BEIJING | EDWARD PIÑÓN
-¿Cómo definiría su actuación en los Juegos?
-Siento que hice todo lo que pude, pero la verdad que estoy con bronca porque el último tiro lo venía trabajando bien y los nervios me hicieron apretar la mano y terminé con un siete. Estoy con mucha bronca por eso, de verdad.
-Con otros dos nueves, podría haberse arrimado a la marca con la que llegó a Beijing. ¿Fue el siete anterior el que afectó el trabajo final?
-Sí, puede ser, pero en realidad no importa el puntaje, importa el saber manejar los nervios dentro de la prueba y yo considero que con la tensión que tenía, porque sentía a los músculos vibrar, lo venía manejando. Además, tenía tiempo para tirar el último tiro y estoy con eso.
-¿Por qué se tomó más tiempo que el resto de las tiradoras para disparar?
-Eso va en cada uno y en los nervios que se tenga en ese momento. Hay instantes en los que se precisa concentrar más y hay otros en los que se está con confianza y se trata de apurarlo para manejar mejor el resultado. A veces hay que tener un tiempo de aire para pensar mejor las cosas, para volver a la mayor calma posible para seguir tirando.
-Antes de la prueba había explicado a Ovación que lo importante era ver cómo se sentía a la hora de tirar. ¿Cómo lo vivió?
-Lo que puedo decir es que no me conformo con lo que hice en el último tiro, porque lo trabajé antes de tirarlo e igual fallé. O sea, me voy como siempre, llorando y otra vez… (se quiebra).
-¿Pudo disfrutar los Juegos a la hora de competir?
-Estuve en otra, no te das cuenta de nada, ni que estás acá, ni la gente, ni nada.
-En la ceremonia de Apertura, ¿se dio cuenta que estaba en los Juegos Olímpicos?
-A partir de ahora voy a vivir los Juegos, aunque debo reconocer que en la ceremonia comprobé dónde estaba. Después lo traté de sacar de mi cabeza hasta hoy, así que ahora puedo decir que estoy en los Juegos Olímpicos.
-¿Cuál será su futuro?
-Tengo ganas de revancha. Siempre que me voy lo hago con más ganas de seguir entrenando y de volver a pasar por esta situación para poder superarla.
-¿Valió la pena venir?
-Por supuesto que sí. Hay que pasar por esto para seguir subiendo y hay que bancárselo.