En la conferencia de prensa, el técnico Jorge Da Silva volvió a asumir toda la responsabilidad por la derrota y la no clasificación al Mundial que se jugará en Emiratos Arabes: "pido perdón a todos los uruguayos por lo sucedido, y por no haber podido darles una alegría, a pesar del gran apoyo y respaldo que tuvo todo el grupo. El apoyo del público siempre fue bueno, pero en alguna medida pasó a ser contraproducente, porque el equipo jugó nervioso, con tensión y sin alcanzar el nivel que puede. Además, la presión por la urgencia del fútbol uruguayo de ganar un título le llegó a los jugadores y no pudimos asimilarla".
Más adelante, "Polilla" reconoció que "trabajamos duro, nos preparamos con seriedad, jugamos partidos de entrenamiento en Europa donde mostramos un buen nivel de juego, pero en el Sudamericano no estuvimos ni cerca de repetir esas actuaciones. Tuvimos problemas de lesiones, casi nunca pudimos repetir la alineación y faltó tranquilidad para afrontar las dificultades. No estuvimos a la altura del torneo".
De todas maneras, Da Silva dijo que estaba orgulloso de sus futbolistas: "no hubo falta de entrega. No fue falta de actitud, fue falta de juego de conjunto lo que nos llevó a quedar eliminados".
Mientras tanto, su colega brasileño "Valhinos", dijo que le había advertido a sus jugadores sobre los uruguayos: "encaramos el partido frente a Uruguay sabiendo que iba a ser muy duro. Les dije a mis jugadores que el equipo uruguayo era una fiera herida y que no se podía darle ninguna libertad". Y luego analizó: "en el primer tiempo fue superior Brasil, pero en el segundo Uruguay se fue arriba y nos puso en peligro. Incluso llegué a pensar que la clasificación estaba en juego".