Edward Piñón - El país en Venezuela
Un buen centro de Farfán, un golazo de Mariño y una jugada elegante que culminó Guerrero rompieron el alma y las ilusiones celestes de empezar a marcar un camino de retorno a la gloria.
Y terminó siendo pesto, como lo había anunciado su entrenador a Ovación en los primeros días de su estadía en Mérida. "Quiero que aplaudan a mis jugadores", dijo y ganó. Tiene que ser así.
Porque los impact . . . continúa