MOSCU
Rusia "aniquiló" ayer a su enemigo número uno. El Estado Mayor del Ejército informó de que sus tropas han matado durante el transcurso de una operación especial a quien fuera presidente de Chechenia, Aslán Masjádov, en la actualidad líder de los separatistas.
La caza de Masjádov, cuya cabeza Moscú había tasado en unos ocho millones de euros, concluyó en la localidad de Tolstoy-Yurt, al norte de Grozni, la capital chechena.
A falta de esclarecer las circunstancias exactas de la muerte, el viceprimer ministro de la Chechenia rusa, Ramzán Kadírov, comentó que se intentaba capturar vivo a Masjádov, pero que éste murió debido al manejo negligente de las armas por parte de su guardaespaldas en probable alusión a la explosión de una granada.
El mes pasado, el Kremlin rechazó de plano la tregua decretada por el checheno, que pretendía "obligar a negociar a Rusia".Masjádov, de 53 años, coronel de artillería en el Ejército soviético, llegó a presidente de Chechenia en 1997 en unas elecciones reconocidas por el Kremlin, con quien negoció una amplia autonomía. Pero el líder checheno no pudo controlar a los sectores más radicales del independentismo, dirigidos por el señor de la guerra Shamil Basáyev, el jefe del Estado mayor de los rebeldes.
Durante la segunda guerra chechena, Masjádov dirigió la resistencia y cuando los rusos tomaron Grozni en 2000 continuó luchando en las montañas. En 2001 el Kremlin inició conversaciones de tanteo con emisarios del líder rebelde pero tras el secuestro del teatro Dubrovka de Moscú en 2002, en el que murieron más de 170 personas, Rusia tramitó una orden de búsqueda y captura contra él.
Moscú acusa también a Masjádov del asalto el primer día de curso de 2004 a la escuela de Beslán, en Osetia del Norte, en el que murieron más de 300 personas, la mayoría escolares. Masjádov se desligó de dicho ataque.
EL PAIS DE MADRID