WASHINGTON | AFP y EFE
La búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak finalizó oficialmente antes de la Navidad sin que haya sido encontrado ningún armamento prohibido, informó ayer miércoles el diario The Washington Post.
"El informe (provisorio) del 30 de setiembre (del jefe de los inspectores de armas estadounidense, Charles Duelfer) muestra bastante bien el panorama", dijo al matutino un funcionario de inteligencia que pidió no ser identificado.
"Hablamos con tanta gente que alguno habría dicho algo. No recibimos nada que contradijera el panorama que adelantamos (en el informe provisorio). Es posible que haya alguna existencia en algún lado, pero lo más probable es que a medida que pase el tiempo encontremos una mayor confirmación del panorama que ya adelantamos", agregó.
BUSQUEDA. El diario indicó que los funcionarios que participaron en la misión de búsqueda de armas nucleares, biológicas o químicas en Irak culminaron su tarea poco antes de la Navidad.
La violencia en Irak y la escasez de nueva información llevaron a tomar esa decisión.
El informe definitivo de Duelfer al Congreso, que según las fuentes será publicado a fines de junio, indica que el ex dictador iraquí Saddam Hussein tenía la intención pero no la capacidad de desarrollar armas de destrucción masiva (ADM).
Ese informe contradice la principal excusa manejada por el gobierno estadounidense para invadir Irak en abril de 2003: que Saddam Hussein contaba con esas armas de destrucción y estaba dispuesto a usarlas.
En tanto, cinco guardias nacionales murieron y siete resultaron heridos ayer en dos ataques perpetrados por insurgentes en la ciudad de Mosul, ubicada en el norte de Irak y considerada uno de los principales feudos de la insurrección.
En uno de los ataques, dos soldados iraquíes murieron al estallar una bomba y otros dos guardias nacionales resultaron heridos en la detonación, según un comunicado del mando militar de EE.UU..
HERIDOS. Los dos agentes iraquíes heridos fueron trasladados a un hospital de campaña de las fuerzas norteamericanas, donde uno de ellos fue ingresado en estado grave mientras que el otro permanece estable.
En el otro ataque perpetrado por la mañana de ayer en Mosul, tres militares iraquíes perdieron la vida y otros cinco resultaron heridos.
Los guardias, que transportaban material escolar escoltados por soldados estadounidenses, entablaron un tiroteo con rebeldes armados después de la explosión de una bomba de fabricación casera al paso de la caravana.
Mosul, situada a 400 kilómetros al norte de Bagdad y uno de los reductos de los partidarios del depuesto presidente, Saddam Hussein, se ha convertido en los últimos meses en escenario de sangrientos enfrentamientos entre insurgentes y las tropas estadounidenses e iraquíes.
Según un comunicado militar de EE.UU., un total de 79 sospechosos de formar parte de la resistencia han sido detenidos en la última semana en la urbe, la tercera del país con más de un millón y medio de habitantes.
Insurgentes desconfían de Bin Laden
EL CAIRO
Osama bin Laden ha prometido hacer de Irak el frente de batalla en su guerra contra Estados Unidos, pero los insurgentes iraquíes temen que intente secuestrar su rebelión.
En ocasiones, los milicianos musulmanes iraquíes y extranjeros parecen competir entre ellos. Declaraciones a través de la internet conjeturan que un saudita llevó a cabo el ataque suicida del 21 de diciembre en Mosul que dejó 22 muertos. Pero Ansar al-Sunnah, el grupo local que asumió la responsabilidad por el ataque más mortífero en Irak, identificó al atacante Abu Omar de Mosul, un seudónimo claramente iraquí.
Semanas atrás, una declaración de Ansar al-Sunnah ordenó a los milicianos extranjeros que dejaran de acudir al país. El grupo, que se declara islámico y nacionalista, dijo que necesitaba dinero, no reclutas.
"Tenemos información concreta de que se está gestando una profunda división entre" los iraquíes que libran una guerra nacionalista y árabes extranjeros que responden a las milicias islámicas, dijo Mouwafak al-Rubaie, asesor de seguridad nacional del gobierno interino. "Están más divididos que nunca".
Al-Rubaie dijo que eso se debía, entre otras razones, a que Abu Musab al-Zarqawi, el jordano a quien Bin Laden declaró su lugarteniente en Irak, no fue de gran ayuda durante el asalto estadounidense a Faluya en noviembre pasado.
"Al-Zarqawi y su grupo huyeron de Faluya y dejaron a los iraquíes frente al ataque", dijo Al-Rubaie. AP
Elecciones
El vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, admitió ayer que las elecciones en Irak "no serán perfectas" por la situación de seguridad en ese país.
"Es la primera vez que los iraquíes podrán elegir libremente a sus dirigentes. Estas elecciones apuntan a designar un gobierno transitorio y es uno de los tres escrutinios que se realizarán este año", agregó.
The New York Times llamó en su edición de ayer a postergar las elecciones generales en Irak, previstas par el 30 de enero, con el fin de permitir que todos los sectores del país participen de los comicios y evitar así una "guerra civil".
"Llegó el momento de hablar de una postergación de las elecciones", escribe el diario en un editorial en el que advierte al presidente estadounidense, George W. Bush, sobre el peligro de "decretar la victoria y comenzar a retirar las tropas estadounidenses" tras los comicios.