Los precios minoristas aumentaron un 0,65% en diciembre, con lo que cerraron el 2003 con un incremento de 10,19%. La información surge del comunicado del Indice de los Precios del Consumo (IPC) difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística.
El año cerró finalmente con una inflación próxima al 10%, cuando las proyecciones a fines de 2002 la situaban por encima del 20%, e incluso próxima al 30%. Una demanda interna muy deprimida, junto con la estabilidad del tipo de cambio, son los factores que explican este menor aumento al que fue previsto inicialmente.
Para este año, el equipo económico espera una inflación de entre 7% y 9%, según las recientes manifestaciones realizadas en el foro de ACDE.
DICIEMBRE. El alza del IPC de diciembre fue el mayor desde setiembre, y respondió a mayores precios de los alimentos y del esparcimiento.
Entre los alimentos, sobresalieron los ajustes de carnes y derivados, frutas frescas y comidas fuera del hogar.
Por su parte, los precios del rubro esparcimiento aumentaron a raíz de fuertes crecimientos en las excursiones, hoteles y revistas.
AO. El rubro con mayores ajustes el año pasado fue el de vivienda, con un repunte de 13,8%, seguido de los alimentos y bebidas, con un 13,0%. En el extremo opuesto, los precios que menos aumentaron fueron los de la enseñanza, un 4,4%.
La inflación resultó finalmente mucho menor a la esperada un año atrás, cuando todas las previsiones la situaban entre un 25 y un 30%. Las explicaciones a este error en los pronósticos son básicamente dos.
Por un lado, la demanda interna se mantuvo en niveles muy deprimidos la mayor parte del año, arrastrando los efectos sobre los ingresos familiares de la recesión (escasas presiones salariales, pérdida de empleo, etc.).
Por otro, el tipo de cambio se mantuvo mucho más estable que lo esperado, luego de un período de bastante volatilidad previo al canje de deuda concretado en mayo. En este comportamiento estable del dólar, jugó un rol fundamental el Banco Central, ya sea interviniendo libremente en el mercado hasta fines de setiembre o a través de las licitaciones que desde principios de octubre realiza en Bevsa.
Finalmente, cabe mencionar que el aumento del IPC habría sido todavía menor de no haber mediado un fuerte ajuste en las tarifas públicas, cuyo índice específico sufrió un aumento de más del doble que el promedio del IPC.