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 Especial del ROCK NACIONAL - Del 30 de mayo al 20 de junio de 2002
   
Multinacionales y sellos locales

Durante años Orfeo, el sello discográfico de Palacio de la Música, era el responsable de las licencias de la mayoría de las multinacionales. Malas administraciones y otros problemas internos determinaron que sus catálogos fueran entregados a EMI; llegaba la hora de ella, y también de BMG, Universal, Sony, Warner.
En 1994 Níquel firma con BMG y edita "Primate" un año después. Por el mismo sello también sacarían "Níquel Sinfónico", "Pueblo chico infierno grande" (ambos en 1996) y "Primate 2" (en el '97). En 1997, el Peyote Asesino rubrica un contrato de cuatro años con Universal y lanza "Terraja", su segundo disco. Este grupo, de un impacto notable a mediados de los noventa, desaparecería poco después debido -entre otras cosas- a tensiones entre los propios integrantes.
En estos años de desembarco de las multinacionales, Plátano Macho edita su primer y último disco "The perro convention" (con una de las mejores portadas de la historia del rock uruguayo) por la compañía Polygram. La Abuela Coca lanzó a través de Sony su segundo trabajo "Después te explico" (el último, "El ritmo del barrio" fue editado en un sello independiente), La Vela Puerca trabaja actualmente en Universal y No Te Va Gustar en Warner.
Si hay algún tema en que los músicos uruguayos tienen opiniones diametralmente opuestas, es éste, el de las multinacionales. Eso trasciende el hecho de estar fichado en una, haber estado o no haber estado nunca.
NTVG editó y difundió su disco debut "Solo de noche" por sus propios medios y solo para Uruguay; su nuevo material saldrá por Warner y está previsto que llegue a otros mercados, como el chileno o el argentino "Lo ideal para cualquier banda sería ser independiente en cualquier lugar del mundo", reconoce el bajista Mateo Moreno, "pero la falta de muchas cosas, como dinero, contactos y experiencia te lleva a firmar con multinacionales".
"Los tipos ponen a tu servicio toda la estructura del sello, que tiene alcances mundiales", explica el baterista Pablo Abdala, "pero vos tenés que seguir determinadas estrategias y cumplir con determinados plazos". El hecho de pasar a ser "empleados", como ellos mismos lo definieron, les parece el paso adecuado a seguir, "además en el plano artístico no se han metido" (Abdala).
Un representante de una de las multinacionales, que pidió permanecer en el anonimato, indica que "se generaliza la opinión (negativa) sobre todas ellas como si todos los diarios o todos los bares fueran lo mismo; no son iguales todas las experiencias, no son iguales todos los contratos así como puede haber un director al que le guste tener injerencia en el producto final u otro que le deje al artista hacer lo que le da la gana". Sostiene que, de la misma manera que como se realiza con un sello nacional, "todos los músicos que firman un contrato tienen derechos y obligaciones, nadie les pone un revolver en el pecho para estampar la rúbrica".
La misma fuente opina que lo realmente positivo que tienen las multinacionales "es la promoción internacional, porque acá en Uruguay, la distribución la podés hacer con tres llamadas telefónicas... aparte del capital necesario para grabar un disco".
El sello Koala existe desde noviembre del '98 y está dirigido por Alberto "Beto" García. Trotsky Vengarán, la Trampa, Cuarteto de Nos, Elefante y The Supersónicos son algunos de los grupos fichados. Su metodología de trabajo más común es ir a "toques", si una banda le llama la atención se acerca y les hace la propuesta de trabajar con él. Apunta a trabajar en el mayor contacto posible con los músicos poniéndo énfasis en la producción en desmedro de los presupuestos, me interesa que el producto final trascienda en el tiempo, profesionalmente hacer un disco bien hecho es algo que me llena". Asegura que, si bien elige el corte de difusión y opina sobre algún tema ("sobre todo si me lo piden"), "la última palabra la tiene siempre el artista".
Es amigo de la mayoría de los músicos con los que trabaja, pero asegura que eso no lo hace más flexible, "le doy mucha cuerda a los que trabajan conmigo, pero cuando la tengo que acortar lo hago, puedo entender si algunos temas no están listos, pero cuando acordamos en algo quiero que se cumpla".
"Los tiempos que manejan las multinacionales son otros", indica Beto García, "pero los resultados, si te tienen entre las prioridades, también son otros; yo lo único que le puedo dar al artista es mucha pelota". Al mismo tiempo, sostiene que "las empresas te matan si te tienen abandonado, pero esto pasa tanto en un sello local como en uno internacional".
"La elección que hicimos fue buena y es parte del camino que elegimos como banda", indica Nicolás Lieutier de la Vela Puerca. El grupo editó "De bichos y flores" por Universal con la producción del argentino Gustavo Santaolalla (que había trabajado anteriormente con el Peyote Asesino). También indica que "no se pueden quejar" con respecto a la autonomía que la compañía les permite en la música y las letras. Según el bajista, la diferencia pasaría por ser "cola de león y cabeza de ratón".
El mismo refrán fue citado por Garo Arakelián, guitarrista de la Trampa, y añade "nosotros preferimos ser cabeza de ratón, yo no le doy las llaves de mi casa a nadie que no sea de mi familia; además no creo en ninguna empresa que no tenga ninguna vinculación sentimental con mi país" poniendo énfasis en que el catálogo de Orfeo está en manos de EMI. Su banda grabó con el sello de Palacio de la Música, Ayuí y Koala. Pero al igual que la gran mayoría de los músicos consultados, reconoce que cada uno de los artistas es absolutamente libre de elegir la opción que le parezca mejor.
El tema de Orfeo también fue indicado por Santiago Tavella del Cuarteto de Nos: "parte del patrimonio cultural del país está en ese sello y EMI lo reedita de acuerdo a intereses comerciales, hay varios discos nuestros (N. de R. "Soy una arveja", "Emilio García" y "Canciones del corazón") que no les interesa reeditarlos ni deja que lo hagamos nosotros por nuestra cuenta, lo mismo pasa con otros músicos".
El Cuarteto de Nos editó "Revista ¡¡Esta!!" por BMG en 1998 . Tavella la describe como una etapa positiva, "pero no encontré una gran diferencia con un sello nacional; esa empresa no hizo una gran inversión con nosotros pero el porcentaje que nos correspondía era alto, por lo tanto fue un buen arreglo económico".
Mucho más negativa fue la visión de Trotsky Vengarán. "Yo no fui", su tercer disco, fue editado por Universal: "fue una muy mala experiencia, grabamos ocho meses después de lo planeado y salió un año después de lo previsto, fueron dos años perdidos que nos costaron carísimo", recuerda hoy el vocalista Guillermo Peluffo. "Si vos no estás dentro de las prioridades de la multinacional... fuiste. Siendo independientes, nosotros podíamos ir directo a los medios, pero en estas empresas cambian las reglas de juego, si no te mandan ellos no te pueden atender".
"Cuando una empresa te financia un proyecto, te obliga a que ella tenga una voz en la decisión, que si bien se maneja dentro de determinados parámetros, tenés que tenerla en cuenta", opina Chole cuya banda trabajó con Sony. Su visión sobre las multinacionales es positiva: "que una empresa se interese en un producto uruguayo le hace bien, le abre puertas a ese y a otros".
Ayui/Tacuabé, fundada en 1971, es un sello nacional por el cuál han grabado la Tabaré Riverock Banda, la Trampa, Chopper, Cuarteto de Nos, Buenos Muchachos, Exilio Psíquico, entre otros. De acuerdo a su coordinador general, Mauricio Ubal, suelen trabajar en co-producción con los músicos, y que por tratarse de una empresa uruguaya, supone que tienen "un trato más cercano y franco, y menos burocrático".
"No sé si las multinacionales le hacen bien o mal a la música uruguaya, es muy difícil cortar tan grueso", indica Jorge Nasser, "el enamoramiento inicial a mediados de los noventa dio paso a una triste realidad, que es que los discos no se venden".
"Es un negocio, no es que sean malos o buenos", opina Mauricio Ubal, "las multinacionales toman esto estrictamente como un negocio, los discos y los artistas son mercancías". Según el ex integrante de Rumbo, en los últimos "cuatro o cinco años", hay más de trescientos discos sacados por músicos nacionales contra 10 o 15 de las multinacionales. "Las cifras hablan solas", concluye.
Cuando los músicos editan un disco de manera independiente, los mismos tienen que hacer y costear no solo la grabación, sino también realizar la fabricación, promoción y difusión del mismo. Bosta Records es el sello creado por Hereford, Gargoland por Níquel, el Cuarteto de Nos produjo "El tren bala" (1996) por Manzana Verde, y la Abuela Coca "El ritmo del barrio" por Acoca. Los artistas consultados coinciden que el trabajo se multiplica, pero que para el medio uruguayo es suficiente.
 
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