El productor y dos de los actores de "25 Watts" llegaron
al Flamingo casi en silencio, seguidos por pocos focos
y mostrando cierta timidez ante un par de flashes que
se dispararon. Rápidamente buscaron su lugar entre
los invitados vinculados al negocio cinematográfico
local y allí se quedaron, pasando desapercibidos,
hasta que fueron llamados por Sofía Herrán para
retirar el Iris de Bronce.
El cerrado aplauso que los acompañó hasta el
escenario hizo que algunos previeran que los chicos
se podían llevar algo más esa noche. Sin embargo,
subieron al escenario con el mismo bajo perfil y
hablaron los tres marcando cada uno su estilo.
El productor, Fernando Epstein, recordó a los
directores de la película, Pablo Stoll y Juan Pablo
Rebella "para los que también es el premio" y
agradeció a la gente por el apoyo. "Gracias a las
sesenta personas que trabajaron sólo para dejarnos
cumplir nuestro sueño", dijo.
El que siguió la posta de los agradecimientos fue el
actor Alfonso Tort que tomó el Iris y mostró su alegría
frente a los micrófonos con un simple "gracias". El que
se extendió más fue Jorge Temponi que, serio pero
sorprendido por estar frente a tanta gente, agradeció al
público de "25 Watts". "Este es un lindo premio para
los que vieron la película y les gustó. Si tiene algún
mérito es que fue concebida en función de una
necesidad: las ganas de decir algo que es el motor
para el surgimiento del arte".
Los premiados bajaron del escenario sin imaginar que
más tarde deberían volver a pisarlo y esta vez para
recoger una distinción que no mereció objeción alguna
y que todos los presentes acompañaron con aplausos
y comentarios positivos: el Iris de Oro.
Los agradecimientos de los tres representantes del
mejor film del año fueron otra vez escuetos, pero
acordes a sus personalidades y al perfil bajo que
ostentaron durante toda la velada, tras recibir el premio
de manos del director de El País, Dr. Enrique Beltrán.
Epstein se refirió al apoyo que les brindó el diario El
País entre otros medios de prensa y volvió a reconocer
a "la gente que laburó" en la película. Tort agregó a su
simple "gracias" un "y tá" y Temponi dijo que este
premio le resultaba "muy sorpresivo y agradable"
repitiendo que se alegraba por "los que le gustó la
película".
Luego de sacarse la foto con la estatuilla dorada, se
les sumaron todos los Iris de Bronce para una foto
general que demoró en tomarse porque todos querían
saludar a estos tres representantes de una nueva
forma de hacer cine en el Uruguay.