RAÚL MERNIES
Pálido, chato, aburrido y sin emociones de ningún tipo fue el 0-0 que protagonizaron Liverpool y Tacuarembó en Belvedere.
Particularmente sobre lo hecho en la cancha se puede decir que los primeros diez minutos fueron los más emotivos. Liverpool se mostró concentrado y se estaban generando buenas combinaciones ofensivas entre Héctor Acuña y Emiliano Alfaro -incluso una muy clara que atajó el golero Modernell- pero a los 12 minutos "Romario" Acuña cayó sentido y tuvo que ser sustituido por Julián Lalinde.
De allí en más el partido empezó a decaer. Los dueños de casa perdieron dinamismo a la hora de atacar y la visita norteña comenzó a ganar espacio en el terreno de juego; pero ninguno de los dos pudo aprovechar los muchos errores cometidos por el rival.
Pelotas perdidas con facilidad, pases al vacío o a jugadores rivales, falta de ideas a la hora de atacar y escasos recursos para salir desde el fondo fueron el factor común entre ambos equipos.
El partido fue malo y el empate no le sirvió a ninguno de los dos, pensando en la permanencia, porque tanto Juventud, como Cerro y Fénix siguen multiplicando los puntos y todavía queda todo un Torneo por delante.