PABLO MESTRE
El principal mercado para los lácteos uruguayos es sin
dudas Brasil. Por muchos factores, que se convierten
en ventajas comparativas, el vecino país ha sido
tradicionalmente el destino preferido a la hora de
concretar negocios que hacen posible mantener la
cadena productiva de este sector relevante para la
producción agropecuaria nacional.
Tal es así, que la baja de negocios por la diferencia de
cambios, la ha sentido en forma profunda la lechería
nacional.
Pero ¿cómo está hoy ese socio gigante? Según Paulo
Roberto Bernardes, presidente de la Comisión
Nacional de Ganado Lechero, Brasil atraviesa un
momento muy difícil en la lechería. "El país aumentó
mucho la producción y eso produjo un excedente, que
se agrava porque se exporta poco y el productor recibe
muy poca plata". Hoy se paga al tambero entre U$S
0,07 y 0,14 dependiendo de la región, en una media de
U$S 0,10 a 0,12.
Según el integrante de la poderosa Confederación
Nacional de Agricultura (CNA), los productores
brasileños creyeron en el mercado, "porque Brasil era
un gran importador de leche". Pero después de los
procesos antidumping que se movieron desde la CND
contra varios países del mundo, incluso Uruguay, los
precios subieron y los productores respondieron con
gran aumento de la producción, lo que generó una
superoferta que terminó derribando los precios y
provocó un desestímulo muy grande.
Ante esto, Bernardes augura que para el próximo año
2002 "Uruguay va a volver a exportar para Brasil,
porque si continúa así, los productores brasileños van
a disminuir bastante la producción".
Según su punto de vista, tampoco está bien la cosa
para la industria láctea. "La situación no está buena ni
para la industria ni para los productores, pero sí para
los supermercados", afirmó, expresando que "la red de
comercios, tienen lucros muy altos, que debemos
regular".
DUMPING. Respecto al diferendo que enfrentó a los
productores brasileños con sus pares de Argentina y
Uruguay, Paulo Bernardes dijo que el tema está
solucionado. "Hicimos un acuerdo de precios muy
bueno para todos".
El dirigente brasileño consideró que el tema pasa por
la suba de aranceles externos, "el resto del mundo
como Nueva Zelanda y otros países de Europa están
con aranceles de más de 40%", dijo, y por tanto el
Mercosur "se debería defender de las prácticas
desleales del comercio mundial cargadas de
subsidios y dumping, a través de un AEC alto".
Para ello, Brasil propone el 35% y se sabe que
Argentina aceptaría el 27%, "Uruguay no sé, pero es
más difícil, porque hay técnicos del gobierno uruguayo
que no les gustan los productores; hay técnicos
oficiales muy conocidos nuestros que crean muchos
problemas", afirmó.
Una solución comentada
* La Confederación Nacional de Agricultura (CNA)
representa a más de un millón de productores
brasileños y tiene mucho peso en su país. Con motivo
de la inauguración de la 10a. Asamblea anual de
Fepale en Punta del Este, Paulo Bernardes le comentó
al presidente Batlle sobre lo que catalogó como "una
gran victoria de CNA con la bancada de diputados
ruralistas arreglando las deudas de los productores
brasileños".
Según explicó a El País, los grandes productores
financiaron sus deudas a 20 con una tasa del 3%
anual y los medios y pequeños --con deudas por
debajo de U$S 80.000--, a 25 años con tasas de
interés del 3%. "Son unos 500 mil productores, de los
cuales 10% son grandes y 90% pequeños", dijo.
Esta solución que permitirá un mayor nivel de inversión
en el sector "viene a través del gobierno que arregló
con los bancos y la deuda quedó para el para el tesoro
nacional".