Deducir
que ganará Vázquez, sería simplificar
Por AGUSTIN CANZANI - IGNACIO ZUASNABAR DE EQUIPOS MORI
Más
o menos previsible en su magnitud, el resultado del referéndum
no parecía un secreto para la mayoría de los protagonistas
del sistema político uruguayo. La razón es relativamente
sencilla: la combinación de factores que llevaba a priorizar
el voto por el Sí sobre el voto por el No incluían
cuestiones de largo, mediano y corto plazo que hacían difícil
un resultado diferente del de la derogación de la ley.
¿Cuáles
fueron estos factores? En el largo plazo opera el tradicional
estatismo" de los uruguayos, el pueblo latinoamericano más
proclive a la participación del Estado en la economía
y a la propiedad estatal de las empresas públicas, como
lo demuestra la última encuesta del Latinobarómetro.
En el mediano plazo influye la caída del apoyo a los partidos
tradicionales y el incremento de las preferencias partidarias
por el EP/FA, un fenómeno que se verificó en 1999
y ha seguido acentuándose durante los últimos tres
años, como se aprecia en todas las encuestas de intención
de voto. En el corto plazo, inciden el escasísimo apoyo
a la gestión del gobierno, la imagen poco favorable de
los principales líderes de los partidos tradicionales en
importantes sectores del electorado y el bajo compromiso con la
defensa de la ley que parecen haber demostrado muchos de los líderes
políticos intermedios, especialmente en el interior del
país.
¿Se
modifica sustancialmente el escenario electoral a partir de los
resultados del domingo?
Ni tanto,
ni tan poco.
Buena parte
de los efectos que se pueden verificar en el corto y el mediano
plazo van a depender, más que del resultado en sí
mismo, de la forma en que los principales actores políticos
se posicionen frente a él.
En el Partido
Colorado, el ex Presidente Sanguinetti enfrenta un panorama complicado.
Habiendo encabezado la campaña por el No, tratará
de buscar que los efectos del resultado adverso sean vistos como
una decisión de alcance limitado a la ley. Aunque, si es
cierto que utilizó esta campaña como "pista
de prueba" para evaluar su potencial electoral, es probable
que la decisión sobre su postulación presidencial
esté hoy en suspenso. Y la respuesta a esa interrogante,
que sólo conoce el propio Sanguinetti, es de suficiente
importancia como para generar cambios en el mapa político
general.
En el Partido
Nacional la situación es algo diferente. Lacalle encabezó
la campaña contra la ley, mientras que su contendiente
más inmediato en la interna el Senador Larrañagamantuvo
un bajo perfil durante toda la campaña. Tratando de llevar
el debate a un tono más conceptual y menos personalizado,
es probable que Lacalle se vea menos tocado que Sanguinetti por
la derrota del No. Pero, como contrapartida, enfrenta un escenario
interno más complicado, como el que anticipa el reclamo
de "autocrítica" que Larrañaga formulara
ayer.
Un observador
externo que mirara desde fuera la realidad uruguaya podría
pensar que este es el escenario "soñado" por
la izquierda y Tabaré Vázquez. De hecho, esa es,
en términos gruesos, la lectura que hacen muchos de los
medios extranjeros del resultado del domingo.
Es indiscutible
que el resultado del referéndum es un espaldarazo para
el EP/FA y un fuerte revés para los partidos tradicionales.
Pero la posición de predominio del EP/FA no es un efecto
de la votación del domingo sino, como lo muestran las encuestas,
el resultado de un crecimiento progresivo que se ha venido gestando
durante los últimos tres años.
Obviamente,
no tendría ningún sentido trasladar mecánicamente
el porcentaje del Sí como votos a favor del EP/FA. Entre
otras cosas, porque buena parte de los votos del Sí parecen
ser más votos "contra" algo que "a favor"
de algo.
Incluso, podría
llegar a registrarse cierto empuje electoral como "efecto
rebote" del resultado del domingo. Pero deducir de allí
que el camino de Vázquez hacia la Presidencia está
libre de obstáculos sería simplificar la cuestión.
Como favorito indudable, reconocido incluso por sus contendientes,
el EP/FA y su líder van a tener que enfrentar la etapa
más dura de la campaña. La pelota parece haber quedado
en su cancha en estos temas. Varios protagonistas buscarán
emplazarlo para que defina su propuesta sobre Ancap y la reforma
del Estado y, con ventajas más notorias a su favor, puede
enfrentar un clima de campaña progresivamente más
confrontativo.
El referéndum
del domingo es el espejo de algunas realidades. Para los partidos
tradicionales, esas imágenes pueden no ser demasiado positivas,
pero no dejan de ser un reflejo de la realidad. Para la izquierda,
las imágenes son seguramente más agradables. Pero
debiera asegurarse que una forma inadecuada de interpretarlas
no la lleve a ver espejismos.