El sanducero es el último gran héroe del deporte uruguayo, producto de su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, y reconoce que a los de Atenas 2004 no llegó de la mejor forma. Ahora no quiere cometer los mismos errores del pasado y espera tener una revancha deportiva. Por si fuera poco, no cree que Beijing 2008 tenga que ser su despedida de los Juegos y del ciclismo internacional. Dice que hay muchos ejemplos de ciclistas que compiten con 40 años, por lo que estima que con apoyo podría llegar hasta Londres 2012.
EDWARD PIÑÓN
- ¿Cómo se prepara para los Juegos de Beijing?
- Por el momento estoy entrenando acá en Paysandú y si bien se complica un poco por el frío que hace, no aflojo.
- ¿Pero cómo es el trabajo?
- Estoy levantando el tiempo de trabajo y también la distancia de recorrido. De tres pasé a cuatro y por ahí ando ahora.
- ¿Sólo bicicleta o también hay algo de gimnasio?
- Por el momento me estoy preparando solo y en ruta.
- ¿Cómo piensa seguir?
- Eso lo tengo que definir con Federico (Moreira, presidente de la Federación Ciclista Uruguaya). Tenemos que coordinar bien el viaje y los detalles de la preparación final.
- ¿Qué es lo mejor?
- Como los Juegos son en agosto, lo mejor sería ir un mes antes a China o, en su defecto, 20 días antes.
- ¿Su idea es quedarse en Paysandú hasta el momento de irse a China?
- A lo mejor no vendría mal ir antes a Europa para tener algunas competencias previas.
- ¿De pista o ruta?
- Podría ser de cualquiera, aunque prefiero de ruta para agarrar mayor resistencia.
- ¿Ya tiene el mejor equipamiento?
- Sí, tengo un cuadro de carbono y posiblemente me llegue otro, así que de material estamos bien.
- Por el hecho de estar preparándose para sus cuartos Juegos Olímpicos, ¿los enfrenta de otra forma?
- Estar en los Juegos Olímpicos siempre es importante y se vive siempre con orgullo y satisfacción. Lo voy a afrontar como si fuera la primera vez, porque lo siento así.
- ¿No le incrementa la responsabilidad o le da más valor?
- Puede ser que la responsabilidad o el compromiso sea mayor, porque no se puede ir a los Juegos Olímpicos a pasear y como voy a vivir mis cuartos Juegos es como que tendré que demostrar que estoy en condiciones de seguir defendiendo a Uruguay de la mejor forma posible.
- Pero la experiencia anterior lo ayuda.
- Sí, naturalmente. Aunque, yo aclaro que voy a estos Juegos con la ilusión de tomarme revancha de lo que pasó en Atenas (2004), porque no llegué bien preparado y no me sentí bien en la competencia.
- ¿Cometió errores?
- Sí. Por decir algo, llegamos a Grecia cuando faltaban nada más seis días para la carrera, con un viaje larguísimo y teniendo seis horas de diferencia. Eso me afectó en las horas de sueño, en el descanso y lo pagué el día de la competencia.
- ¿Por eso es que pretende llegar con mayor antelación?
- Sí, acá vamos a tener once horas de diferencia con Uruguay y precisamos un mes para cumplir la adaptación, se estima un día por hora, y prepararnos de la mejor forma.
- ¿Se tiene fe para repetir la hazaña de Sydney 2000?
- Quiero pelear por algo, me siento bien y tengo la ilusión de volver a poner la bandera de Uruguay en el podio. Voy a tratar, me la voy a jugar.
- ¿Hay invencibles?
- El nivel que hay hoy en el circuito internacional es parejo, puede ganar cualquiera y todo depende de la preparación y de cómo se encuentre cada uno el mismo día de la carrera. Yo voy a ir para adelante y sin ponerme a pensar en el nivel de los rivales.
- ¿Este sería el cierre olímpico de Wynants o puede llegar a los Juegos de Londres 2012?
- Pienso que puedo llegar a Londres. Hay corredores como el argentino Curuchet, por ejemplo, que tiene 42 años y va a su séptimos Juegos. También está el español Joan Llaneras que va a Beijing con 40 años. Esta vez voy a competir con 36 años y en Londres tendría 40, así que todo dependerá del apoyo que siga teniendo. La edad no es un límite y todo dependerá de la dedicación que le pueda seguir dando al ciclismo.