FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
Los tres atletas uruguayos que participarán de los Juegos Olímpicos de Beijing, fueron recibidos con sorpresas y emociones en la ciudad de Florida.
El profesor floridense Andrés Barrios, Heber Viera, Andrés Silva y Valeria Britos fueron abordados por entusiasmados escolares, figuras y docentes del deporte local, así como varias autoridades del municipio.
Al descender en las puertas de la Intendencia, decenas de alumnos liceales y escolares los aguardaban con cartelería y mensajes de aliento.
Ante un colmado salón Ursino Barreiro, el entrenador dijo que sus atletas llegarán en buena forma. Barrios aseguró que se buscará mejorar marcas. "Estar entre los 20 mejores es el objetivo. Sabemos de qué se trata y hay mucho por hacer, pero para eso nos hemos estado preparando", aseguró.
Andrés Silva, quien se alistará exclusivamente en Beijing en los 400 metros llanos, comentó que como deportista ha madurado mucho y aspira a la superación personal. "Estuve en un receso de tres meses por lesiones, un desgarro en el posterior izquierdo. Estamos muy contrarreloj, pero aceleramos algunos procesos de entrenamiento tras la vuelta de Colombia y estamos en un 150 por ciento".
"Aspiramos a estar entre las marcas y pasar alguna fase para hacer buenos tiempos", concluyó Silva.
Valeria Britos, aún con alguna lágrima de la entrega del Pabellón, afirmó que sigue sumando emociones y no dimensiona el significado de la competencia. "Creo que eso lo voy a lograr cuando llegue allá. Ahora no puedo", dijo la atleta que competirá en los 800 metros.
Según adelantó Britos, ha bajado algunos récords en recientes entrenamientos y por ese camino va su objetivo. "Nuestra meta es bajar tiempos. Es muy complicado el hecho de clasificar, trato de no presionarme con eso y pongo como meta bajar la marca", sostuvo Valeria abrazada de varios escolares.
Heber Viera fue el más consultado. El atleta que intervendrá en los 100 metros abrió un tiempo de preguntas para los alumnos que llegaron a recibirlo. Allí contó del sacrificio tanto físico como emocional que le ha significado estar hoy entre miles de atletas destacados. "Acá nadie te regala nada. No hay sorteos y sólo marcas por vencer para llegar. Tuve que dejar a mi familia 630 kilómetros atrás, para entrenar 4 horas por día y eso lo vengo haciendo desde hace 14 años. Hay que soñar para hacer lo que uno quiere", concluyó bajo un cerrado aplauso.