El gobierno se propone llamar rápidamente a una licitación en la que podrán participar todos los bancos de plaza para asignar los activos "buenos" del Banco de Crédito, cuya disolución y liquidación se anunció el viernes 28. La prioridad sobre el producido de la subasta la tendrán ahorristas y trabajadores y el procedimiento será similar al que se realizó con los activos de los bancos Comercial, Montevideo y Caja Obrera.
Por otra parte, Atchugarry anunció, tras dialogar en su despacho durante más de una hora con cuatro miembros de la comisión de ahorristas, que el Estado renunciará a los derechos que tiene por distintos conceptos contra el banco liquidado. Estos derechos totalizan alrededor de U$S 188 millones.
Asimismo, se reclamará a St. George Ltd. (grupo Moon) que cancele sus deudas con la entidad por alrededor de U$S 90 millones y delegue los derechos de sus depósitos por U$S 28 millones en favor de ahorristas.
Atchugarry dijo que se buscará la mejor solución, dando prioridad a ahorristas y trabajadores, pero advirtió que el cumplimiento de los compromisos de St. George Ltd. sería "una importante fuente de soluciones". Los activos "buenos" irán a subasta a la que se podrán presentar todas las instituciones bancarias de plaza que podrán pagar con certificados de depósito, bonos y otros instrumentos financieros, y en el producido de la venta se dará prioridad a ahorristas y trabajadores.
SIETE MESES. De esta forma, se cerraron definitivamente los siete meses de negociaciones entre el gobierno y el hasta ayer accionista minoritario del Banco de Crédito (St. George), para capitalizar la institución. Atchugarry reconoció que el fracaso de las tratativas le generó "sorpresa y decepción".
"Se ajustaron hasta las comas del contrato", que finalmente no se firmó, dijo el ministro.
A partir de ahora, señaló, "hay que ir al recupero de las carteras, muchas de las cuales hasta hace no mucho, no eran tan malas" pero no quiso adelantar en qué plazo los ahorristas podrán recuperar sus depósitos. "Son los detalles que tenemos que trabajar" se limitó a decir, pero aclaró que se buscará que los ahorristas "no salgan peor" que los de los otros tres bancos suspendidos.
"La primera señal es que la sociedad no es indiferente al problema de trabajadores y ahorristas", enfatizó.
Miguel Zubillaga, vocero de los ahorristas, dijo que el ministro aseguró que tendrán "la prioridad uno" y que buscarán recuperar la totalidad de su dinero trabajando rápidamente con el gobierno. Agregó que el banco no cerró por culpa de los ahorristas y que la liquidación "no va a ser tradicional", porque en la misma el Estado renunciará a sus derechos.
Como liquidadora fue nombrada la contadora Elizabeth Fungi y como liquidador y administrador alterno el contador Jorge Sánchez.
La liquidadora de inmediato envió una comunicación a los gerentes del Banco de Crédito en la que, tras informarles de la liquidación, les indicó que "se mantiene la estructura jerárquica de los distintos niveles funcionales con las responsabilidades asociadas que ello implica; sin perjuicio de ello deberán seguirse las instrucciones que imparta el equipo de colaboradores designado por el liquidador".
A los gerentes les pidió también "la máximo cooperación".
REACCION SINDICAL. Ya sobre el mediodía la casa central del Banco de Crédito de 18 de Julio y Javier Barrios Amorín (al igual que todas las de Montevideo y las del interior) estaba ocupada y comenzaron a acercarse grupos de ahorristas, algunos de los cuales manifestaban su enojo por no poder acceder a los "cofre-forts". Cinco agentes policiales custodiaban los accesos, pero no pudieron evitar que el auto de Elizeu Cristiano Netto, vicepresidente del Banco de Crédito y representante de Saint George, fuera golpeado por airados ahorristas que insultaron al ejecutivo cuando salió a la calle.
Antes había llegado Juan José Ramos, presidente del sector banca privada de AEBU, quien informó que el gremio no cooperará con los liquidadores designados por el BCU a los que no entregará "llaves, documentos, claves" y criticó "la parlotería barata e inoperancia" de la autoridad monetaria.
"El banco abría casi todos los fines de semana", ironizó. También cuestionó con dureza la actuación de Saint George (grupo Moon). "Tiene que irse del país, pagar e irse. Se prestó a sí mismo U$S 90 millones durante los últimos quince años. El banco tenía una concentración de la deuda en el grupo Moon", sostuvo.
El Banco de Crédito tenía al 30 de julio pasado 671 empleados, 16 oficinas en Montevideo y 22 en el interior y U$S 601 millones en activos. 109 de los empleados ya habían aceptado un incentivo para retirarse, dijo a El País el dirigente sindical Carlos Alejandro. Atchugarry reconoció que el sistema de seguro de desempleo que se ideó para los bancarios no preveía el pago del beneficio para los trabajadores del Crédito, por lo que se genera un problema de financiación que se deberá resolver.
En el momento de su suspensión el banco contaba con 7.874 depositantes a plazo fijo que sumaban U$S 300 millones.
El 51% de la institución pertenecía al Estado, por medio de la Corporación Nacional para el Desarrollo, el 48,2% a Saint George Limited y el resto a inversores individuales.
Los ahorristas habían accedido a reprogramar y capitalizar sus depósitos para contribuir a su reapertura.
Un informe de la consultora ING que estableció que Saint George debía capitalizar al banco en U$S 120 millones y no en U$S 83 millones como se estimaba inicialmente para posibilitar la continuidad del banco, parece haber disuadido al grupo minoritario de su voluntad inicial de transformarse en mayoritario.