Con el fútbol práctico, propio de un equipo concentrado -mental y futbolísticamente- en lo que hace y lo que busca, que es el arma con la cual Juventud ha conseguido sumar la nada despreciable cantidad de 24 puntos al cabo de la disputa del Torneo Apertura, el conjunto pedrense le ganó ayer por 3-1 a River Plate en el partido matutino disputado en el estadio "Eduardo Martínez Monegal" de Canelones.
En realidad, lo que aconteció es que Juventud pegó primero, ¡y cómo, en qué forma! Casi podría decirse que agarró a River Plate en frío, dormido, y en tan sólo 7`, que fue el lapso inicial en el cual el elenco local anotó sus dos primeros goles, lo sentó "de cola".
Ese fue el efecto, verdaderamente gravitante, por no decir decisivo, que tuvieron en conjunto las anotaciones conseguidas a poco de empezar el encuentro, primero por Gastón Bueno, y luego por Rodrigo Mora.
Después, fiel al estilo que le ha dado Raúl Möller, el locatario "trabajó" el partido, River Plate se acomodó de a poco, descontó -¡cuándo no!- por intermedio de Richard Porto y cuando quiso pisar el acelerador a fondo en procura de la igualdad, Juventud -sintiéndose en "su salsa"; esto es: jugando netamente al contragolpe- definió con otro gol, ahora sí, absolutamente definitivo, que convirtió el "verdugo" del cuadro de Carrasco: Rodrigo Mora.