WEST WARWICK, EE.UU. |AFP y REUTERS
Al menos 95 personas murieron y más de 180 resultaron heridas en un incendio en un club nocturno del estado norteamericano de Rhode Island, tras un despliegue pirotécnico durante un concierto de rock.
Decenas de espectadores murieron quemados por entender que las llamas sobre el escenario formaban parte del concierto de rock, a cargo de la banda "Great White".
John Dimeo, 29 años, tuvo la fortuna de estar acodado a un bar, cerca de la salida, cuando empezó el concierto de rock pesado.
Desde los primeros acordes de guitarra, grandes destellos blancos comenzaron a elevarse detrás de los músicos: fuegos artificiales que encendieron en un instante el cielorraso y los muros detrás de la banda.
"Eso se convirtió enseguida en una enorme llama", recuerda John Dimeo, todavía conmocionado. "Algunos, como yo, entendimos de entrada. Yo agarraba a la gente diciendo: ‘Hay fuego, tenemos que salir’. Pero otros pensaron que era parte del espectáculo".
"Gritaban: ¡Qué bueno!".
Una camarera, entrevistada por una cadena de televisión local, confirmó que siguió sirviendo bebidas durante varios minutos, lanzando miradas distraídas a las llamas en ciernes, porque ella también creía que se trataba de un efecto escénico de este grupo conocido por utilizar habitualmente fuegos artificiales.
La puerta de atrás fue rápidamente presa de las llamas; cuando el fuego y el humo fueron tales que no quedaba la menor duda del incendio, los espectadores se precipitaron hacia la única entrada, que la multitud aglutinada bloqueó rápidamente.
¡SAQUENNOS DE AQUI! "Fue un amontonamiento de cuerpos", recuerda Dimeo. "Estábamos afuera, sacábamos a la gente de la pila como podíamos. Sobre todo a las mujeres y los hombres menos robustos. Los más fuertes saltaban por encima, volando sobre todo el mundo. Era terrible, un pánico total".
El club nocturno, construido en madera, se incendió de inmediato, dando apenas tiempo para que algunos rompieran las ventanas y escaparan.
"Escuchamos gritar a la gente atrapada en el interior. Es el tipo de grito que uno nunca quisiera oír. Gritaban: ‘Sáquennos de aquí’", relata Dimeo.
Cerca de 300 personas asistían al concierto, que se inició poco después de las once de la noche.
El club nocturno "The Station" era ayer apenas un conjunto de ruinas humeantes, en las cuales los bomberos intentaban recuperar cadáveres. Para ello utilizaban una pala mecánica y varias máquinas más pequeñas, que levantaban los escombros calcinados en busca de cuerpos.
Las autoridades del poblado de West Warwick calificaron el siniestro como "uno de los mayores desastres en la historia de Estados Unidos".
El jefe de los bomberos declaró que muchos de los clientes podrían haber muerto porque no estaban familiarizados con el lugar y sus puertas de salida de emergencia.
"El club era nuevo para la gente. Debido a la naturaleza humana, trataron de salir por el mismo lugar por el que habían entrado", explicó.
El solista del grupo, Jack Russell, dijo a los reporteros que el lugar "estalló como el 4 de julio (día de la Independencia de Estados Unidos)" y según informes de la televisión dijo que uno de los miembros de la banda estaba desaparecido.
El incendio se registró días después de que 21 personas murieron aplastadas por una estampida en otro club nocturno de Chicago, producida cuando trataban de escapar de gas pimienta lanzado por guardias de seguridad para desarmar una gresca.