Londres - El informe anual de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), dado a conocer ayer, hace una
"llamada de atención" sobre los factores de riesgo de
enfermedades que pueden ser prevenidas con el
esfuerzo de los Gobiernos y los individuos.
Así lo manifestó ayer en Londres la directora general
de la OMS,
Gro Harlem Brundtland, con motivo de la publicación
de este documento, que afirma que la esperanza de
vida con buena salud podría aumentar entre cinco y
diez años si los Gobiernos y las personas hacen
esfuerzos para combatir los riesgos.
Según Brundtland, el objetivo del texto es facilitar
información sólida sobre estos peligros, ya que el
cambio en el estilo de vida de las personas está
teniendo un impacto en su salud.
La directora general recalcó que el informe identifica
25 riesgos para la salud, pero los diez primeros
representan el cuarenta por ciento de los 56 millones
de muertes anuales en todo el mundo.
Esos diez factores de riesgo son la insuficiencia de
peso del niño y de la madre; prácticas sexuales sin
protección; hipertensión; tabaco; alcohol; agua,
saneamientos e higiene insalubres; colesterol
elevado; humos procedentes de combustibles sólidos
en ambientes interiores; deficiencia de hierro y
sobrepeso u obesidad.
"Estos principales riesgos son más importantes de lo
que se cree en general", afirmó Brundtland.
La directora general de la OMS también recordó que
unos 170 millones de niños en países pobres tienen
insuficiencia de peso, sobre todo por falta de
alimentación, mientras que más de mil millones de
adultos en todo el mundo, especialmente en naciones
con mayor índice de ingreso por cápita, están
excedidos de peso.
"A menos que se tomen medidas, para el año 2020
habrá nueve millones de muertes causadas por el
tabaco, en comparación con casi cinco millones
actuales al año. Cinco millones morirán por
condiciones vinculadas al exceso de peso u obesidad,
en comparación con los tres millones actuales",
agregó.
Brundtland, que hizo un repaso al informe de la OMS
de este año, también se refirió a los países del Africa
Subsahariana, donde la actual esperanza de vida es
de 47 años, pero que sin el problema del SIDA, podría
ser de 62 años.
Los actuales cálculos sugieren que el 95 por ciento de
las personas afectadas con el virus del SIDA es por
prácticas sexuales sin protección, añadió.
"El acceso a los condones y la información sobre los
riesgos del sexo sin protección pueden prevenir que
millones de personas resulten afectadas con el (virus)
VIH cada año", agregó.
"Reducir los riesgos para la salud es la principal
responsabilidad de los Gobiernos, pero no sólo de los
Gobiernos. Es una preocupación vital de todos, de
todos los pueblos", afirmó.
Sobre la prevención, el director del informe de este año
de la OMS, Christopher Murray, dijo en Londres que es
necesario hacer hincapié en la necesidad de reducir el
consumo de sal y azúcar en los productos preparados.
Según Murray, es importante trabajar con la industria
de la alimentación para conseguir reducir estos
peligros, que se saben son perjudiciales para la salud
de la población.
Con motivo de la publicación del documento, la
Federación Internacional de la Diabetes, la Federación
Mundial del Corazón, la Liga Mundial sobre
Hipertensión y la Asociación Internacional del Estudio
de la Obesidad dieron a conocer hoy en Londres un
comunicado en el que expresan su satisfacción por el
informe de la OMS.
"Los Gobiernos deberían dar gran prioridad a
desarrollar medidas efectivas para reducir y prevenir
algunos de los riesgos para la población que más se
pueden evitar", afirma la nota.
Los diez mayores riesgos para la salud
Subaliementación y obesidad
La subalimentación causó 3,4 millones de muertes en
el mundo en 2000. 170 millones de niños sufren de
insuficiencia ponderal en los países pobres y más de
tres millones de ellos mueren cada año.
En los países de altos o medianos ingresos, mil
millones de adultos tienen exceso de peso y 300
millones son obesos. Más de medio millón de
personas mueren anualmente en América del Norte y
en Europa occidental de enfermedades debidas a la
obesidad.
Prácticas sexuales peligrosas
Fueron la causa de 2,9 millones de muertes en 2000,
principalmente a raíz del VIH/sida, cuarta causa de
mortalidad en el mundo.
En Africa, más del 99% de las infecciones con el virus
del sida son debidas a las prácticas sexuales
peligrosas. La esperanza de vida en Africa
subsahariana es de 47 años, cuando sería de unos 62
sin el sida.
Hipertensión y colesterol
La hipertensión es responsable de 7,1 millones de
muertes por año (13% de la mortalidad total), del 62%
de los accidentes vasculars cerebrales y del 49% de
los ataques cardíacos.
El exceso de colesterol es responsable de 4,4
millones de muertes, es decir 7,9% de la mortalidad
total, y del 18% de los accidnetes vasculares
cerebrales.
Tabaco
Causó 4,9 millones de muertos en 2000 (8,8% de la
mortalidad total), a comparar con 3,9 millones en 1990.
Este aumento se produce sobre todo en los paíes en
vías de desarrollo. Si los gobiernos no toman medidas
draconianas, el tabaco matará 8,4 millones de
personas por año de aquí a 2020, según la OMS.
Alcohol
El alcohol es responsable de 1,8 millones de decesos
anuales. Los continentes más afectados son América
y Europa. El consumo excesivo de alcohol causa entre
el 20 y el 30% de los cánceres de esófago, de los
cánceres de hígado, de las cirrosis de los homicidos,
de los accidentes de circulación y de las lesiones
voluntarias.
Mala calidad del agua
Es responsable de 1,7 millones de muertes por año,
en su mayoría provocadas por diarreas infecciosas. La
estrategia más eficaz y más barata para combatir este
riesgo es desinfectar el agua en el momento de su
utilización.
Carencia de hierro
Es responsable de 800.000 muertes por año. 2.000
millones de personas sufren esta carencia en el
mundo.
Humo de combustibles sólidos en los hogares
Estos combustibles siguen siendo utilizados en casi la
mitad del mundo, particularmente en los países en
desarrollo. A falta de ventilación, el humo, cargado de
elementos contaminantes, es responsable de 35,7%
de las infecciones respiratorias, de 22% de las
enfermedades pulmonares crónicas y del 1,5% de los
cánceres de la tráquea y de los pulmones. EFE y AFP