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06/04/03
Los uruguayos y la guerra

Por Miguel Carbajal

¿Por qué Irak? Por el petróleo, dicen algunos. ¿Por qué aparecen como próximos objetivos Irán y ahora también Siria? Por el petróleo se repite. ¿Se equivocan esas voces? Cuando se interviene a Irak porque supuestamente tiene armas químicas y biológicas y tecnología mortífera a gran escala por parte de un país especializado en las armas químicas y biológicas y la tecnología mortífera queda la puerta abierta para numerosas especulaciones. ¿Qué otra cosa de interés puede tener el segundo yacimiento de petróleo del Cercano y Medio Oriente? Su situación geográfica. Y ahí aparece un segundo motivo. Aunque también está el argumento del terrorismo, que no es desdeñable pero resulta ser demasiado lábil y peligrosamente expansivo.

El resultado de la encuesta demuestra condenas, revela suspicacias y detecta el innato pacifismo del pueblo uruguayo. Se condena a Bush por intervenir unilateralmente fuera del ámbito de las Naciones Unidas. Se condena a los Estados Unidos porque en el pasado tuvo una relación algo más que ambigua con Hussein, el hórrido. Hussein es un ser despreciable, un autoritario, un genocida. Pero no lo es de ahora. Diezmó a los kurdos y persiguió a los chiítas en la época en que Estados Unidos lo veía como aliado y lo apoyaba militar y económicamente porque era el enemigo de Irán, e Irán era el principal enemigo zonal de Estados Unidos, entonces. ¿Por qué se lo persigue ahora y se lo amparó antes? ¿Por qué no se terminó esta historia hace diez años durante la Guerra del Golfo, cuando la intervención lucía como legítima? ¿Por qué no se salvó entonces a los pobres iraquíes de los abusos y tropelías de Hussein?

Dentro de este contexto surgen los testimonios promediales de las ideas y los sentimientos que los uruguayos tienen respecto al conflicto y a sus principales protagonistas. La gente tiene muy claro el papel de Hussein. Ni uno solo tiene sobre él una opinión favorable. No lo apoya ni siguiera la colonia árabe local ni aún ahora que gran parte del entorno musulmán le adjudica características de futuro mártir. Se deja de lado lo que pueden pensar algunos personajes del Chuy, aunque este comentario imprudente puede colocar la venta de ticholos y coqueiros en el camino de la Ruta del Mal, un poco más abajo y al este de la Triple Frontera. El resto, la totalidad de la colonia árabe, sabe lo que son los valores democráticos, los aprecia, los disfruta. Nadie encuentra presentable a Hussein y la condena no siempre es explícita (cuando dice un 29% que no es ni buena ni mala) porque ahí pesan mucho los factores ideológicos, el actual sufrimiento del pueblo iraquí y una especie de solidaridad al desprotegido y el más débil.

LOS SEÑORES. Dentro de ese contexto, también, es que las mayores condenas están dirigidas a Bush, no a Irak. El 70% lo condena abiertamente, más gente de la que denigra a Hussein. Blair está tercero en el ranking de la impopularidad porque resienten su aire de correveidile, indigno del Primer Ministro de una ex Potencia que durante la Segunda Guerra Mundial fue vista como un ejemplo estremecedor y estremecido de lo que era la dignidad humana. Lo que quiere decir que aunque los intereses de las potencias pueden ser egoístas algunas como Inglaterra funcionaron como la valla principal para la expansión definitiva del nazismo y el fascismo, esos dos monstruos, y otras como Estados Unidos, que estuvieron a la altura de Inglaterra en el primer ejemplo, fueron luego la principal valla contra el comunismo, ese tercer monstruo. Lo que quiere decir, con sus desniveles, que Inglaterra y Estados Unidos fueron los ejes iluminados de la razón, el iluminismo y la democracia durante largos tramos. Aunque algunos o mucho las resintieron por razones muy concretas (el colonialismo inglés, el intervencionismo norteamericano) fueron Potencias que actuaron en apoyo de las grandes causas y estuvieron regidas por principios y valores compartibles. ¿Lo siguen estando? Deben demostrar que lo siguen estando.

Aznar es de los jefes de la Coalición el que mejor sale parado en el Uruguay. Es el que reúne mejores opiniones y el que recibe menos críticas. Las opiniones tienen desde un claro origen ideológico a un motivo nacionalista. El factor español está en ese rubro actuando por encima de la consideración bélica. En una encuesta donde el 90% está contra la guerra y nadie a favor, que un 15% crea que la actuación de Aznar es buena o muy buena revela otros motivos. ¿Se valora el fugaz protagonismo español? ¿Se toma en cuenta que no envió fuerzas y más bien apoyos simbólicos? De cualquier manera hay sectores capaces de separar las aguas y votar unánime, masivamente a favor del pacifismo y por ahí rescatar actitudes de Bush (un 7%), de Blair (un 10%) y de Aznar (un 21%).

Que el mejor posicionado sea Jacques Chirac es un dato lógico y casi cantado. Un 21% encuentra que estuvo bien o muy bien y sólo un 14% que estuvo mal. El mismo político que desoyó las quejas internacionales cuando hizo experimentos atómicos en el Pacífico Sur, mantuvo o mantiene alianzas con déspotas sanguinarios (que abundan en el mundo) ha salido favorecido por su tesitura sujeta a derecho y una especie de neogaullismo que calienta los corazones nacionalistas.

MIRAR BIEN. Hussein con sus abusos de déspota oriental y su tesitura de ignorante pueden llevar a equívocos respecto a Irak. Un país que exhibe el 10,7% de las reservas de la OPEP, tres veces más de las que tiene Estados Unidos y cuatro veces de las que posee la monumental China, muestra un peso económico insoslayable. Sólo Arabia Saudita está por encima de ellos, muy mucho como dicen los caribeños y el desorden juvenil, ya que con 24,9% acumula la cuarta parte de los yacimientos descubiertos hasta ahora.

Las baladronadas de Hussein, los discursos encendidos y mentirosos, las imágenes entre infantiles y perversas cuando salía a las risas, bien alimentado, con un habano en la mano y rodeado de generales que parecían clones suyos, puro bigote espeso, mejillas copiosas y frentes estrechas, ponían un toque de humor en una situación dramática. ¿Quién en su sano juicio podía anunciar que Estados Unidos sería derrotado, aniquilado y arrasado si lo atacaban a él? ¿Quién podía despreocuparse olímpicamente de lo que le podía suceder a su pueblo? Las imágenes de campesinos iraquíes con la escopetita en la mano se contraponían a las de los portaaviones norteamericanos grandes como islas blindadas con supermercados a bordo que herían empalidecer de envidia a Géant y constituían una radiografía de lo que iba a suceder a nivel bélico. Si lo único que comprobadamente le importa a Hussein es el dinero ¿por qué no cerrar las maletas e irse a disfrutar en algún exilio dorado lo que le dejaron los royalties petroleros y otros beneficios? Se descuenta que además del dinero le importa el poder, pero no bien Bush tomó la decisión armada supo que el poder era un juguete de días. Lo que hace no lo hace por dignidad por cierto porque es un ser indigno. Pero conviene no identificar a Hussein con Irak y menos con el resto del mundo árabe y del más amplio espectro musulmán.

Los árabes y los musulmanes gozan de mala prensa desde hace mucho tiempo. Los fulgores de algunas culturas árabes son cosa del pasado. La tribalización, la falta de democracia, el poderío corruptor de las elites, la ausencia de sanidad, cierta cosa como retógrada o fuera de la modernidad que tiene el islamismo, y finalmente la eclosión del fundamentalismo alejaron a los árabes de los cánones que guiaron el desarrollo de Occidente.

Durante mucho tiempo lo que privilegió la aparición de las primeras grandes civilizaciones en las fronteras que separan o unen Asia con Europa fue la situación geográfica. El corredor intercontinental de tierras más bien desérticas bendecidas por ríos en cuyas orillas el hombre pasó de rudimentario a sofisticado, de proteico a espiritual, era el pasaje obligatorio de las masas migratorias que marchaban detrás del conquistador de turno.

Semejante exposición terminó por arruinar lo que primero facilitó. Luego vinieron los fenicios, los griegos y los romanos y más tarde los otomanos para sembrar de cenizas esos territorios. Y en el medio se había colado la guerra religiosa.

Las religiones han demostrado ser a menudo atroces en la persecución de sus fines. El cristianismo demonizó al islamismo. Y viceversa. En 1095 el Papa Urbano deja que Pedro el Ermitaño saque al viento sus fervores y franceses y alemanes se lanzan a la reconquista de los Santos Lugares caídos bajo el poder musulmán. Al frente de las expediciones marcha Godofredo de Bouillon que actúa impulsado por el espíritu y termina seducido por la materia al autoproclamarse rey de Jerusalén. Esta Primera Cruzada terminó exterminada por los sarracenos. Las acciones occidentales para reconquistar los sitios que ambientaron el pasaje de Cristo por la tierra se sucedieron entre los siglos XI al XII. Hubo ocho Cruzadas que en sus diferentes opciones nucleó a gente tan interesante y tan diversa como San Bernardo, Luis XII de Francia, Federico I Barbarroja, Ricardo Corazón de León, Federico II y Luis IX de Francia. Fueron muchos pero no los esperaba la orfandad. Del otro lado estuvo por ejemplo Saladino, que era mucho más efectivo que Hussein y un hombre de acción y no de palabras.

SABER HISTORIA. Irak tiene un territorio de 437.000 kilómetros cuadrados, tres veces mayor que Uruguay, con 16 gobernaciones que se extienden en un espacio limitado por Turquía, Irán, el Golfo Pérsico, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania y Siria. El territorio estuvo habitado y transitado por los sumerios, los felanitas, los elamitas, los medos, los asirios, los persas, los aqueménidas, los semitas y los accadios mientras en el inicio los hititas se afincaban en Anatolia, los cananeos en Palestina y los egipcios donde se sabe.

Históricamente es la Mesopotamia, el valle que queda entre las riberas del Tigris y del Eufrates. Los otomanos asentaron sus bases en paraje que nunca fue el mismo después que lo holló Alejandro Magno. Luego de desarticulado el Imperio Otomano, la región fue repartida entre los franceses y los ingleses. Irak le tocó a los ingleses después que los rusos arrasaron sus alrededores en 1917, año en que también cayó Bagdad bajo otras manos extranjeras. En 1932 Irak se convirtió en reino independiente hasta que un golpe militar permitió la instalación de la República en la Baja Mesopotamia que luego sería un bocado irresistible para la gula de Hussein. Para entonces ya había llegado el petróleo. Hace rato, pero no mucho. Cuando irrumpe el siglo XX Estados Unidos es el principal productor de petróleo y quienes le siguen son México, Rumania y Rusia. Antes que el oro negro apareciera en la ex Persia y convirtiera en tesoros los subsuelos de arenales en donde sólo subsistían los beduinos, el itinerario era básicamente norteamericano. Pensilvania, California, Oklahoma, Wyoming, los recintos sagrados de Sunset Midway, Cushing Pool y Salt Creek eran imbatibles hasta que se perfila Texas y convierte en segundones a los otros Estados.

A principios del siglo XX no sólo el petróleo estaba escondido en Irak y alrededores sino que también se sabía poco de las esplendorosas civilizaciones que las habitaron. De los sumerios no se hablaba. La Biblia los nombra apenas. Antes de los asirios en la Mesopotamia había florecido el arte caldeo. Lo sumerio era un misterio. En las décadas posteriores demostrará ser un hito cultural y de las excavaciones aparecerán las escaleras zigzagueantes, el uso del oro y el arte plumario que la emparentarán con el arte mexicano, continentes y océanos entremedio.

La protohistoria de la zona empieza en el milenio IV. Los sumerios serán los dueños de la Mesopotamia. Quedan los testimonios de Lagash, de Tello, de Senkereh, de Diyala al este de Bagdad. Y sobre todo de Ur. La lista abarca a Susa, Uruk, Ashnunnak, Nínive. El inicio se da en los asentamientos de Muallafat y Yarmo. Hassuma es el comienzo y Sammara el progreso. En el 3000 aparece la escritura. Como la realizan sobre tabletas de arcilla y trabajan en ellas grabándole incisiones será conocida como la escritura cuneiforme. Será la primera escritura abstracta. En Uruk aparecen 900 signos. Han sido reducidos a 450 en Yemdet Nasr. Los sumerios, que provienen de la Baja Mesopotamia y tienen como vecinos a los semitas en la parte norte desplazan la cultura del tipo Obeid. Cinco ciudades, Nippur, Uruk, Ur, Eridu y Lagash y cinco reyes que marcan una hegemonia de cien años fijan el momento de apogeo. En la Mesopotamia, en torno a lo que hoy es Irak nacen la escritura, la noción de Estado, la astronomía, y más tarde el milagro de Babilonia. Demasiados antecedentes para Hussein y sus declamaciones de resistencia a ultranza mientras se acerca una aplanadora invencible. Sobre lo que es Hussein y lo que significa la guerra los uruguayos parecen tener una opción muy clara. La siguiente encuesta fue realizada entre el 31 de marzo y el 2 de abril de este año a personas de 18 y más años de edad. Se trata de una encuesta telefónica administrada por encuestador con cuestionario formal y estructurado.

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