Uruguay prometió una recompensa de 45.000 dólares a cada deportista que logre ascender al podio sin importar su ubicación, en los próximos Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
La gratificación, que cuadriplica a la otorgada al autor de la última presea charrúa en el historial olímpico, el ciclista Milton Wynants, subcampeón de la prueba por puntos en Sydney 2000, será aportada en partes iguales de 15.000 dólares cada uno por el gobierno, el Comité Olímpico Uruguayo (COU) y el programa de apoyo integral de alto rendimiento Fundación Deporte Uruguay.
El ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano, y el vicepresidente del COU, Ernesto Cajaravilla, coincidieron en el acierto de la decisión como reconocimiento a una eventual hazaña, más allá del incentivo que implica por sí solo la representación del país y la superación individual del atleta.
Oro, plata o bronce, indistintamente, le permitirá acceder asimismo al deportista laureado a una pensión graciable de por vida, establecida por ley para los campeones mundiales y medallistas olímpicos, la cual oscila entre los 500 y 800 dólares mensuales para cada caso concreto.
Los celestes desembarcarán en China con una reducida delegación de doce competidores, integrada por tres atletas, tres nadadores, tres remeros, una tiradora, un velerista y un ciclista (Wynants), en quien vuelven a recaer las escasas posibilidades de medalla del pequeño país sudamericano.
AFP