Uruguay tiene en el mundo más de 100 cónsules honorarios. Su tarea principal es mediar con el consulado general para facilitar trámites a los compatriotas. Pero, ante la ausencia de criterios claros de designación, hay personas que ejercen el cargo a pesar de no hablar español y otros de los que el Ministerio de Relaciones Exteriores apenas sabe el nombre. Para ubicarlos, deben pedir a la oficina general de la región que interceda.
Álvaro Portillo, director de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación, dijo que los criterios de selección son diferentes: "En ocasiones, cuando hay una colectividad uruguaya importante, se precisa un cónsul honorario para atender algunos trámites. Otras veces, se trata de personas con buenas vinculaciones económicas y comerciales con el país en cuestión, entonces puede resultar útil para favorecer las relaciones con Uruguay. En el pasado muy frecuentemente también se usaron estos consulados para darle una especie de título honorario a una persona de su conocimiento".
En el sitio web de Cancillería hay un listado de los cónsules honorarios que, según el consejero del sector, Álvaro Barba, es toda la información disponible.
De los 113 que figuran, hay 69 de los que sólo se detalla la localidad y el nombre del cónsul. Del resto, El País no pudo comunicarse con al menos 12, porque el número era incorrecto o equivocado.
Algunas ciudades con este tipo de consulados despiertan suspicacias. ¿Cuántos uruguayos puede haber en Sri Lanka o en Curacao? ¿Muhammad Enver Baig de Islamabad, Pakistán, hablará español? El martes, por ejemplo, una funcionaria de Asuntos Consulares dijo de forma distraída, que acababan de detectar que los datos de Filipinas estaban mal.
Sin ir tan lejos, en el caso de Estados Unidos, hay que consultar la página web de la embajada uruguaya en Washington DC, para conseguir todos los consulados designados con los contactos correspondientes.
En cuanto a la nueva normativa en proceso, Portillo dijo que pretenden que el ejercicio del cargo sea por tres años renovables, "pero sobre la base de una evaluación que debe efectuar el consulado general, el jefe de misión y la Dirección".
Actualmente no existe un límite de tiempo para la función, ya que el máximo de 70 años pocas veces se aplica. El director aclaró que están depurando las listas de cónsules porque hay algunos que "no se sabe si están vivos", mientras que otros "heredaron el cargo".
A su vez, Portillo dijo que están considerando que "el cónsul honorario establezca una especie de plan de trabajo de acuerdo a su función honoraria. Sería una serie de compromisos que, al cabo del período, habrá que evaluar si se cumplieron o no y por qué". Y agregó: "Queremos darle racionalidad a la función, más allá del título honorífico".