Por la mañana asiste al velódromo de Laoshan a hacer 100 kilómetros de pista, en solitario, ya que aún no han llegado sus rivales de la prueba por puntos que se realizará el viernes de la semana próxima.
En la tarde trabaja en el rodillo de rulos que sirve para potenciar distintas facetas: habilidad, capacidad de reacción, reflejos, técnica, seguridad, posición y sensación de pedaleo redondo.
El sanducero quedó impactado con lo que vio hasta el momento en Beijing. "Por algo me dijeron muchas veces que los chinos son los más inteligentes".
El medallista olímpico en los Juegos de Sydney 2000 está contento y sufre únicamente cuando sale a rodar por las calles de la ciudad.
"El calor es intolerable y se hace infernal por el alto porcentaje de humedad".
Para alimentarse "El Gorra" no afronta dificultades: "Hay un comedor con un menú variado para todos los competidores".
El pedalista mantiene muy vivo su sentido del humor.
Su hija le preguntó si ya había probado "sushi", una combinación japonesa de pescado fresco sin cocción y arroz avinagrado condimentado, bajo en grasas y rico en proteínas, ideal para deportistas.
Wynants le dijo que aún no lo había probado, pero en cambio había comido rata. La impresión de la niña tuvo fin cuando el ciclista le dijo que era una broma.