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31/01/03
Lula lanzó su plan de guerra al hambre
Al evento asistieron desde los Sin Tierra hasta la Federación de Bancos, en ensayo del pacto social lanzado por Lula

BRASILIA | Reuters

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó ayer el plan "Hambre Cero", la mayor promesa social de su gobierno, con el que buscará erradicar la falta de alimentos que afecta a por lo menos 22 millones de personas en el país.

El programa, calificado por Lula como "una operación de guerra contra el hambre", pretende llegar a unas 46 millones de pobres, casi un tercio de la población, muchas de las cuales sobreviven con menos de un dólar por día, según datos del recién creado Ministerio de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre.

"La lucha contra el hambre es en verdad un paso fundamental para la superación de la miseria, la pobreza, la falta de oportunidades y la desigualdad social", dijo Lula en el discurso en el que puso en marcha el programa, en la sede del gobierno.

Las primeras acciones del plan, que ha sido objeto de críticas, serán implementadas en la seca región nordeste, que concentra la mitad de la población pobre de Brasil, y cuyos indicadores se parecen a los de algunos países del Africa subsahariana.

El programa comenzará con la distribución del equivalente a 50 reales (unos 14 dólares) al mes por familia para la compra de alimentos.

En la distribución del importe —a través de vales de compra o tarjetas bancarias— participarán las alcaldías y organizaciones no gubernamentales, entre ellas religiosas, según lo anunciado recientemente por el gobierno de Brasil, uno de los países con peor distribución del ingreso.

De la ceremonia de lanzamiento del programa participaron desde representantes del radicalizado Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) hasta miembros de la poderosa Federación Brasileña de Bancos, en un ensayo del pacto social propuesto por Lula.

Lula convocó a todos los sectores sociales de Brasil a acabar con el hambre, calificándola como "una vergüenza nacional".

APOYO. "Necesitamos vencer al hambre, la miseria y la exclusión social", dijo Lula, para agregar, aludiendo a una eventual guerra de Estados Unidos contra Irak, que "nuestra guerra no es para matar a nadie, sino simplemente para salvar vidas".

El programa, que cuenta con un presupuesto de 507 millones de dólares, también recibe donaciones de alimentos y dinero. El programa es también objeto de críticas.

La coordinadora de la Pastoral de la Infancia, Zilda Arns, una de las personalidades integrantes del consejo administrador del programa, de 62 miembros, criticó la idea oficial de fiscalizar el uso de los vales para la compra de alimentos mediante la presentación de recibos por parte de los beneficiarios.

"Utilizar personal para examinar recibos no va a funcionar. Los recursos se gastarían mejor enseñando a las familias a plantar, elegir los alimentos, hacer una huerta", dijo Arns.

En tanto, la economista Sonia Rocha, de la Fundación Getulio Vargas, atacó la idea de repartir un vale para la compra de alimentos.

"La mayoría de las personas que pasan hambre son niños, porque están desprotegidos en el ámbito familiar (...) el problema es la pobreza y eso requiere programas adecuados (...) de infraestructura, agua, cloacas, vivienda, educación, comida y salud, no es dar un cupón", afirmó a periodistas.

Cardoso pide prudencia

SAN PABLO. En su primer pronunciamiento público desde que dejó la presidencia de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, recomendó prudencia a su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva, y dijo que sería "una impertinencia" querer asumir una posición de liderazgo mundial.

"No lleva a nada querer vestirnos con las medidas que no son las nuestras. Brasil tiene un papel a desempeñar en América Latina, pero debe ser discreto, sin darse la presunción de estar ejerciendo una jefatura", dijo Cardoso en París.

Lula da Silva regresó el miércoles de una gira por Suiza, Alemania y Francia, donde recogió muchos elogios al punto que la prensa de esos países lo calificó como "el portavoz de los países emergentes".

Desde que asumió su cargo, Lula da Silva está desplegando una intensa acción diplomática, en especial en América Latina, donde asumió una posición de respaldo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, jaqueado por una grave crisis política, y lideró la creación del Grupo de Países Amigos de ese país.

ANSA

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