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Superávit comercial e inflación: cara y cruz de economía de BrasilPor Carlos A. Moreno El mejor indicador económico del 2002 en Brasil fue su superávit comercial, que llegó a 13.093 millones de dólares -el mayor saldo desde 1994-, en tanto que el peor fue la inflación, que subió al 12,4 por ciento -la mayor tasa desde 1994. El Producto Interior Bruto (PIB) deberá cerrar el año con un crecimiento del 1,6 por ciento, por debajo de lo previsto por el Gobierno pero superior al 1,51 por ciento del 2001, según el cálculo divulgado hoy por el Banco Central. Brasil terminará 2002 con un superávit fiscal primario del 3,75 por ciento del PIB acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el mejor saldo en la historia del país, pero su deuda pública interna pasará de 866.212 millones de reales (unos 244.692 millones de dólares al cambio actual), el equivalente al 59,9 por ciento del PIB. El índice de desempleo también empeoró. Pasó del 6,3 por ciento en promedio en los primeros 11 meses del año pasado al 7,3 por ciento de media entre enero y noviembre del 2002. El indicador que más se apartó de las previsiones del Gobierno fue el de la inflación y según las previsiones divulgadas hoy por el Banco Central Brasil cerrará el 2002 con una inflación del 12,4 por ciento. La tasa será muy superior a la inflación del 7,6 por ciento del año pasado y de la meta del 3,5 por ciento prevista por el Ejecutivo para el 2002. Igualmente superará el 8,5 por ciento acordado con el Fondo Monetario Internacional. El índice será el mayor desde 1994, cuando entró en vigor el Plan Real de ajuste económico que puso fin a años de hiperinflación. Ese año la inflación fue del 916,4 por ciento. El índice de crecimiento económico, calculado por el Central en el 1,6 por ciento para este año y el 2,8 por ciento para el próximo, será muy inferior al cuatro por ciento previsto por el Gobierno a finales del año pasado. Sacar a la economía de ese ciclo de bajo crecimiento y con amagos de recesión será uno de los principales desafíos del socialista Luiz Inácio Lula da Silva, que asume la presidencia el próximo miércoles y ha prometido reducir la vulnerabilidad externa del país y los altos tipos de interés, actualmente del 25 por ciento anual, los más altos desde 1999. El presidente electo confía en que el sector exportador, principalmente el agroexportador, lidere el crecimiento de más del cuatro por ciento anual con el que aspira a cumplir las promesas de generar 10 millones de empleos en cuatro años. Las cifras divulgadas hoy por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio parecen confirmar sus expectativas. Faltando por contabilizar dos días hábiles del año, Brasil cerró el 2002 con exportaciones por 60.141 millones de dólares e importaciones por 47.048 millones de dólares, para un superávit de 13.093 millones de dólares. El comercio brasileño no alcanzaba un saldo positivo tan alto desde 1994, cuando el país obtuvo un superávit 10.466 millones de dólares. Desde entonces, Brasil sólo encajó números negros en su comercio exterior, con excepción del año pasado, cuando obtuvo un superávit de 2.643 millones de dólares. "Nadie imaginó ese resultado a comienzos del año", afirmó el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Sergio Amaral, al divulgar las cifras. De acuerdo con el ministro, contra todos los pronósticos y la contracción de la economía mundial, las exportaciones brasileñas crecieron el tres por ciento este año en relación con el 2001, principalmente las destinadas a Estados Unidos, Holanda, China, Chile y México. Estados Unidos, que fue el mayor socio comercial del país, compró principalmente aviones, teléfonos celulares y calzados. Según cálculos de economistas privados, las exportaciones pasaron a representar el 16,9 por ciento del PIB brasileño, contra el 11,6 por ciento el año pasado y el 9,3 por ciento en el 2000. EFE |
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