CIUDAD DEL VATICANO * Juan Pablo II festejó ayer
sus 82 años con un almuerzo privado luego de recibir
el afectuoso saludo de unos 7.000 fieles en el
Vaticano, ajeno a los rumores de su eventual renuncia
que ayer se reforzaron cuando fue ayudado por un
religioso al leer un discurso.
El Papa, que el miércoles próximo emprenderá un
nuevo viaje, esta vez a Azerbaiyán y Bulgaria, almorzó
ayer con un grupo de cardenales tras ser
homenajeado por unos 7.000 alumnos, ex alumnos y
profesores de los Hermanos de las escuelas
cristianas, en la gran sala de audiencias del Vaticano.
El Pontífice, enfermo desde hace años de un
Parkinson cada vez más avanzado, pareció contento y
entusiasmado por la presencia de tantos jóvenes,
ajeno a las discusiones sobre su eventual renuncia
por motivos de salud.
Sin embargo, un sacerdote debió leer la mayor parte
del discurso en italiano del Papa en el día de su
cumpleaños, aparentemente para conservar las
fuerzas del Pontífice, cada vez más desgastadas por la
inexorable evolución de la enfermedad.
La eventual renuncia, planteada en vísperas del
aniversario de Karol Wojtyla, por el alemán Joseph
Ratzinger, prefecto de la Congregación para la doctrina
de la fe (ex Santo Oficio) y por el hondureño y "papable"
Oscar Andrés Rodriguez Maradiaga, esta vez no fue
desmentida categóricamente por la Iglesia católica.
El Papa ha asegurado varias veces que permanecerá
en su cargo "hasta que Dios lo quiera".
También su agenda permanece activa: este miércoles
22 emprenderá un viaje a Azerbaiyán, un país
totalmente musulmán; mientras que del 23 al 26 de
mayo estará en la ortodoxa Bulgaria (está estudiando
el idio- ma búlgaro para poder leer sus discursos).
ANSA