MERCEDES | HUMBERTO RAMIREZ
El Ministerio de Salud Pública (MSP) dispuso por primera vez en su historia la clausura de tres molinos que comercializaban harinas, que se constató se encontraban contaminadas por la toxina D.O.N.
La directora general de Salud de la cartera, Ofelia López, transmitió el martes pasado al intendente de este departamento, Gustavo Lapaz Correa, que la citada cartera ya está trabajando en el tema de las harinas afectadas por la referida toxina.
La jerarca informó al jefe comunal que por ese motivo fueron clausurados los molinos ubicados en Tacuarembó, Durazno y Young, donde se detectó que las harinas que elaboraban excedían los niveles permitidos de la toxina. La cartera detectó parámetros altos en las marcas: Filippini 0000, Harinera Durazno Molino Antonaccio Caorsi, Doña Blanca Especial 0000, Doña Blanca 0000, Molino Syrce (común y pastera), Caorsi Panadera 000, Caorsi Tipo 000 y Nati Tipo 0000. (ver aviso en página 2 de esta edición). En todo el país operan 27 molinos harineros, según fuentes empresariales.
Fuentes del MSP precisaron que la cartera ha centrado su accionar inspectivo en las plantas molineras y que espera que los municipios desarrollen una acción similar en las bocas de comercialización de las harinas, como son almacenes, supermercados y panaderías. A su vez, Lapaz explicó que se están inspeccionando otros molinos, incluidos los que se encuentran radicados en su departamento.
deteccion. El Departamento de Higiene del municipio de Soriano ha venido trabajando en la detección de harinas contaminadas no sólo en las panaderías sino también en los comercios, así como también en el producto que se entrega en la canasta de complementación alimentaria que envía el Instituto Nacional de Alimentación (INDA).
En dichas harinas se constató un alto índice de contaminación, sobrepasando los niveles permitidos por el MSP, que son de uno por millón.
Según el director de ese departamento, Carlos Navarro, la Intendencia "ha encontrado harinas de hasta cinco por millón".
La micotoxina D.O.N puede provocar inmunodepresión y vómitos, por lo cual también es conocida como "vomitoxina" y también se han reportado intoxicaciones agudas debido a una sola ingestión de pan elaborado con harina tóxica.
El 14 de enero de 2002, el gobierno emitió un decreto en el que se estableció que los molinos tienen la obligación de practicar autocontroles periódicos de sus moliendas y que no pueden liberar al mercado harina con más de 1 miligramo de D.O.N por quilogramo de la mercadería.
La micotoxina es provocada por el hongo "fusarium", el cual afectó a la mayoría de la cosecha de trigo del año 2001, al punto de obligar a los molinos a importar harina.
Para avanzar en el control de la toxina, se ha creado una comisión interinstitucional conformada por los ministerios de Salud y Ganadería, las facultades de Química, Medicina y Veterinaria; y las intendencias de todo el país.