CARLOS MONTAÑO
Cordón vivió anoche uno de los momentos más
sublimes de su vida. Venció a Welcome y puso fin a la
dinastía del hasta ayer Tetracampeón``. Impidió que
obtuviese el quinquenio, lo mismo que hizo Peñarol en
1943 cuando frenó a Aguada y no lo dejó conseguir la
copa por quinta vez en forma consecutiva.
El equipo albiceleste se consagró Campeón Federal
por séptima vez en un epílogo de alto voltaje. Faltando
4 minutos y 30 segundos Welcome, con el rival
menguado y cargado de personales, pareció
encaminarse al triunfo. Un triple de Mazzarino y dos de
Bell dieron la sensación que los dirigidos por
Espíndola tenían la llave desde posiciones externas
para abrir la puerta al espacio cósmico del quinquenio.
Sin embargo, Cordón, de la mano de Bouzout en las
cercanías del cesto se agigantó en los minutos
decisivos. Los perimetrales se sumaron al pívot
presionando con penetraciones. Forzaron faltas y
anotaron libres fundamentales. Los más
sobresalientes fueron los que aportó los de Caneiro.
Restando 28 segundos Welcome se imponía 92-90.
Caneiro empató con dos libres. En la réplica Carpio
atacó mal y chocó contra el bloque defensivo del
oponente.
Una vez más Caneiro fue gravitante. En el avance
retuvo la pelota, hizo que se consumieran los
segundos. Lo cortaron de manera ilegal. Anotó uno de
los libres y puso al frente a su cuadro 93-92.
Welcome tuvo la oportunidad de liquidar el partido al
concebirse un contragolpe rápido, pero para sorpresa
de propios y extraños a Mazzarino se les escapó la
pelota sobre el lateral izquierdo en el momento que se
aprestaba a realizar una bandeja.
A 3 segundos y 8 décimas Caneiro nuevamente fue
víctima de infracción. Convirtió en uno de los dos
intentos y selló la victoria, ya que en un manotón de
ahogado Bell, pasada la mitad de la cancha hizo un
potente disparo que rebotó en el soporte del aro. De
inmediato se desató la algarabía albiceleste.
Hazaña consumada a tiempo, pues Cordón , luego de
comenzar como una tromba y demoler a su adversario
con una defensa asfixiante, se confundió y paralizó en
los 3 minutos culminantes del primer período. A
consecuencia de sus fallas y por la excepcional
actuación que le cupo en la contención y en goleo a
Hebert Núñez y a la entrega monumental en la
destrucción de Silveira.
El complemento fue parejo. Cordón acumuló muchas
faltas y se gestó el tipo de trámite y ritmo más
conveniente para la ``W``. Pero al final, el equipo que en
el balance de cinco confrontaciones jugó con más
criterio y conceptos de básquetbol asociado supo salir
airoso.
CORD0N (94)-WELCOME (92)
Cancha del Cilindro. Público: 10.000 personas.
Entradas 5.400. Jueces: Isaac Glass y Juan García.
Primer cuarto: Cordón 27-17. Primer tiempo: Cordón
52-49. Tercer cuarto: Cordón 72-70.
CORDON (94): Caneiro 16, Losada 21, Morales 9,
Conley 6, Bouzout 26 (formación inicial), A. Pérez 10,
Borges, Aguiar, Medrick 6. D.T.: César Somma.
WELCOME (92): Mazzarino 1, Carpio 9, Moglia 9, Bell
18, Szczygielski 14 (formación inicial), Silveira 15,
Núñez 16 , N. Barrera. D.T.: Javier Espíndola.
El alma de Julio Zito dio la vuelta
No le tembló la mano cuando en los últimos segundos
el destino del partido y del Federal dependió de su
pericia. Gonzalo Caneiro fue uno de los responsables
más directos de que anoche le robaran el quinquenio
a Welcome.
``Se nos dio el campeonato, el alma de Julio Zito
estuvo presente y el triunfo es para él``, comenzó
diciendo casi entre lágrimas el base albiceleste.
Hablando de la responsabilidad que le cayó del cielo
en la definición de la ``finalissima``, Caneiro explicó
que ``la responsabilidad me la dieron en los dos años
que llevo en Cordón la dirigencia y este cuerpo técnico
que se portaron magníficamente conmigo. En esos
momentos pensé en toda la confianza que ellos
depositaron en mi y en todo el sacrificio del año,
laburar y laburar, planificar cada partido en un trabajo
de laboratorio. Me acuerdo también de los dos tíos que
perdí en el 2001, pero había que seguir``.
Abrazado de la Copa del Torneo Federal, el titán de las
tablas, Marcel Bouzout, miró el trofeo y exclamó: ``Esta
es como mi novia! Por esta uno lucha todo el año, la
habíamos perdido hace cuatro años pero
recuperamos gracias al esfuerzo de todos, de Zito
(Julio), que lo perdimos el año pasado igual que mi
abuela que también se me fue. Ellos no están
conmigo ahora y no pueden festejar, por eso esto es
para ellos y para toda esta gente que nos acompaña
siempre (la hinchada)``. Sobre su nivel de juego, le
achacó la responsabilidad a sus compañeros: ``es
gracias a ellos que me apoyan y también al cuerpo
técnico``.
La bandera no se pudo completar
Los jugadores se retiraron inmediatamente hacia el
vestuario. El único que permaneció unos minutos
mirando la cancha fue Luis Silveira.
El ``Bicho`` estrujaba la toalla que llevaba en los
hombros y no podía creer lo que veía. La bandera que
tenía cuatro años escritos en pintura roja: 97, 98, 99,y
2000, fue rápidamente retirada del balcón donde
colgaba. Los hinchas acababan de asumir que no iban
a poder estampar el 2001 en ella y se fueron con el
corazón arrugado. Otros, en cambio, desquitaron la
bronca lanzándose proyectiles con los parciales de
Cordón.
Mientras en el rectángulo los albicelestes recibían las
tres copas, daban la vuelta, y cumplían promesas; en
el vestuario de Welcome todo era silencio.
En la puerta el técnico Javier Espíndola reflexionó:
``siento una gran tristeza, porque lo difícil es llegar
hasta acá. En este momento sólo quiero agradecer a
los jugadores por su esfuerzo y tratar de consolarlos.
Esa es mi función``.
Adentro, los jugadores permanecían sentados en los
bancos mirando hacia el piso como tratando de buscar
una explicación, intentando entender por qué el
quinquenio se les había escapado de las manos.