CABO CAÑAVERAL, EE.UU. | AP
El transbordador Columbia se desintegró en pleno vuelo mientras atravesaba el espacio aéreo de Texas rumbo a su pista de aterrizaje en La Florida, y ocasionó la muerte a sus siete tripulantes, cinco norteamericanos, una inmigrante de origen indio y un israelí.
"Hemos recibido una terrible noticia. Perdimos el Columbia. No hay sobrevivientes", dijo con semblante sombrío el presidente George W.Bush en conferencia de prensa, luego de abandonar su casa de descanso en Camp David y trasladarse a Washington.
Pese al impacto de la noticia, el mandatario anunció que los viajes espaciales norteamericanos "van a continuar (...) Hoy en el cielo hemos visto destrucción y tragedia, pero aún más allá de donde nos alcanza la vista hay aliento y esperanza" y concluyó homenajeando a los tripulantes "que asumieron grandes riesgos al servicio de la humanidad".
Con todo, el director del programa de trasbordadores espaciales de la NASA, Ron Dittemore, anunció la suspensión de todos los vuelos de trasbordadores hasta que se establezca la causa del desastre y el inicio de una investigación.
Funcionarios del gobierno de Bush dijeron no tener indicios de que la tragedia del transbordador Columbia estuviese vinculada con algún acto de terrorismo.
METEORO. El transbordador espacial volaba a 61.000 metros de altura sobre Texas cuando se transformó repentinamente en una ráfaga meteórica que regó restos humeantes en cientos de kilómetros de distancia. Los siete astronautas desaparecieron, en una tragedia que recordó la explosión del Challenger hace casi exactamente 17 años.
La tragedia ocurrió en los últimos 16 minutos de la misión del transbordador, que duró 16 días, en momentos en que la nave orbital comenzaba a planear antes de su aterrizaje en la Florida.
Una comisión independiente fue nombrada de inmediato para que investigue las causas del accidente.
La Dirección Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) señaló que el primer indicio de problemas fue la pérdida de los sensores de temperatura en el sistema hidráulico del ala izquierda.
El transbordador recién había reingresado a la atmósfera y había alcanzado el punto en el que la nave era sometida a las temperaturas más altas.
Las autoridades indicaron que no se podía sospechar de una acción terrorista, pues a más de 60 kilómetros de altitud, el transbordador estaba totalmente fuera del alcance de cualquier misil tierra-aire, indicó un funcionario de alto nivel del gobierno.
Las imágenes de televisión exhibieron una luz brillante con una columa de humo que avanzaban diagonalmente por el cielo azul. Pedazos de la nave comenzaron a desprenderse en bolas por separado de luz, conforme seguía descendiendo.
RESTOS. Algunos pedazos del fuselaje de la nave espacial fueron hallados en varios condados al este de Texas y en Luisiana. También hubo informaciones que fueron hallados restos humanos en Hemphill, Texas, cerca de la frontera de Luisiana, donde un empleado de un hospital, de camino a su trabajo, informó haber hallado lo que parecía ser un torso calcinado, un fémur y un cráneo en una carrertera rural donde al parecer cayó otra parte de los restos de la nave.
Esta fue la misión 113 del programa de transbordadores en 22 años de historia, y el viaje 28 del Columbia, el transbordador más antiguo de la NASA.
El accidente de ayer podría frenar la construcción de la estacion espacial internacional.
Los tres astronautas que se encuentran actualmente en la estación podrían regresar a la Tierra en cualquier momento a través de una nave rusa que se encuentra anclada en la estación espacial.
En el control de la misión, los controladores se mantenían sentados frente a sus computadoras, con la mirada fija en la pantalla. Los familiares de los astronautas que esperaban la llegada del transbordador en la pista de aterrizaje fueron llevados por la NASA a un edificio apartado.
Restos en dos estados
n Restos metálicos del transbordador espacial Columbia cayeron en diferentes puntos de los estados de Texas y Luisiana. Los equipos de rescate buscaron durante todo el día piezas del transbordador que se desintegró sobre los cielos de Texas.
Varios restos fueron hallados en la ciudad texana de Nacogdoches. "Están esparcidos por todo Nacogdoches. Hay varios pedazos pequeños, algunas piezas de máquinas. Hay muchos pedazos con un diámetro de unos 90 centímetros", dijo James Milford, dueño de una peluquería local.
Las autoridades han pedido al público a que reporten cualquier tipo de restos que hallen, pero sin tocarlos, por miedo a que se contaminen por sustancias tóxicas. El ejército envió helicópteros y soldados para localizar y proteger las piezas, que pueden ser claves para determinar la causa del desastre aerospacial.
El teniente de la policía de Nacogdoches Darrell Trawick estuvo custodiando durante horas un pedacito de metal de 15 centímetros.
Hasta ayer se habían encontrado restos metálicos del Columbia en un radio de 804 kilómetros cuadrados, pero se estima que las piezas del transbordador podrían estar dispersas en una zona tres veces más grande.
Las autoridades de Texas investigaban denuncias del FBI acerca de intentos de vender escombros del transbordador en el sitio internet de subastas Ebay. AP
Problemas en un ala
n Investigadores abocados a esclarecer qué destruyó el transbordador espacial Columbia inmediatamente se concentraron en el ala izquierda y en la posibilidad de que un trozo metálico causara durante el despegue un daño a las cerámicas térmicas mayor que el calculado inicialmente.
Poco más de un minuto después del despegue del Columbia el 16 de enero, un trozo de espuma aislante se despegó del tanque externo de combustible y se estrelló contra el ala izquierda de la nave.
Ayer, la misma ala comenzó a exhibir fallas en los sensores y otros problemas 23 minutos antes de que el Columbia aterrizara. Apenas 16 minutos antes de aterrizar, el transbordador se desintegró en el espacio aéreo de Texas.
El director de vuelos de la NASA, Leroy Cain, había declarado el viernes que el incidente del despegue no representaba riesgo alguno para la seguridad del vuelo.
Pero "al verlo ahora en retrospectiva, no podemos descartar que pueda haber una conexión", dijo el director de transbordadores Ron Dittemore, horas después de la tragedia.
Las más de 20.000 cerámicas térmicas protegen al transbordador del calor extremo que recibe al ingresar a la atmósfera. AP