Los datos recientemente divulgados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) muestran un alza de 6% en el nivel de producción de la industria manufacturera uruguaya durante el 2003 (4% sin refinería). Este resultado merece destacarse especialmente, pues se trata de la primera variación anual positiva desde 1998.
En el último mes del año, la producción industrial aumentó 37% respecto a diciembre de 2002. Si se excluye la refinería (la planta estuvo cerrada entre octubre de 2002 y febrero de 2003 por tareas de mantenimiento), en dicho mes el nivel de actividad se ubicó un 17% por encima del año anterior. Se registraron incrementos en todas las divisiones, si bien se observó una gran disparidad en sus tasas de crecimiento.
El repunte de la actividad industrial obedeció a varios factores entre los que sobresalen la devaluación de mediados de 2002 con la consiguiente mejora de la competitividad, el aumento de los precios internacionales de los productos de exportación, la normalización del sistema financiero y la incipiente recuperación del mercado interno.
Desde la perspectiva de la demanda, los sectores industriales más dinámicos han sido - en términos generales - los productores de bienes exportables y aquellos orientados a la producción de bienes sustitutivos de importaciones.
A partir de los datos disponibles, en esta nota se profundiza en el estudio del comportamiento del complejo industrial. En una próxima nota la semana que viene se evaluará la situación de la industria en materia de rentabilidad y se discutirán las perspectivas de la producción manufacturera para el presente año.
CAMBIO DE BASE. Desde el tercer trimestre del año pasado el INE comenzó a difundir un nuevo índice de volumen físico (IVF) de la industria manufacturera con base 2002, el cual presenta varias modificaciones metodológicas respecto al índice anterior, a saber: i) se pasa a utilizar la Clasificación Internacional Industrial Uniforme revisión 3 (CIIU rev3) en lugar de la revisión 2, ii) se cambia el sistema de ponderadores: a partir de ahora cada actividad se pondera de acuerdo a la estructura fija del valor agregado industrial del año 2001 y, iii) el nuevo índice se calcula a precio de productor sin incluir IVA, COFIS ni IMESI (el índice base 1988 se valoraba a precios de mercado incluyendo dichos impuestos).
Otro aspecto importante que merece destacarse es el cambio en la periodicidad de divulgación de las cifras de la industria. El INE comenzó a publicar los indicadores en forma mensual y con un menor rezago que en el pasado (los datos de diciembre, por ejemplo, se hicieron públicos el 11.02). Esta nueva política de publicación de datos, que forma parte de los acuerdos de suscripción de Uruguay a las Normas Estándar de Divulgación de Datos (NEDD), resulta de mucha utilidad para el seguimiento de la coyuntura industrial y, más en general, de situación económica del país.
Lamentablemente, "no todo lo que reluce es oro": el INE aún no ha presentado los datos más desagregados a nivel de las ramas industriales (4 dígitos de CIIU). Hasta el momento, sólo se encuentran disponibles las cifras para las grandes divisiones (2 dígitos). Tampoco se presentó el "empalme" del índice nuevo con el viejo, tarea particularmente compleja debido a los cambios metodológicos arriba comentados. Estos problemas dificultan el análisis de las tendencias globales de la industria y del comportamiento de la producción de los distintos sectores.
DESEMPEÑO 2003. Tomando en cuenta las cifras del INE para todo el 2003 y los datos del Banco Central para los tres primeros trimestres (es de recordar que, para el cálculo del PIB, el BCU utiliza las ponderaciones del año 1983), se estimó un crecimiento desestacionalizado del producto industrial de 5% en el último trimestre del año (obviamente esta estimación está sujeta a las limitaciones derivadas de los problemas metodológicos antes comentados).
Se completarían así cuatro trimestres consecutivos de variaciones positivas de la serie desestacionalizada (ver gráfico adjunto). Entre el piso de la depresión industrial en octubre – diciembre de 2002 y el último trimestre del 2003 la industria habría recuperado más de la mitad de la caída registrada en 1999-2002.
El fuerte crecimiento del año pasado determina un "efecto arrastre" muy importante para 2004, de entre 9% y 10%. Por otro lado, si la industria mantuviera las tasas de crecimiento del segundo semestre de 2003, el producto manufacturero cerraría el 2004 con una suba próxima a 22%, alcanzando el nivel previo a la recesión de 1999.
Es improbable que este último escenario se verifique. La industria ya superó la etapa de "crecimiento fácil". A medida que avanza el tiempo y los bajos niveles de producción de fines de 2002 van quedando atrás, las tasas de aumento de la producción industrial deberían comenzar a descender, retornando a niveles considerados más normales. Por lo anterior, sería de esperar que el resultado final de la industria en 2004 se ubicara en una zona intermedia.
DIVISIONES. A los efectos de analizar el comportamiento de los diferentes sectores, se procedió a realizar los empalmes de las series, trabajando a nivel de dos dígitos (divisiones). Los índices de la base 1988 se transformaron a la CIIU rev3. Resumidamente, las principales correcciones efectuadas fueron las siguientes: se eliminó la rama del tabaco de la vieja serie de alimentos y bebidas; se sustrajo la refinería del índice de productos químicos; se juntaron las series de minerales no metálicos y metálicas básicas; y se separaron los índices de material de transporte y de maquinarias y equipamientos.
En el gráfico ubicado en la parte superior de la página se observan los comportamientos sectoriales en 1999-2003, siguiendo la nueva clasificación. Las ramas con mejor desempeño en el último año fueron "alimentos y bebidas", "textiles, vestuario y productos del cuero" y "productos químicos, caucho y plástico".
ALIMENTOS Y BEBIDAS. La industria alimenticia presentó en el acumulado del 2003 un incremento de 2,3% con respecto al año anterior.
Si bien se carecen de cifras más desagregadas de IVF, los indicadores de producción y comercialización y las cifras de exportaciones del BCU reflejarían comportamientos disímiles al interior de esta división.
El crecimiento global en "alimentos y bebidas" se explicaría por el buen desempeño de la industria frigorífica, especialmente en la segunda mitad del año (el número de cabezas faenas aumentó 18% en julio – diciembre y 6% en todo el año), la recuperación de la industria láctea debido a la mayor disponibilidad de materias primas (las entradas de leche a plantas industriales aumentaron 10% y 4% en los mismos períodos) y el repunte de algunas industrias productoras de alimentos diversos (ramas 1513-33-43-49 de la CIIU rev3), tanto por efecto de sustitución de importaciones como por mayores ventas en el exterior.
Otras ramas alimenticias habrían registrado comportamientos poco satisfactorios. Tal sería el caso de la pesca (el total de capturas descendió 1% en 2003) y los molinos arroceros (en los primeros 11 meses del 2003 las toneladas exportadas de arroz cayeron un 2% contra el mismo período del año anterior).
Es probable que las industrias alimenticias con fuerte sesgo hacia el mercado interno hayan estabilizado su nivel de actividad en los últimos meses, acompañando la detención de la caída de los ingresos de los hogares. Incluso, algunos sectores podrían haber iniciado un cierto proceso de crecimiento asociado a la recuperación del consumo privado y/o la sustitución de importaciones. Esto podría ser el caso, por ejemplo, de los aceites, el azúcar, las panaderías y fideerías y las bebidas. Lamentablemente, no se cuenta con datos suficientemente desagregados para poder corroborar esta hipótesis.
TEXTILES, VESTIMENTA Y CUEROS. El crecimiento de casi 15% experimentado por el IVF de esta división durante el año pasado se explica por el buen desempeño que han tenido casi todos los sectores que conforman el agrupamiento. El dinamismo de las curtiembres obedeció al mayor número de cabezas faenadas por los frigoríficos. También habría sido importante el repunte de las ramas textiles (tejidos de punto, tapices y alfombras, frazadas, etc.) y de la industria de la vestimenta, ambos casos vinculados a una mayor exportación y al proceso de sustitución de importaciones.
La buena performance de las empresas del sector permitió reincorporar a las plantas operarios que estaban suspendidos, e incluso, contratar nuevos trabajadores.
Los índices de horas trabajadas y personal ocupado correspondientes a esta división se incrementaron 20% y 15% respectivamente, explicando la totalidad del aumento en las horas trabajadas en la industria en su conjunto, y compensando las caídas del personal ocupado en las restantes divisiones.
PRODUCTOS QUÍMICOS. El bloque químico (excluyendo la refinería) presentó un crecimiento de 13% respecto al año 2002. De acuerdo a informantes del sector, la industria química básica habría operado en forma creciente y sostenida durante el año. Se incrementaron los pedidos de empresas locales que insumen diversos químicos en sus procesos productivos.
Otra actividad que exhibió un mayor dinamismo fue la elaboración de abonos. El crecimiento de la superficie sembrada de cultivos requirió el uso de una mayor cantidad de fertilizantes y herbicidas.
Por otra parte, la devaluación del peso uruguayo motivó que varios laboratorios que antes importaban insumos, decidieran elaborarlos en nuestro país, lo que derivó en un incremento de los componentes nacionales utilizados en la fabricación de un amplio conjunto de productos farmacéuticos.
OTROS SECTORES. La industria papelera se mantuvo en crecimiento a la largo de 2003 debido a los mayores pedidos efectuados por el mercado local (las exportaciones cayeron 10% en dólares).
Otra actividad que registró un leve repunte fue la producción de "minerales no metálicos" (cemento y objetos de barro, loza y porcelana), debido a una leve recuperación de la actividad constructora en la última parte del año.
La industria automotriz, una de las "estrella naciente" de los 90, continúa atravesando una profunda contracción derivada de las fuertes caídas de las ventas a la región.
La producción de bienes de consumo durable habría mostrado un leve aumento en los niveles de venta debido a la restauración parcial de las líneas de crédito y financiación de los centros de compra masivos.
Finalmente, las industrias productoras de bienes de capital (producción de calderas, máquinas y aparatos mecánicos y eléctricos, y equipo profesional y científico) se mantuvieron prácticamente estancadas. Las mismas no han podido encarar procesos de sustitución de importaciones debido a limitaciones tecnológicas o de escala.