JORGE SAVIA
El piso de la cancha está espléndido. El viejo Parque Osvaldo Roberto no estaba lleno, pero -sobre todo por tratarse de un partido matutino y televisado en directo- había mucha gente. Se notaba en el ambiente: Sayago, por la vuelta de Racing a Primera División, era una fiesta.
Incluso, por el motivo expuesto, lo siguió siendo, pese a que dio la sensación de que los locales demoraron alrededor de media hora en despojarse de su condición -y tal vez la timidez- de cuadro de la divisional de ascenso y durante ese lapso River Plate impuso -y hasta "paseó"- su ritmo, funcionamiento y estampa de equipo que ha llegado a incursionar internacionalmente, aún sin ser el mismo de la temporada pasada, y ni siquiera el que fue después de la ida de Flores y Urretaviscaya, porque ahora debe sumarle la reciente partida de Curbelo a México, creó más peligro y mayor cantidad de situaciones de gol, fundamentalmente a través de las maniobras individuales de Zambrana por la punta derecha del ataque y de las diagonales incontenibles que "tiraba" Henry Giménez desde la izquierda.
La diferencia quedó estampada, precisamente, en el tanto de apertura anotado -tras un pase de Zambrana- por el goleador duraznense; pero poco a poco, Ostolaza, Vega y Juan Pablo Rodríguez fueron "agarrando la mano" al trámite en el mediocampo, donde los darseneros parecían partidos ante la falta de un organizado como Curbelo y empezaron a crear peligro para la defensa rival, fundamentalmente por la derecha de la ofensiva local, donde Revetria debió haber sido expulsado antes de que -ya con "una amarilla y media"- fuera temprana y oportunamente excluido por "J.R.".
De esa manera, entonces, Racing llegó al empate en un corner con un gol de cabeza y en el complemento, pese a que el visitante tenía "la bajada" a favor, los de Sayago continuaron "copando" al rival -fundamentalmente en el medio- como en el cuarto de hora final del primer tiempo.
En ese marco, pues, ambos técnicos movieron sus piezas: Carrasco sacó a Ibáñez, puso a Núñez y pasó de un 4-3-3 a su tradicional 3-3-1-3, al tiempo que Verzeri puso a Larrosa por Quiñones, con lo que reforzó su plataforma de lanzamiento -el medio- y siguió complicando al rival con la gravitación del grandote Balsa en las proximidades de un arco en el cual el artiguense Luciano Dos Santos se mandó un par de atajadas que, por más que River contragolpeó con algún riesgo, fueron determinantes para que el empate se mantuviera y la gente de Racing se fuera con algo de bronca; porque Sayago fue una fiesta, pero no completa.
La cifra
38` minutos iban cuando el juez debió sacarle la segunda amrarilla y expulsar a Revetria.
Juan Verzeri: "Buscan el duelo individual; se ajustó eso y se soltó el equipo"
"Nos quedó un balance positivo por lo que funcionó el equipo. Hay que seguir mejorando, pero hay que ver que teníamos un debut difícil, porque nos tocaba un rival que en la temporada anterior había terminado en las primeras posiciones y marcó un récord de goles; ellos buscan mucho el duelo individual, pero cuando se ajustó eso, se soltó más el equipo. Queda un poco de bronca porque lo tuvimos ahí, pero el balance es positivo".
Henry Giménez: "No jugamos bien; por nuestro descontrol, se nos hizo difícil"
"La verdad es que no jugamos un buen partido y se nos hizo dificilísimo. Por ahí creo que fue por donde ellos nos complicaron: un poco por el descontrol de nosotros que veíamos que intentábamos, pero no nos salían las cosas. Igual, hay que seguir trabajando, porque esto recién empieza y, después de todo, no perdimos... ojo, que el objetivo nuestro era ganar, pero no se perdió, aún jugando mal y de visitante y eso no deja de ser importante".