SERGIO BERRUTTI
La polémica pública planteada esta semana en el Frente Amplio respecto a las negociaciones sobre el canje de deuda que impulsa el gobierno, tras las declaraciones de su presidente Tabaré Vázquez y las objeciones del líder de Asamblea Uruguay, Danilo Astori, reabrió antiguas heridas en la interna frentista y planteó la interrogante sobre cuál será su propuesta económica para acceder al gobierno.
Es que esta observación no fue realizada por uno de los tantos técnicos o asesores de la izquierda, sino por una figura como Astori, que pese a quien le pese en el Frente, sigue siendo el principal referente y quizás la única carta que genera confianza entre los agentes económicos.
Aunque no se admita públicamente, la incertidumbre en torno a la propuesta a impulsar por la izquierda el próximo año está presente, confesaron varios dirigentes consultados. Esto sucede aún entre aquellos de los sectores más radicales que hoy están en la "gloria" ante el posicionamiento que ha asumido Vázquez, pero que, sin embargo, no olvidan que el 9 de noviembre pasado tuvieron que aceptar a regaña dientes un planteo estratégico de Vázquez, que fue fervorosamente respaldado por Astori, donde se establecía una actitud altamente tolerante respecto al gobierno.
Respecto a esta situación "pendular" de Vázquez hay reacciones diferentes según a quien beneficie. La mayoría de los grupos lo respaldan más allá de la postura que adopte. Aún los más radicales, a excepción de la Corriente de Izquierda, aceptan su posición cuando se acerca más a las opiniones moderadas. Pero cuando ésta ha coincidido con posturas de oposición cerrada en varios temas sensibles principalmente en el área económica, ha aparecido en varias ocasiones la observación en primera línea de Asamblea Uruguay, con Astori a la cabeza.
DE FRENTE. Eso fue lo que pasó en términos políticos esta semana. Algunos integrantes de Asamblea Uruguay dudaban el lunes a la mañana si tenía que ser el propio Astori el que debía ir a la Mesa Política a exponer sus objeciones a la posición expresada por Vázquez. Sin embargo, la decisión tomada desde la semana anterior de concurrir personalmente a la Mesa prevaleció.
Si bien el contenido del planteo de Astori en la Mesa Política fue principalmente técnico, el gesto de comparecer personalmente tuvo un altísimo componente político que seguramente le dio un relativo rédito en la interna, y posiblemente le represente un terreno fértil en sectores de la opinión pública menos comprometidos políticamente.
En la interna más allá de no compartir su planteo, Astori ganó el reconocimiento de exponer su posición "de frente, con transparencia y en el lugar que corresponde", admitieron varios integrante de la Mesa Política.
Eso tuvo incluso, una expresión pública al final de la reunión, cuando un grupo de unos cincuenta militantes que aún no estando en coincidencia con su postura y tras vivar a Vázquez, protagonizaron una situación de fricción, al contener un par de veteranos dirigentes que insultaron a Astori gritándole "traidor".
Pero ¿qué efecto puede tener esta posición de Astori hacia el exterior del Frente? No es una pregunta que no merezca la reflexión de los dirigentes frentistas cuando se les formula. La duda y el silencio se advierte en prácticamente todos.
El senador socialista Reinaldo Gargano dijo a El País que los frentistas "no deben estar demasiado conformes con esta discusión".
El diputado del Movimiento 26 de Marzo, Raúl Sendic, en tanto, sostuvo que "lo más importante va a ser salir al encuentro de la gente para explicar esta situación. He estado en algunos lugares del interior donde estas diferencias internas han hecho mucha mella y creo que en la medida que salgamos a fundamentar la posición, eso se va consolidar porque la realidad es tan fuerte que no hay lugar a dos posicionamientos".
El vicepresidente del Encuentro Progresista, Rodolfo Nin Novoa, en tanto, sostuvo que hay que transitar los caminos del pluralismo y la divergencia, pero también de la mínima cohesión al acatamiento de los resultados que se toman democráticamente". Sobre los efectos de esta situación, Nin dijo que "lejos de esos apóstoles de la catástrofe que andan diciendo que el Encuentro pierde votos, hemos sentido en muchos generadores de opinión que lo que dijo el doctor Vázquez era lo que había que decir porque la verdadera situación es esa".
La senadora comunista Marina Arismendi señaló que esto hay que resolverlo "a la manera del ‘FA’. Le creo a Danilo cuando dice que ellos nacieron dentro del Frente y por eso no se van a ir. Lo creo suficientemente inteligente para que después del llamado fenómeno Batalla, no se le puede ocurrir en este país que ese es un camino transitable. Pero por otro lado hay que estar más atento, más sensible realmente a lo que pase en el mundo exterior y ser capaces de darnos cuenta que podemos equivocarnos".
Este llamado a estar atentos a la realidad también fue un argumento utilizado el lunes en la Mesa Política por Astori. Allí exhortó a seguir con mucha dedicación lo que está siendo el gobierno del presidente brasileño Lula Da Silva, a "quien lamentablemente le prestamos poca atención y referimos poco. Debería ser un ejemplo permanente de todos los días, porque esta yendo bien, habiendo recibido Brasil con 2000 puntos de riesgo país y lo redujo a la mitad".
Más allá de la preocupación de los dirigentes frentistas, la postura de Astori en contraposición a la mayoría, puede ser un arma de doble filo para las posibilidades del Frente.
Por un lado, respondiendo a la estrategia que en octubre del año pasado había planteado el senador tupamaro José Mujica de "abrir bien la cancha con todas las opciones", puede significar un camino de ingreso de adherentes que pensando que el triunfo de la izquierda es inevitable, puedan buscar dar mayor peso a un sector capaz de generar una situación como el que Lula está dando a su administración en Brasil.
Esto además se fortalece en el caso de Asamblea, dado que la Vertiente Artiguista e incluso Alianza Progresista, que eran grupos que podían aparecer disputando ese rol al contar en sus filas a dos prestigiosos economistas como Alberto Couriel y Walter Cancela, al estar éstos totalmente ausentes de la discusión que se procesó en las últimas semanas, parecen haber cedido posiciones en esa función de captación del centro.
Como contracara, también es posible que la prevalencia de las posturas radicales, sea interpretada como una expresión de debilidad de Astori; y ello, sumado a dichos de Vázquez, como los referidos a la deuda, actúen con un efecto de autodestrucción comparable a lo fue la propuesta del Impuesto a la Renta en la última campaña electoral.