J.H. DESIDERIO
Los dos jóvenes cantantes uruguayos de mayor
trayectoria internacional se aprestan a actuar en Brasil.
El tenor Carlos Ventre estará desde este lunes en el
teatro Municipal de San Pablo, mientras que el bajo
Erwin Schrott también actuará en el teatro Municipal,
pero de Rio de Janeiro. Ellos participan,
respectivamente, en las temporadas de los teatros
líricos de San Pablo y Rio de Janeiro, después de
haber cumplido importantes compromisos en el
hemisferio Norte.
La Traviata del Municipal de San Pablo subirá a
escena en cinco funciones desde el póximo lunes
hasta el 28 de agosto con la soprano Patricia Racette,
Carlos Ventre y el barítono Renato Bruson
encabezando el elenco internacional en las cuatro
primeras, bajo la dirección del maestro argentino
Reinaldo Censabella. La escenografía y vestuarios
son los utilizados en las puestas de Santiago de Chile
(1988) y del Colón de Buenos Aires (1999).
El tenor compatriota viene de hacer, en el mes de junio
en San Francisco, varias funciones de la mencionada
ópera, alternando en el mismo teatro con otra creación
de Verdi, Simón Boccanegra, en reparto integrado con
el bajo Samuel Ramey. Entre otras actuaciones, el
mes pasado realizó Attila en Croacia y grabaciones de
concierto en la BBC de Londres.
De San Pablo seguirá a Berlín donde cantará Norma y
Madama Butterfly y ha recibido una gran distinción para
este "año Verdi". El maestro Bruno Bartoletti lo eligió
para interpretar la nueva edición historicista de I
Masnadieri en el Teatro Massimo de Parlermo, con
grabación del CD de la misma, por lo que ha debido
cancelar las funciones previstas de Aída en varias
ciudades del Veneto e Il Trovatore en Hong Kong.
EN RIO. La semana próxima sube a escena en el
teatro Municipal de Rio La Sonnabula de Bellini. En ella
estará Erwin Schrott, quien llegó desde Cagliari, donde
cantó Aída luego de participar en la temporada de
Bruselas con Macbeth. De Brasil el bajo volverá a
Europa para sus compromisos, en los primeros días
de setiembre, para cantar La Bohème en París. En
octubre participará del Requiem de Donizetti en
Catania y posteriormente volará hacia Chicago y Nueva
York, donde desde el año pasado integra el elenco de
La Bohème del Metropolitan Opera House. Los dos
cantantes uruguayos tienen contratos importantes para
los próximos años. Cabe destacar que comenzarán el
año 2002 con actuaciones de primer nivel con grandes
elencos en salas líricas de gran jerarquía, como es el
caso de Ventre, quien figura en las producciones de
Tosca de Puccini en Dallas y el New York Opera City.
Por su parte, Schrott cantará Les Troiennes de Berlioz y
Manon de Massenet bajo la dirección de Zubin Mehta.
Como se comentó en su momento, muchos
uruguayos pudieron apreciar la cualidades de estos
cantantes hace un par de años, cuando estuvieron en
Buenos Aires en la temporada del Colón. El bajo Scrott
fue Colline en La Bohème y Ventre, Alfredo en La
Traviata. Pocos días después se realizó un concierto,
organizado por el Mozarteum en el Victoria Plaza,
donde se cumplió la única presentación que el tenor
Ventre ofreció en Montevideo desde que comenzó su
carrera internacional.
Es satisfactorio poder informar sobre estas
actuaciones cercanas de ambos artistas, máxime
cuando parece lejana la posibilidad para los
aficionados uruguayos de poder apreciar a sus
compatrioras haciendo ópera en su país.
Los jóvenes triunfadores
Triunfos internacionales consagratorios dieron gran
impulso a las carreras de los dos cantantes
uruguayos, ambos con poco más de veinte años. Las
circunstancias del "arranque" fueron diferentes.
Erwin Schrott llegó a Europa y ganó el Concurso
Operalia organizado por Plácido Domingo. Había
llamado antes la atención por la nobleza de emisión
de una voz de bajo claramente definida pese a su
juventud. Ganador del concurso Carlos Gomes en
Brasil, en Montevideo fue solista en conciertos
sinfónico-corales con la Sinfónica del Sodre y en
realizaciones de Pro Opera y actuó en temporadas del
Municipal de Santiago de Chile y el Colón de Buenos
Aires.
Carlos Ventre se fue a los 22 años, sin apoyo y con
escasas oportunidades. Ganó un concurso en
España, que le permitió estudiar en Italia. Triunfó en el
concurso Pavarotti, pero tuvo su gran oportunidad al
reemplazar, sin ensayos, al tenor titular en Rigoletto en
La Scala bajo la dirección de Riccardo Muti. Es el tenor
más joven en hacer el Duque de Mantua en la historia
del teatro de Milán.