Reyes Abadie cumplió buena parte de su formación en
el exterior: en Argentina, obtuvo la licenciatura de
Economía y Administración en la Universidad de la
Plata en 1953, y el doctorado en Historia en la
Universidad Complutense de Madrid, en1954.
Cumplió una larga actuación docente en la educación
media y superior y varias de sus principales obras
estuvieron referidas al proceso artiguista.
El ministro de Educación y Cultura, Antonio Mercader,
dijo que Reyes Abadie integró la lista de los grandes
docentes uruguayos. "Era un placer escucharlo en sus
clases. Tomaba en cuenta todos los factores de la
historia, con una capacidad que fascinaba``, aseguró.
Asimismo, Mercader destacó la dedicación de Reyes
Abadie hacia la figura de Artigas, que permitió un
acercamiento invalorable con el personaje histórico.
Discípulo de Pivel Devoto, Reyes Abadie realizó un
enorme trabajo en la Argentina para el Archivo Artigas,
sobre finales de la década del 40. Tuvo luego, un papel
preponderante en la reunificación del Centro de
Estudiantes de Derecho. El Centro se había dividido en
1933 entre los estudiantes que apoyaron el golpe de
Estado de Terra y los que estaban en contra. Una
década después, como secretario de la agrupación,
fue el
artífice de la unidad.
En 1955, junto a Methol Ferré y Ares Pons, funda la
revista Nexo, que rompe con la tradición literaria de
esas publicaciones, tomando un acento
histórico-cultural.
Después, en el año 1953, acompañado del mismo
Methol y José Claudio Williman, entre otros, se une a la
Liga Federal de Acción Ruralista de Benito Nardone.
Desde el Centro Artigas, participa en la elaboración del
proyecto de reforma constitucional que admite la unión
del Herrerismo y la Liga Federal, que permitió a los
blancos alcanzar el poder en las elecciones de 1958.
Reyes Abadie inició su itinerario electoral
acompañando la Democracia Social del Dr. Carlos
Quijano y después se unió al Herrerismo. "Era un
narrador oral único y tenía un humor extraordinario``,
relató a El País Alberto Methol Ferré. "Hay un abismo
absoluto entre el Reyes escritor y el Reyes orador``,
comentó.
"El escritor está bajo las pautas de Pivel, con una
prosa sencilla y académica. Pero el Reyes oral era
fantástico. Te hacía vivir los personajes históricos
como si fuera una novela``,
subrayó.
Integrante de la línea que desarrolló el revisionismo
histórico rioplatense a la sombra de Herrera, Methol
destacó que Artigas fue el epicentro de su obra y su
pensamiento. Y a través de él "amó al Uruguay como
patria, pero no como Estado posible. Veía al país con
un sentido integrador en la región. Fue un artiguista, no
un uruguayista``. "Juntos -dijo Methol- siempre tuvimos
la misma actitud. Pensábamos que la historia iba
inviabilizando a Uruguay como mero Estado nacional.
Fuimos la generación que experimentó la retirada del
imperio inglés que dejó a Uruguay a la intemperie. Eso
caracterizó a nuestro núcleo: el retorno de Uruguay a la
tierra americana y que solamente el ensamble de
Argentina y Brasil podría construir el futuro. Esa idea la
tuvimos desde comienzos de la década del 50``.
"Era un sueño, una utopía. Ahora es una necesidad y
una urgencia. Sentíamos que era el final inevitable de
los países fragmentarios de una independencia de
hace 200 años, que ha fracasado en América del Sur.
Y ahora, se vuelve a replantear. Nos unió siempre esa
idea. Y el buen humor para esperar tanto``.