EDWARD PIÑÓN
Fue a lo River, que por estos tiempos que corren ya se sabe que es a lo Juan Ramón Carrasco. Es que la victoria darsenera en el debut de la Copa Sudamericana se consumó jugando al fútbol.
Sin ser una "bomba" como dice su himno futbolero, el elenco albirrojo expuso mejor fútbol que Universidad Católica y logró un triunfo justo, merecido. Que llegó bajo el gran lema de la institución, que no es otro que el respeto por la pelota, la utilización de todo el frente de la cancha, el poco traslado de la pelota y la búsqueda incesante del compañero mejor ubicado para aprovechar la generación de espacios.
Lo mejor estuvo en la primera parte, cuando Jorge Rodríguez y Bruno Montelongo entraron con sable en mano y carabina en la espalda a la última zona chilena.
Aunque le faltó un poquito más de profundidad a la generación, River fabricó jugadas con el sello "JR" e inclinó la balanza mediante un estupendo gol.
El 1-0 que puso Sergio Souza llegó en el cierre del primer período, pero pudo caer mucho antes porque la cancha parecía estar inclinada hacia el arco de Buljubasich.
El descanso afectó al conjunto uruguayo, que pareció haber dejado la velocidad en un casillero del camarín. Y Universidad Católica procuró sacar rédito de ello, pero con menos idea y potencia de ataque que un cuadro de "chatitas" del baby fútbol.
River trató de recomponer, pero no fue el mismo del primer período y terminó agradeciendo enormemente el grueso error del arquero rival. Mal rechazo y el "Japo" Rodríguez no perdonó para meter un 2-0 que puede ser clave en la definición de la llave.
Las estrellas
Souza
Abrió el marcador y estuvo cerca de meter otro.
D. Flores
Ganó en las dos áreas y salió jugando con claridad.
Rodríguez
El "Japo" hizo un gol y armó juego.