El presidente Jorge Batlle admitió que cuando llegó al gobierno "aspiraba a cambiar al Uruguay" pero no lo consiguió porque desde el inicio de su mandato hasta el 2003 estuvo "atajando goles".
En una entrevista realizada por la agencia española de noticias EFE, que se difundió ayer jueves, el mandatario dijo "el país necesita un cambio muy profundo" que aspira que el próximo gobierno lleve adelante, aunque no se mostró optimista sobre la posibilidad que eso efectivamente suceda porque a su entender, la izquierda hace "lo mismo".
La entrevista presenta a Batlle como "bisnieto, sobrino nieto e hijo de presidentes" del Partido Colorado, una colectividad que "ha gobernando el país casi ininterrumpidamente durante 170 años" y que el próximo 1° de marzo entregará la banda presidencial "al socialista Tabaré Vázquez, oncólogo e hijo de obrero".
MUCHO MAS. "A la Presidencia llegué porque llegué, no fue un objetivo. Yo aspiraba a cambiar mucho más, aspiraba a cambiar el Uruguay, y no lo conseguí", admitió Batlle.
La agencia destaca que Batlle "no muestra arrepentimiento ni piensa que haya fracasado por no conseguir su objetivo, ya que está convencido de que las circunstancias externas fueron las que determinaron el rumbo de su gobierno".
"Fui como un golkeeper (portero), desde que entré (marzo del 2000), hasta el 2003 me la pasé atajando goles", comentó.
EFE enumeró las dificultades que enfrentó el país desde 1999 hasta la fecha.
"La espontaneidad y el verbo fácil del presidente no contribuyeron a apaciguar los ánimos; en el punto más álgido de la corrida bancaria, el presidente no pudo contener las lágrimas al dirigirse a la ciudadanía por televisión", recordó la agencia de noticias.
LA CULPA. En la entrevista, Batlle señaló que "prefiere olvidar el pasado y mirar a corto plazo" los auspiciosos resultados económicos del 2004, luego de varios años de crisis.
"Espero que de esto también me echen la culpa a mí", dijo Batlle.
"Ya ha dicho (el gobierno electo) que seguirá por el mismo camino, la gente votó por el cambio, y lo primero que hacen es hacer lo mismo", agregó el mandatario.
Según Batlle, "el país necesita un cambio muy profundo" que aún "no se ha realizado". "Espero que el próximo gobierno no retorne al pasado", añadió.
Batlle también se refirió a los anuncios del próximo gobierno referidos a "ortodoxia fiscal y monetaria" y al objetivo de aplicar el plan de emergencia social.
"Si quieres justicia social, tienes que tener medios económicos para sustentarla y Uruguay sólo lo consigue abriéndose camino al mundo", sostuvo el presidente.
"Esa es la columna vertebral de su concepción política, el camino a la modernidad y el ‘consejo’ que le quiere dar a su sucesor", agregó por su lado EFE.
"Comunidad de pobres"
La Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), un bloque de integración regional que cuenta con el respaldo del gobierno electo, es para el presidente Jorge Batlle una "comunidad de pobres".
"Es una comunidad de pobres que no se pueden comunicar entre sí", dijo Batlle a EFE.
Impulsada por el ex presidente argentino Eduardo Duhalde, la CSN es un bloque de integración que cuenta con el firme respaldo de la izquierda uruguaya. Blancos y colorados se oponen a la misma.
En la entrevista, Batlle ratificó su convencimiento que en Uruguay debe priorizar las relaciones comerciales con Estados Unidos frente a los países de la región.
"Si Estados Unidos me compra la carne a un dólar, ¿se la voy a vender a Brasil que me la compra a cincuenta centésimos? Estados Unidos es esencial para Uruguay, es el país más importante y si no se consolida la relación no tenemos alternativas", dijo Batlle.
Para el mandatario, sería "un gran error" que el próximo gobierno no continuara con el Tratado de Protección de Inversiones Mutuas entre Uruguay y Estados Unidos.
"Lo único"
Cuando el presidente Jorge Batlle abandone el gobierno el 1° de marzo, volverá a dedicarse a la actividad política, porque es "lo único" que sabe hacer, declaró. El comentario ratifica la idea que manejó en diciembre del año pasado en un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing, cuando dijo que "no" estaba en "Estación Carnelli", concepto que hasta ese momento había manejado hasta el cansancio, porque consideraba que el acceso a la Presidencia significaba el fin de su carrera política.