El aumento del peaje en todas las rutas nacionales,
pero sobre todo en aquellas por las que circularán los
turistas tan esperados, produjo malestar y
desconcierto en los operadores turísticos de la costa
uruguaya. Ellos consideran "ilógico" que el sector
privado haya realizado grandes ajustes en las tarifas
mientras que el gobierno incrementa un costo de por
sí elevado.
El último aumento, que entró en vigencia el domingo
pasado, llevó el costo de cada peaje de 70 a 85 pesos,
un incremento del 21%. La decisión del Poder
Ejecutivo preocupa a quienes viven del turismo, pero
sobre todo asombra porque es mala noticia a días de
comenzar la temporada. El aumento anterior, en
agosto, llevó el precio de 55 a 70 pesos. Desde esa
fecha, entonces, los peajes se encarecieron en un
54%, un aumento al que los operadores no le
encuentran explicación.
Según datos de Consorcio del Este —empresa
concesionaria de la ruta Interbalnearia—, en los
últimos meses se registró una caída del 30% en la
circulación de vehículos; en noviembre de 2001
transitaron por estos peajes 325.000 mientras que en
el mismo mes de este año fueron 235.000. La abrupta
caída comenzó a mediados de este año, con el cambio
de la pauta devaluatoria. Por otra parte, indicaron
fuentes de la empresa, en estos meses aumentó la
evasión, ya que muchas personas eligen rutas
alternativas en las que no se cobra peaje, como la ruta
8 que después empalma con la 34 o la 87, para evitar
el puesto de Pando.
DOS PLATOS. En Maldonado, el empresario Ramón
de Isequillas, integrante de la Cámara de Turismo del
Uruguay, señaló que el aumento llega en un mal
momento y "mata" el movimiento de uruguayos que se
necesita para que Punta del Este tenga gente los fines
de semana. "El uruguayo saca cuentas y le cuesta por
lo menos 800 o 900 pesos de transporte entre
combustibles y peajes", dijo.
"Por versiones que teníamos el precio del peaje se iba
a 100 pesos y quedó en 85, pero si esto sigue así
habrá que revisar la concesión o por lo menos la
paramétrica con la que se calculó este incremento,
porque no la entendemos" agregó. El Poder Ejecutivo
ajusta los peajes cuatrimestralmente (en abril, agosto
y diciembre), utilizando para el cálculo una
combinación del Indice de Precios al Consumidor y la
evolución del dólar.
El tema de los peajes fue analizado con las
autoridades de turismo en agosto pasado, informó
Isequillas. En ese momento se le dijo a los
operadores turísticos que la fuerte suba de agosto
intentaba evitar otro aumento antes del inicio de la
temporada, para no "escandalizar al turista. Acá se da
aquello de que si no quiere sopa, dos platos".
Hoy se analizará el tema en una conferencia de prensa
convocada por la Cámara de Turismo. Además, la
Comisión de Turismo de Canelones y la Corporación
Rochense buscarán una acción conjunta con
operadores de Maldonado para intentar disminuir el
impacto de este nuevo aumento del peaje.
También en el día de hoy se firmará un convenio que
devuelve el monto de los peajes a los turistas que
permanezcan en los balnearios durante determinado
período. El gasto de esta promoción recae en los
propios operadores turísticos, que contaron con el
apoyo del Ministerio de Turismo para organizar el
sistema.
En Canelones la noticia del aumento se recibió con
pesimismo; "todo lo que sea aumento va a afectar. Los
empresarios privados bajamos las tarifas hoteleras
hasta en un 80%, mientras que el gobierno, que es
nuestro principal socio, incrementa los costos", dijo
José Blanco, gerente General de la Hostería del Lago.
Los operadores canarios objetan además el momento
en que se produce este aumento, cuando la
temporada está a punto de comenzar. "Eso no es
justo. Con el incremento del peaje el gobierno pone
trabas a nuestro esfuerzo de bajar los costos para
atraer al turista. Hay que recordar que en este
momento el turista argentino se fija en cualquier tipo
de aumento que se declare en nuestro país", agregó
Blanco.
Para Hugo Marichal, propietario del Hotel Argentina de
Atlántida, el aumento afectará al turismo pero más que
por el costo, porque es "una medida antipopular". El
empresario considera que la medida afectará
negativamente ante los potenciales turistas
argentinos, porque en ese país se divulga el precio de
los peajes. "Ellos buscan defender lo suyo. Si el
gobierno pone más piedras en el camino, es obvio que
vendrán menos turistas".
En tanto Marga Pereyra, administradora del complejo
turístico Aldeas Marinas de Cuchilla Alta, también se
mostró desconforme. "Va a afectar, no tanto al turista
que viene del exterior, sino al que hace turismo
interno".
En Rocha el problema se acentúa, porque todo indica
que este verano comenzará a operar el peaje ubicado
en el límite de este departamento con Maldonado, lo
que suma tres en el tramo Montevideo-Rocha. Los
operadores de la zona esperan que se cumpla el
compromiso de las autoridades: antes de cobrar el
nuevo peaje se debería mejorar la ruta 9, que entre
San Carlos y Rocha presenta desarreglos
"inadmisibles".
Para el presidente de la Corporación Rochense de
Turismo (CRT), Juan Calvo, "ponerse en contra del
nuevo peaje es como darse contra una pared". Sin
embargo, considera que es mejor aprovecharlo,
logrando entre otras cosas un permiso para repartir
folletos turísticos de la zona y, finalmente, el arreglo de
la ruta.
BENEFICIOS. A pesar del aumento del peaje, el
Ministerio de Turismo presentará hoy oficialmente el
plan de beneficios para los turistas que definió en
acuerdo con los privados de los diferentes balnearios
En el caso de los hoteles de Punta del Este y del
departamento de Rocha, los turistas recibirán 30 litros
de combustible, la devolución de todos los peajes y el
lavado del auto en una estación Ancap. Los hoteles de
la Costa de Oro y La Paloma darán 20 litros de
combustible y el resto de los beneficios, y los hoteles
de toda la costa, incluyendo a Montevideo (en caso de
que los turistas permanezcan tres noches), devolverán
los peajes.
En caso de alquiler por más de 15 días, todas las
inmobiliarias devolverán el costo del peaje y si se
extiende por un mes agregarán 20 litros de
combustible. También los campings, si el alojamiento
se extiende por siete días, devolverán peajes.
Números rojos en carretera
A la hora de hacer números para las próximas
vacaciones, los turistas —sobre todo los uruguayos—
inevitablemente prestarán más atención que nunca al
costo del viaje, incluido peajes. Calculando como
punto de partida Montevideo, un viaje de ida y vuelta a
Piriápolis en un auto a nafta costará promedialmente
unos 600 pesos (calculando 20 litros de nafta supra a
21.30 pesos el litro y los dos peajes). Si el viaje se
extiende a Punta del Este costará en el mismo auto
766 pesos. Y si el turista elige La Paloma, distante de
Montevideo 244 kilómetros, el precio de su viaje en
auto ascenderá a 1.294 pesos (considerando que el
tercer peaje ya esté en funcionamiento este verano).
Los autos gasoleros pueden dar un respiro, aunque
dependerá de cada bolsillo: el viaje a Piriápolis costará
302 pesos, a Punta del Este 355 pesos y a La Paloma
550 pesos (calculando un promedio de 15 kilómetros
por litro de gas oil, a un precio de 9.90 el litro).
Si el turista viene de Argentina, vía Colonia debe pagar
tres peajes para llegar a Punta del Este, un total de
245 pesos por 300 kilómetros de trayecto. En
Argentina, el trayecto Buenos Aires-Mar del Plata (de
400 kilómetros y por autopista Bs. As-La Plata) cuesta
6,10 dólares, unos 171 pesos uruguayos. Si se elige el
trayecto Buenos Aires-Pinamar, otro de los grandes
puntos turísticos argentinos, el precio de los peajes
ida y vuelta suma 6.80 dólares, unos 190 pesos por un
tramo de 370 kilómetros.
Conductores creen que es un abuso
El aumento del precio del peaje fue considerado como
un "abuso" por los conductores consultados por El
País. Se trata del segundo aumento en pocos meses,
lo cual es "una barbaridad" o "una locura", según
muchos de los conductores.
Los conductores que paraban en el peaje preferían
seguir de alargo y olvidarse del tema, en lugar de
expresar su queja. Juan Alberto Bianchi (22) admitió
que fue tomado de sorpresa por la suba. "Yo pensé
que lo iban a bajar. Creí que habían dicho eso",
comentó. Pero el cambio de precio fue en sentido
contrario.
Bianchi viaja habitualmente hacia el Este y según dice
está pensando en hacerse deportista: "Habrá que
pasarlo en bicicleta", adelantó.
El caso de Hugo Lapique (48) es distinto, porque él
vive en la propia zona del peaje, por lo cual tiene una
tarjeta con la cual paga sólo el 20 por ciento del precio.
Sin embargo Lapique se escandaliza con "las subas
constantes".
Lapique recuerda los aumentos de 50 a 55 pesos,
luego a 70 y ahora a 85. "Vos fijáte que si el peaje
supera los costos del vehículo haciendo un rodea, la
gente lo va a empezar a evitar".
El conductor se refiere a "la cortada por la 102, Pando,
la 34 y la 87", lo que entiende que es un negocio
perfecto para los que tienen un vehículo gasolero:
"Esos ya lo hacen".
Las cuentas de Lapique dan que conviene evitar el
peaje: "Con un auto que rinda 12 kilómetros por litro, a
21 pesos el litro, ir a Punta del Este sale 20 litros más
los 170 pesos de los dos peajes: son 600 pesos",
enfatiza.