ALVARO GIZ
Luego de años de enfrentamientos primero y de mirarse de reojo después, la izquierda y las Fuerzas Armadas intentarán abrir a partir del próximo 1o. de marzo de 2005, lo que se estima será una nueva etapa de relacionamiento.
De pique, y en el caso particular del Ejército —la fuerza con la que históricamente se han planteado las mayores discrepancias—, el presidente electo, Tabaré Vázquez, parece haber dado más en el clavo que en la herradura ya que tal como se había anunciado una y otra vez, respetó el orden de la derecha y designó como comandante en jefe desde el próximo 1o. de febrero al general Angel Bertolotti.
Sabido es el malestar que recurrentemente ha generado entre muchos coroneles —o el grado equivalente en otras fuerzas—, que en su momento vieron truncada su carrera, el hecho que el ascenso al generalato o a la comandancia de la institución estuviera ligada más a las relaciones políticas del militar que a su ideoneidad técnica y a sus méritos.
Por eso, la designación de Bertolotti, es vista como un primer paso en ese sentido, aunque habrá que esperar a que se definan los criterios que se seguirán para definir los futuros ascensos de coronel a general.
No obstante, las acciones concretas que llevará adelante el gobierno de izquierda con respecto al funcionamiento de las Fuerzas Armadas no están aún definidas y recién se comenzarán a concretar a partir de la primera semana de diciembre, cuando el mandatario electo oficialice los nombramientos de Azucena Berrutti y José Bayardi al frente de la cartera de Defensa Nacional.
Aunque la relación de Berrutti con los temas de Defensa propiamente dichos no registra antecedentes notorios, en su favor juega que es una persona de extrema confianza de Vázquez ya que ocupó la Secretaría General de la Intendencia de Montevideo cuando el presidente electo se desempeñó como jefe comunal entre 1990 y 1995.
Además, se ha señalado que como abogada, Berrutti ha sido defensora de presos políticos durante el gobierno militar.
El caso de Bayardi es diferente, puesto que en su calidad de diputado de la Vertiente Artiguista se ha especializado en los últimos años en el tema militar, formando parte de la Comisión de Defensa de la cámara baja y desde esa posición ha estrechado sus lazos con los estamentos castrenses.
Aunque su presencia pasó casi desapercibida en los grandes titulares, el probable subsecretario se hizo presente esta semana en el acto de conmemoración de un nuevo aniversario de creación de la Armada Nacional.
La asistencia a estas instancias protocolares puede no ser considerada importante en algunos ámbitos, pero en filas militares se observa en detalle quienes concurren y quienes no, y se sabe que muchas veces la dirigencia de la izquierda ha estado ausente.
Al gobierno electo también le tocará definir el nuevo presupuesto de las Fuerzas Armadas y si, como consecuencia de ello, se establecerá un nuevo despliegue de las fuerzas y si sus comandos permanecerán separados como hasta ahora o si se unificarán en un Estado Mayor Conjunto.
"Hay que ver qué instrumentos y qué formas se dan", confió una fuente de la izquierda.
Otro capítulo que encarará la administración Vázquez es dar "fiel cumplimiento" del artículo cuarto de la Ley de Caducidad, lo que en su visión implica conocer el destino que tuvieron los restos de los desaparecidos, aunque se ha aclarado que ello no significará un enjuiciamiento para quienes tuvieron que ver con estos hechos.
Según los antecedentes, este punto puede convertirse en un foco de tensión con los uniformados, aunque en la izquierda se reconoce que las mayores resistencias provendrían desde los sectores de retirados y no desde los activos ya que se trata de un tema que para nada involucra a las nuevas generaciones.
En el gobierno electo se piensa que las protestas más fuertes podrían surgir desde los clubes sociales que reúnen a activos y retirados de las Fuerzas Armadas, pero que son dirigidos por éstos últimos. Pese a ello, la intención es "no discutir con ellos" porque "van a ser como cualquier otra" entidad social, según confió a El País un dirigente frentista.
Vázquez dirigirá el primer gobierno de izquierda que Uruguay tendrá en su historia y las relaciones que se logren establecer con las Fuerzas Armadas serán un indicador que mostrará si las heridas del pasado han cerrado definitivamente. Para adelantar camino, en los últimos años algunos referentes de la izquierda se han interesado en el tema militar y han tendido puentes con oficiales en actividad, especialmente con integrantes de la logia Tenientes de Artigas. Ahora solo falta saber si esos puentes podrán soportar el peso de una historia de diferencias.
A boca de jarro
"(El senador José) Mujica tiene la demagogia de la antiaristocracia... Para él, más vale el del barrio por no ser abogado". (Diputado electo por el Partido Nacional, Pablo Iturralde, Crónicas, viernes 19).
"Si José Mujica se presenta, lo voto". (Senador de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio, La República, sábado 30)
"Hay que poner un énfasis en resolver las heridas más urgentes de la sociedad (...) Hay sectores que tienen una mirada aristocrática. Eso hay que abandonarlo". (Posible candidato a la Intendencia de Montevideo por el Movimiento de Participación Popular, Luis Rosadilla, El Espectador, miércoles 17).
"Montevideo, qué disputado te veo". (Título de una nota de Brecha, viernes 19).