LA PAZ | AFP y ANSA
Dirigentes políticos del oficialismo y la oposición boliviana pidieron endurecer las relaciones con Chile y propusieron usar "el gas y las relaciones comerciales" como elementos de presión para obtener una salida al Océano Pacífico.
Las reacciones contra el gobierno chileno estallaron al conocerse la negativa del presidente Ricardo Lagos a discutir la demanda de una salida al mar durante la Cumbre de Las Américas, que finalizó el martes en México.
En Chile, en cambio, el blanco de las críticas fue el presidente boliviano Carlos Mesa, a quien Lagos censuró por haber introducido en la cumbre un tema de relaciones bilaterales.
Lagos mencionó como "lamentable e inoportuno" el áspero diálogo sobre la mediterraneidad de Bolivia que mantuvo con Mesa en México.
"Lamento lo que ocurrió, porque estos son espacios para avanzar en temas colectivos y multilaterales", señaló el gobernante en una rueda de prensa en Santiago, horas después de su regreso ayer.
En la cumbre, y fuera de temario, Mesa exhortó a Lagos a buscar una solución "definitiva" al pedido de su país, pero Lagos fue tajante: "Este no es un foro para convocar un tema como el que se ha convocado", sostuvo.
"Si de diálogo se trata, ofrezco relaciones diplomáticas (a Bolivia) aquí y ahora", lanzó Lagos, que arrancó de ese modo aplausos en el recinto donde sesionaban los mandatarios.
Mesa desestimó la propuesta y dijo que la normalización diplomática vendrá sólo después del retorno soberano boliviano al océano.
DOBLE MORAL. En Bolivia, el presidente interino, Hormando Vaca Díez, convocó para el 20 de enero a una reunión del Congreso, para analizar eventuales represalias comerciales contra el país vecino.
Vaca Díez instó a "no actuar con doble moral", pues ambos países no mantienen relaciones diplomáticas desde 1978, pero el intercambio comercial fue prolífico durante la última década.
El presidente interino advirtió que "Chile tiene mucho que ganar con una buena relación con Bolivia" porque "necesita nuestro gas y nos vende más de 200 millones de dólares, mientras nos cierran sus mercados para que no podamos venderle azúcar".
"Siguen con la mentalidad del siglo XVIII, la actitud y la arrogancia cavernaria", fustigó, por último, Vaca Díez.
EN CHILE. Mientras en Bolivia la clase política mostró abiertamente su respaldo a Mesa en el diferendo con Chile, en este país todos los sectores de la sociedad apoyaron a Lagos, quien la semana antes había recibido el respaldo unánime de ambas cámaras del Congreso al desestimar la demanda boliviana.
El aumento de la tensión con Bolivia repercutió en la cancelación de reuniones que algunos partidos de la coalición de gobierno tenían previsto con el diputado y líder cocalero boliviano Evo Morales durante la visita que realizará a Chile este fin de semana.
Morales participará en un foro sobre desarrollo sustentable en el que tomarán parte también dirigentes políticos oficialistas.
El diputado cocalero llegará precedido por unas polémicas declaraciones que le atribuyeron —y que él desmintió ayer— en las que vaticinaba un "conflicto bélico" entre Bolivia y Chile.
Morales consideró un "montaje" la versión de prensa procedente de Buenos Aires.
"Jamás hemos hablado de una confrontación bélica, acá no estamos para guerras", aseguro.
El gobierno chileno anunció que brindará protección policial al diputado boliviano, a quien se identifica como el promotor de esta guerra diplomática.