El Departamento de Estado norteamericano dio a conocer un informe general sobre la situación del Uruguay, en el cual afirma que en las últimas dos décadas se ha producido una emigración de 500.000 personas, fundamentalmente a Argentina y España, y que el país mantiene una "tasa relativamente alta de emigración de jóvenes".
"La emigración hacia los Estados Unidos también aumentó de forma importante", señala el documento, que está publicado en la página web del Departamento de Estado.
Además de hacer una pormenorizada descripción del proceso fundacional e histórico del país hasta nuestros días, el informe brinda detalles de los gobiernos democráticos de los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, con datos económicos y sobre la gestión política de ambos.
Se incluye a continuación una reseña del gobierno del presidente Jorge Batlle, con datos económicos, un análisis de la crisis de 2002 y sus causas, las relaciones internacionales y con Estados Unidos. Dedica una mención especial al resultado de las elecciones nacionales, donde menciona que Tabaré Vázquez venció en la primera vuelta de octubre pasado.
También, señala que constitucionalmente, las Fuerzas Armadas se encuentran subordinadas al presidente a través del Ministro de Defensa.
GLOBALIZACION. En materia de asuntos exteriores, el informe recuerda que "por tradición, el Uruguay mantiene fuertes lazos políticos y culturales con sus vecinos y con Europa", y que "la globalización y los problemas económicos regionales han fortalecido los lazos con América del Norte. Uruguay es gran fomentador de la democracia constitucional, del pluralismo político y de las libertades individuales. Sus relaciones internacionales son históricamente guiadas por los principios de la no intervención, el multilateralismo, el respeto de la soberanía nacional y la confianza en el imperio de la ley para solucionar controversias".
A su vez, el informe afirma que "Uruguay coopera con los Estados Unidos en el cumplimiento de la ley, emprendiendo esfuerzos regionales para combatir el narcotráfico y el terrorismo. También ha participado muy activamente en el campo de los derechos humanos, habiendo patrocinado resoluciones en la ONU sobre el estado de los derechos humanos en Cuba en 2002 y 2003".
Se valora, asimismo, que "por la imagen de país neutral y por la fortuna de tener un cuerpo diplomático profesional, al Uruguay a menudo se le pide presidir entidades internacionales".