El fútbol uruguayo recibió otro tremendo golpe. Aunque en este caso, cabe decir que el fútbol rioplatense llora hoy el fallecimiento de uno de los futbolistas más extraordinarios de todos los tiempos: Walter Gómez.
"La gente ya no come para ver a Walter Gómez", cantaban los hinchas de River Plate argentino en la década del 50 cada vez que iban al Monumental de Núñez a ver en acción al delantero uruguayo.
Ayer, el destacado ex goleador falleció a los 76 años en un hospital público de la ciudad bonaerense de Vicente López, según informó la institución deportiva que lo acunó.
El comunicado de la directiva de River Plate no precisó las causas de la muerte, pero días atrás se había informado que padecía de una afección pulmonar. El ex jugador había sido ingresado en febrero pasado en ese hospital ubicado en la periferia norte de la capital argentina.
Gómez, adorado por los hinchas tricolores y los simpatizantes "millonarios", se coronó campeón con River en los años 1952, 1953 y 1955, año en el que dejó la popular entidad argentina.
En su larga trayectoria en esa institución, jugó 140 partidos y marcó 74 goles, formando parte de una temible delantera junto a Santiago Vernazza, Eliseo Prado, Angel Labruna y Juan Carlos Lousteau.
Walter Gómez comenzó su carrera en Central y luego pasó a Nacional, en donde brilló de principio a fin. Un incidente con un árbitro lo obligó a dejar la enseña tricolor y recaló en los "millonarios". Ese golpe al juez en un clásico de la época, también lo alejó de la selección uruguaya y por eso no fue partícipe de la gesta de Maracaná. Vistiendo la casaca riverplatense aún hoy mantiene un récord: marcó 4 goles en 21 minutos ante Lanús. Tras su actuación en River, se alistó en 1956 en el Palermo de Italia, donde también mostró toda su gama de recursos.
Pero hay un hecho que fue destacado en aquel recordado 1950. La tarde del 16 de Julio, después que Uruguay se coronó Campeón del Mundo al derrotar a Brasil con aquel histórico 2 a 1, se detuvo el partido entre River Plate y San Lorenzo de Almagro. Walter Gómez fue llevado en andas por sus propios compañeros, en un gesto que él siempre recordó con emoción.
En 1959, volvió a Nacional para demostrar toda su clase y luego integró los equipos de Cúcuta de Colombia y Deportivo Galicia de Venezuela, retirándose de la actividad profesional en 1963.
Walter Gómez vivía modestamente en Argentina, pero seguía siendo apoyado económicamente por el club riverplatense, donde años antes trabajaba en la playa de estacionamiento del Monumental.
De brazalete negro
Tricolores
La directiva de Nacional decidió colocar la bandera a media asta y jugar el próximo partido con brazalete de luto en homenaje a Walter Gómez. También se envió una corona y dos notas, una a la familia del desaparecido crack y otra a River Plate.
MAGISTRAL
El ex presidente tricolor Dante Iocco se refirió a la calidad del desaparecido jugador: "era excepcional, de los que he visto pocos. De los más grandes. Daba magistrales lecciones de fútbol. Triunfó en todos los lugares donde jugó, paseando por el mundo la calidad de los grandes jugadores uruguayos".
DESMEJORADO
Iocco también recordó la última vez que vio a Walter Gómez: "hace unos cinco meses, Juan Ricardo Faccio lo trajo a mi oficina. Yo bajé, porque él ya no podía subir las escaleras y estuvimos largo rato charlando. Me vino a saludar, pero yo lo tomé como un saludo a Nacional. Ya estaba muy desmejorado".
PENSION
Walter Gómez había ingresado en el hospital el 20 de febrero pasado afectado por un cuadro de hipertensión. Vivía de una pensión vitalicia de su ex-club River Plate.