SAO PAULO
El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, fundado y liderado por el actual presidente, Luiz Inacio Lula da Silva, cumplió ayer 25 años, convertido en modelo para la izquierda latinoamericana pero sin superar las disidencias internas por sus proyectos de gobierno.
En dos años de gobierno del PT, Brasil logró que su economía volviera a crecer, que cayera la inflación, que se estabilizara su moneda y que los organismos internacionales aprobaran sus cuentas fiscales, pero el partido fue acusado desde la propia izquierda de incumplir sus objetivos fundacionales.
El presidente del partido, José Genoino, respondió a los críticos este jueves en conferencia de prensa diciendo que se necesita una coalición política que dé mayoría al presidente para cumplir su programa de reformas.
Desde el 10 de febrero de 1980, cuando nació como un pequeño partido entre obreros del Gran Sao Paulo, el PT se transformó en el partido más votado en las elecciones municipales de 2004 y con la mayor bancada en la Cámara de Diputados.
En su discurso, Genoino indicó que la integración de América Latina es una política central del PT y por eso es una prioridad el diálogo con los partidos progresistas. "Queremos estrechar la relación con los partidos afines, no sólo en América Latina, sino también en Europa", señaló, resaltando los vínculos con el PRD de México, el Frente Amplio de Uruguay y los presidentes Néstor Kirchner en Argentina y Hugo Chávez en Venezuela.
Genoino reiteró además que el gobierno petista defiende la integración al mundo sin desintegrarse como nación, y subrayó que desde 2003 Brasil no usa recursos del FMI.
Genoino fundamentó además que el PT es hijo del movimiento sindical y nunca le dará la espalda; sin embargo, ayer se difundió un proyecto de reforma sindical que, según los especialistas, abre la puerta para flexibilizar los derechos de los trabajadores.
El proyecto reduce de 12 a 3 el número de centrales gremiales, hace más difícil el monopolio sindical en la representación de los trabajadores de una categoría y endurece los requisitos para declarar una huelga. AFP y ANSA