La vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, dijo ayer en Montevideo que se encuentra en discusión la validez jurídica del Tratado de Paz y Amistad entre Uruguay y España del año 1870, que establece que los ciudadanos uruguayos pueden vivir y trabajar legalmente en el país europeo.
Tras reunirse con el presidente Tabaré Vázquez en la residencia de Suárez, aseguró que los dos gobiernos mantendrán una reunión para resolver el tema en forma definitiva y "buscar una posición común".
Aunque sostuvo que las relaciones entre Uruguay y España son "magníficas" y que existe "una muy especial sintonía" entre ambos países, Fernández admitió que "últimamente" han surgido "discrepancias" por la entrada y permanencia de uruguayos en España.
En ese sentido, la vicepresidente se comprometió a acelerar la respuesta del Parlamento español a una consulta remitida por la Cámara de Diputados sobre la interpretación del tratado de cooperación. Dijo que una vez que la consulta sea evacuada, "habrá una reunión entre los dos países para buscar el punto de encuentro, la interpretación y aplicación común de esa norma". Y agregó: "Entre dos países amigos las discrepancias siempre se resuelven hablando".
Sostuvo que se encuentra en discusión la validez jurídica del tratado, y eso ha dado lugar a distintas interpretaciones sobre su vigencia. "Como toda cuestión debe resolverse, y seguiremos un procedimiento", explicó.
Según Fernández, el gobierno español ha realizado un esfuerzo "muy importante y valiente" que hoy permite que "miles" de uruguayos se encuentren en situación de regularización en España. "Los que no han podido someterse a esa regularización tienen abiertas otras vías contempladas por la legislación", afirmó la vicepresidenta en una conferencia de prensa en el Centro Cultural de España, en la Ciudad Vieja.
Al ingresar al recinto un grupo de mujeres le entregó 4.481 firmas de uruguayos en España que reclaman la aplicación del tratado entre ambas naciones.
RECORRIDA. Fernández de la Vega llegó ayer a Montevideo procedente de Brasil, en la última etapa de una gira por cinco países latinoamericanos, cuyo objetivo era avanzar en detalles de la Cumbre Iberoamericana de Naciones que se desarrollará en Salamanca los próximos 14 y 15 de octubre.
La visita, de unas diez horas, cerró el recorrido de la vicepresidenta por Costa Rica, Chile, Argentina y Brasil.
El objetivo del gobierno español —dijo Fernández— es que Salamanca se convierta en "un punto de inflexión" para convertir a la cumbre en "un espacio en el que se consolide Iberoamérica", donde se dé respuesta "de forma única y unánime" a los problemas fundamentales que plantean los ciudadanos.
Afirmó que en Salamanca los jefes de Estado debatirán sobre esos problemas, se harán propuestas, "que serán ejecutadas y se realizará un seguimiento para que los ciudadanos perciban resultados y se avance en bienestar, progreso y desarrollo".
La vicepresidenta agregó que en diciembre se concretará un incremento en la cooperación española con Uruguay, que entre 2001 y 2004 demandó una inversión de 55 millones de euros. Adelantó que habrá un nuevo plan de cooperación, donde se priorizarán las políticas de educación, salud, y promoción de institucionalización y democracia.
También comprometió el apoyo del gobierno español a acelerar la posible asociación entre la Unión Europea y el Mercosur.
Cumbre en Montevideo
La Cumbre Iberoamericana de Naciones del año 2006 se realizará en Uruguay, anunció ayer la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de La Vega.
La vicepresidenta trabajó en Montevideo sobre la agenda a desarrollar en el próximo encuentro de naciones, que se cumplirá en octubre en Salamanca, España.
En esta reunión asumirá la recién creada secretaría general del organismo el renunciante presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, quien tendrá su residencia en Madrid. Fernández dijo que Iglesias es "una garantía de que se realizará un trabajo serio y riguroso".
El presidente Tabaré Vázquez y la vicepresidenta española acordaron establecer una agenda común entre los dos países, con vistas al encuentro de Salamanca y también a la cumbre de Montevideo.