BELGRADO | AFP
El gobierno de la república de Serbia entregó al ex
presidente yugoslavo Slobodan Milosevic al Tribunal
Penal Internacional (TPI) de La Haya, después de
haber obviado, sin dudarlo, una decisión de la Corte
Constitucional de suspender el procedimiento de
traslado del ex hombre fuerte de Yugoslavia a ese
tribunal.
"Milosevic fue entregado a representantes del TPI",
declaró al finalizar la tarde un portavoz del gobierno de
Serbia. En mayo de 1999, Milosevic fue acusado por el
TPI de crímenes contra la humanidad y crímenes de
guerra cometidos en la provincia de Kosovo.
En la mayor discreción, Milosevic salió de la cárcel
central de Belgrado, donde estaba detenido desde el
primero de abril, en el marco de una instrucción
judicial por abuso de poder y malversación financiera.
Un poco después, la agencia yugoslava Beta
anunciaba que el avión que transportaba al ex jefe de
Estado había abandonado el espacio aéreo yugoslavo.
SIN CONSULTA. Según la otra agencia yugoslava
Tanjug, las autoridades serbias actuaron sin consultar
al presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica. La Corte
Constitucional, en la que al menos cuatro de los cinco
jueces en ejercicio son conocidos por su simpatía
hacia Milosevic, había decidido bloquear la aplicación
del decreto gubernamental yugoslavo, adoptado el 23
de junio para oficializar su cooperación con el TPI.
"El presidente Kostunica se enteró de la noticia (del
traslado de su predecesor) por Internet", indicó una
fuente del gabinete presidencial.
REBELION. El primer ministro serbio, Zoran Djindjic,
señaló en una conferencia de prensa que "el gobierno
serbio considera como nula la decisión de la Corte
Constitucional (...), pues esa decisión pone en peligro
la supervivencia del país".
Catorce de los 15 ministros del gobierno serbio
presentes en la reunión de gabinete votaron a favor del
traslado a La Haya de Milosevic, precisó el primer
ministro. Unos 4.000 partidarios de Milosevic reunidos
en la céntrica Plaza de la República en Belgrado,
llamaron por la noche a la "rebelión" tras el anuncio del
traslado del ex presidente al TPI.
La República Federal de Yugoslavia (RFY) está
integrada desde su creación en 1992 por Serbia y
Montenegro). Cada entidad dispone de un Presidente,
un Gobierno y un Parlamento distintivo. Kostunica es el
jefe de la Federación y de las Fuerzas Armadas
yugoslavas, pero no tiene ninguna función
gubernamental.
"OBLIGADO". En un discurso a la Nación, Djindjic dijo
por la televisión de Estado serbia que: "El gobierno de
Serbia se vio obligado a proteger los intereses de
Serbia porque una interrupción de la cooperación con
el TPI habría tenido consecuencias negativas
inconmensurables para el futuro de nuestro país".
Djindjic también se refirió a otra razón para decidir el
traslado de Milosevic: hoy en Bruselas tendrá lugar la
primera conferencia de donantes a Yugoslavia, y de
ella depende el futuro de Serbia.
El Banco Mundial (BM) y la Comisión Europea,
organizadores de la conferencia, en la que estará
presente Estados Unidos, pretenden recaudar 1.250
millones de dólares que Yugoslavia necesita este año
para la reconstrucción de su economía.
"Hace doce años, Milosevic llamó a los ciudadanos a
realizar los ideales de lo que denominó una Serbia
celestial. Siguieron doce años de guerra, de catástrofe
y de miseria. El gobierno de Serbia se compromete
hoy a realizar los ideales de la Serbia terrestre (...) para
nuestros hijos", añadió Djindjic en su discurso a "los
ciudadanos serbios".
Una lujosa cárcel con 38 presos
LA HAYA La cárcel de la ONU en Scheveninghen, en la
periferia de La Haya, tenía desde hace días "todo listo"
para el arribo de Slobodan Milosevic, el imputado
número uno del Tribunal Penal Internacional para
crímenes en la ex Yugoslavia.
La moderna prisión es funcional y de vanguardia. Los
38 presuntos criminales de guerra de los Balcanes
encarcelados tienen cómodas celdas individuales,
luminosas, con TV satelital, disponen cada día de siete
minutos para comunicarse telefónicamente con sus
familias. Además hay en el presidio algunas
habitaciones en las que pueden recibir a sus
parientes.
Los detenidos pueden tocar el piano o la guitarra, ir al
gimnasio, pintar, cocinar y son monitoreados por un
equipo de médicos, responsables de su salud física y
psíquica.
Instituido en mayo de 1993 con su correspondiente
resolución (827) por el Consejo de Seguridad de la
ONU, el Tribunal Penal Internacional para los crímenes
de guerra de la ex Yugoslavia (TPI) está integrado por
14 jueces.
Para su funcionamiento, el TPI formó en su interior tres
"cámaras" (colegios juzgantes en primer grado)
compuestos cada uno por tres jueces, y una Cámara
de Apelación que integran cinco magistrados.
Las normas que regulan la actividad del TPI están
basadas sobre todo en el derecho anglosajón que
excluye, por ejemplo, el proceso en contumacia (en
ausencia).
La audiencia de los testimonios se desarrolla con un
sistema de interrogatorios y contrainterrogatorios, sea
por la fiscalía como por la defensa.
El imputado puede, por otra parte, ser escuchado en
calidad de testigo. La pena máxima prevista es la
cadena perpetua. ANSA