De los cinco mil trabajadores de la industria frigorífica
que revistaban en el seguro de desempleo, tan sólo
mil (el 20%), siguen sin reintegrarse a sus puestos de
trabajo, luego que desde los últimos días de octubre
(Israel) y primeros de noviembre (Unión Europea)
quedaron nuevamente habilitados algunos mercados
para la carne uruguaya.
"Por ahora se han ido reintegrando los trabajadores de
los frigoríficos que están haciendo la cuota ovina (para
Europa)", afirmó Luis Centurión, directivo de la
Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica),
a El País.
Como se recordará, a partir del pasado 23 de abril,
cuando se constató la presencia de fiebre aftosa que
en pocos días abarcó todo el territorio nacional en
forma de epidemia, se cerraron de pleno las
exportaciones de carne, tanto vacunas como ovinas.
En aquel entonces el trabajo de procesamiento en las
factorías verificaba una dinámica remarcable --se
estaban faenando más de 40 mil cabezas vacunas
semanales, habiendo habilitados para la exportación
casi 80 mercados en el mundo--, pero la presencia del
virus hizo que la industria frigorífica dedicada a los
negocios con el exterior debiera detener abruptamente
su trabajo. Ello repercutió, lógicamente, en su mano de
obra, ya que las empresas enviaron al seguro de paro
una cifra aproximada a los cinco mil trabajadores
sobre un total de ocho mil, sin contar aquellos
trabajadores independientes (cuadrillas) o de servicios
complementarios (transporte, empresas de envases,
operadores marítimos), que se quedaron también sin
trabajo.
Sin embargo, para el dirigente de Foica, el futuro del
sector "no está nada claro". Centurión prevé nuevos
problemas como consecuencia de la falta de
mercados, que repercute en varios cortes cárnicos que
quedan en las cámaras frigoríficas, por falta de
colocación.
RELEVAMIENTO. Foica "está haciendo un relevamiento
de la totalidad de los trabajadores que estaban en el
BPS", mientras monitorea "cómo se desarrolla la
actividad en las plantas procesadoras, porque
lamentablemente tienen problemas, ya que los dos
únicos grandes mercados que manejan en los
negocios con el exterior son la Unión Europea e
Israel".
Desde la óptica del dirigente gremial, en la medida
que "no se puedan colocar los otros cortes, seguirán
existiendo problemas".