La primer visita internacional, a Argentina, confirmada
para el 2 de diciembre, no será apenas una visita de
cortesía. El principal tema será el fortalecimiento del
bloque económico regional, el Mercosur. El presidente
electo va a defender la creación, a corto plazo, de la
llamada "moneda verde", que funcionará para el
intercambio de productos agrícolas.
La medida tendrá como fin principal equilibrar la
balanza comercial entre Brasil y Argentina y aumentar
el flujo de comercio. Lula ve a la moneda verde como
una forma de neutralizar la presión sobre el peso y el
real, ya que el cambio de mercaderías no implicará
gastos de reservas.
También propondrá la creación de una Cámara de
Compensación Comercial, que favorezca los
intercambios comerciales, en particular los agrícolas,
entre los dos países basada en el trueque o "moneda
verde", para evitar el uso del dólar.
"El presidente electo escogió visitar a Argentina en
primer lugar no por casualidad. El viaje tiene como
finalidad dar a entender que el país vecino es
fundamental y decisivo para el Mercosur", dijo el
diputado Aloizio Mercadante que formará parte de la
comitiva. En lo que va de año, el comercio entre los
dos principales socios del Mercosur (Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay) ha caído cerca del 60% y el saldo
comercial favorece a Argentina, que registra un
superávit de 2.100 millones de dólares, según datos
del ministerio de Desarrollo Industria y Comercio.
Según Mercadante, Lula también va a informar al
presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, su
disposición de defender en los fórums internacionales
una salidad para la crisis del país. El 3, Lula va a Chile,
donde se encontrará con el presidente Ricardo Lagos
y con el presidente de la CEPAL, José Antônio
Ocampo.
La expectativa del futuro presidente es iniciar en el
inicio de su gobierno un acuerdo de libre comercio
entre el Mercosur y Estados Unidos. Las posiciones
del PT divergen de las del representante comercial de
la Casa Blanca, Peter Allgeier, quien insiste que la
negociación con el Mercosur debe pasar por la
negociación con el ALCA.
Pero el diputado del PT defiende la tésis de que sean
hechas negociaciones bilaterales, como la que ocurre
entre Estados Unidos y Chile. "Con el ALCA queremos
una negociación dura, soberana. Creemos que no
habrá incompatibilidad entre negociar al ALCA y hacer
acuerdos bilaterales. " En un primer momento, lo que
pretendemos, y cuanto antes mejor, es abrir con los
Estados Unidos una negociación cuatro (Brasil,
Argentina, Uruguay y Paragay) por uno ", dijo
Mercadante.
Según él, la intención del gobierno de Lula es pasar de
U$S 30 billones a U$S 60 billones el flujo de comercio
entre Brasil y Estados Unidos en los próximos cuatro
año.
El diputado cree que, a pesar del alto grado de
proteccionismo americano, será posible negociar
acuerdos comerciales por sectores o productos.
Según Mercadante, es posible negociar las
exportaciones brasileñas de productos sin barreras.
Como compensación, Brasil ofrecería
compensaciones, como el combate efectivo a la
piratería. O Glogo/GDA y AFP