BUENOS AIRES I ANSA y AP
El presidente argentino, Néstor Kirchner, anunció ayer con bombos y platillos en la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso que culminó con "éxito" el canje de la deuda, dejando "atrás el default", sin que la reestructuración se haya realizado "a costa del hambre de los argentinos".
"Hemos culminado el proceso y la mayoría de los bonistas han presentado al canje sus bonos. El país ha dejado atrás el default", dijo Kirchner ante el Parlamento.
"Por primera vez en la historia, el proceso ha culminado con una drástica reducción de la deuda del país", agregó el presidente argentino, y advirtió que "los grandes responsables de nuestra decadencia son los que muestran más impaciencia".
El presidente destacó que en Argentina se crearon "más de dos millones y medio de puestos de trabajo", de los cuales el 60 por ciento pertenece al sector "privado de la economía".
DESEMPLEO. "Esto significa que la tasa de desempleo se redujo del 25 por ciento al 12 por ciento desde el mayor momento de crisis" en el país, señaló.
Kirchner criticó a los grupos que "desguazaron el país" que, aseguró, muestran "impaciencia" ante el rumbo del gobierno argentino.
"El pueblo argentino tiene memoria y sabe que los mismos que critican fueron incapaces de resolver el más mínimo problema y no pueden ser capaces de construir un país", dijo Kirchner ante la Asamblea Legislativa del Congreso Nacional, al inaugurar el 123 período de sesiones ordinarias.
Argentina, sostuvo el presidente, "pudo concretar exitosamente el más gigantesco proceso de canje, con la quita más grande de la historia", en una operación que, aseguró, tuvo como prioridad "las necesidades internas".
"Por primera vez en la historia argentina, un proceso de reestructuración de deuda culminó con una drástica disminución del endeudamiento del país", manifestó Kirchner, en un tramo de su discurso que desató aplausos de varios legisladores.
"La República Argentina, con sus excepcionales características, concluyó exitosamente el más gigantesco canje de deuda y cesación de pagos en el marco de la quita más grande de la historia", subrayó.
HAMBRE. En este sentido, manifestó que "por primera vez, podrá decirse que no se pagará una deuda sobre el hambre del pueblo" y señaló que "vale la pena destacar que, una vez más, economistas fallaron en sus pronósticos y se equivocaron en sus profecías".
Kirchner abordó luego otro problema que enfrenta su gobierno: la renegociación de los contratos con las empresas, casi todas extranjeras, adjudicatarias de servicios públicos que fueron privatizados la pasada década por el ex presidente Carlos Menem.
Exhortó a los ciudadanos de su país a defender "con uñas y dientes" la renegociación de los contratos de empresas proveedoras de servicios públicos.
"No nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar", aseguró el mandatario, y dijo que las renegociaciones se realizarán en Argentina, "según sus normas".
Prometió enfrentar corrupción
BUENOS AIRES
El presidente argentino Néstor Kirchner atribuyó ayer a "la corrupción" la falla en los controles aeroportuarios que posibilitó el tráfico de 60 kilos de cocaína a España a través de la aerolínea privada Southern Winds (SW), en un caso que salpica a funcionarios y militares.
"El problema no radica sólo en la existencia o eficacia de los controles, sino en la corrupción de quienes deben controlar", afirmó el mandatario durante su discurso de apertura de las sesiones legislativas de 2005 ante la Asamblea Nacional.
Kirchner consideró que "estamos frente a algo que ha sido recurrente en nuestro país: la complicidad u omisión de quienes debieran controlar con los delincuentes".
El presidente estimó que el caso de tráfico de cocaína a España es "un caso testigo" sobre el cual el gobierno "actuó en forma drástica" para desplazar "a los responsables operacionales del contralor del aeropuerto más importante del país", al referirse al internacional de Ezeiza (32 km al sur).
Según Kirchner, su gobierno "actuó sin medias tintas. Ahora le toca determinar responsabilidades a la Justicia".
El gobierno dispuso el reemplazo del titular de la Fuerza Aérea, Carlos Rohde, y el desplazamiento del jefe militar del aeropuerto de Ezeiza, Alberto Beltrame, cuyo hijo es sospechoso de ser uno de los eslabones de una organización que traficaba drogas a España. AFP