Los mercados agrícolas siguen mostrando una extraordinaria firmeza y los precios de los commodities se mantienen en niveles muy elevados, consolidándose un prolongado período de dinámica alcista.
En ese contexto general, el trigo se ha venido destacando en los últimos dos años por exhibir muy fuertes incrementos de precios. La evolución más reciente parece confirmar esa tendencia, al haberse alcanzado nuevos récord de precio en los principales mercados mundiales.
La evolución del mercado triguero se apoya en factores de su propio balance de oferta y demanda, que acentúan el favorable escenario global para los precios de los productos básicos.
Así, las disponibilidades de trigo se muestran extraordinariamente ajustadas a nivel mundial, proyectándoseel volumen de existencias finales más bajo desde que se cuenta con registros.
El aumento de la producción (crecería 1,5% en el ciclo 2007/08, hasta alcanzar 602.000.000 de toneladas) no resultaría suficiente para cubrir las necesidades del consumo (unos 617.000.000), dando lugar a una nueva y voluminosa caída (la tercera consecutiva) en las existencias, que llegarían apenas a 110.000.000 de toneladas.
El volumen proyectado sería 12% inferior al disponible al fin del ciclo previo (124.000.000 de ton) y también representa una proporción menor respecto del consumo mundial (18% vs. 20% en 2006/07).
Una comparación con el balance de oferta y demanda a comienzos de la década confirma la ajustada situación mundial de las disponibilidades trigueras: en apenas siete años las existencias tuvieron una caída absoluta de 47% (de 207.000.000 a 110.000.000 de ton) y su nivel respecto del consumo mundial pasó de 35% a 18% (es decir que el nivel relativo cayó a la mitad).
Factores que pesan
Entre los factores que explican esa dinámica reciente del mercado triguero se destacan algunas caídas en las cosechas del grupo de los principales exportadores. La cosecha conjunta de los cinco mayores exportadores (EEUU, UE, Canadá, Australia y Argentina) sería de 225.000.000 de toneladas.
El nivel es casi idéntico al alcanzado en el ciclo previo, pero bastante inferior a los 255.000.000 de ton de apenas dos años atrás. Los 30.000.000 faltantes se explican esencialmente por las fuertes caídas de las cosechas de Australia (que soporta una sequía desde hace más de dos años), Canadá y la UE.
La producción de Argentina en el período se ha mantenido relativamente estancada en torno a 15.000.000 de ton, mientras que en EEUU la fuerte suba de la cosecha de este año le permitió recuperar el nivel de producción de 2005/06.
La evolución de los mercados internacionales no tendría alteraciones sustanciales en los primeros meses de 2008, habida cuenta de que no deben esperarse modificaciones relevantes en el balance de oferta y demanda mundial, una vez que han ingresado al mercado las cosechas importantes del Hemisferio Sur (Australia y Argentina en especial).
Aparece como factor de potencial influencia la intervención política de Argentina en el mercado, al introducir limitaciones a sus exportaciones (han estado cerrados los registros durante todo diciembre, luego de que se consignara una amplia porción del saldo exportable en el correr de noviembre).
Obviamente, si se prolongara la ausencia de la oferta argentina en este momento del año, podría esperarse una respuesta alcista de los mercados externos.
Estos efectos podrían extenderse hasta marzo o abril, cuando comiencen a influir más claramente en la formación de los precios las expectativas de cosecha del Hemisferio Norte.
En este sentido, debe destacarse que los mercados de futuro (Chicago, Kansas) muestran fuertes caídas en los precios para las posiciones de la futura cosecha (julio/08 en adelante), lo que parece atribuirse a una expectativa de crecimiento significativo de la oferta mundial, como respuesta al estímulo de los altísimos precios.
El cierre transitorio
En ese escenario de precios muy tonificados comenzó a comercializarse la cosecha nacional. En momentos de redactarse este artículo aún no ha sido divulgada la previsión oficial para la producción triguera.
No obstante, las proyecciones de los actores del mercado local coinciden en esperar una cosecha voluminosa, ubicada entre 700.000 y 750.000 toneladas y –por tanto– fuertemente excedentaria respecto del consumo local (entre 400.000 y 420.000 toneladas anuales). Así, la cosecha superaría significativamente la del año previo, ampliándose los saldos exportables.
Con ese marco, el mercado interno se ha venido ajustando a la equivalencia de la exportación, lo que permitió que el precio doméstico cayera al ingresar la cosecha: el precio de la pizarra de la Cámara Mercantil bajó unos U$S 50 por tonelada entre octubre y noviembre: pasó de 340 a 290 U$S/ton
En la primera mitad de diciembre el mercado triguero local se sacudió al conocerse el cierre transitorio de las exportaciones, determinado por el ministro de Agricultura, José Mujica.
Se explicó que la medida (concretada a través de la demora en la emisión de los certificados sanitarios por parte de los Servicios Agrícolas del MGAP) tuvo como fundamento la preocupación por una posible expansión de las exportaciones de trigo, que pudiera generar faltantes en el transcurso de la zafra, ante el cierre de las exportaciones de trigo dispuesto por Argentina hasta fin de diciembre.
Se desconoce con precisión el volumen de trigo ya comprometido anticipadamente en negocios con el exterior. Distintos agentes del mercado consultados ubican esa cifra entre 150.000 y 250.000 toneladas.