La propuesta de un órgano supranacional sanitario en
el Mercosur ya fue puesta a consideración de los
servicios sanitarios de la Secretaría de Agricultura de
Argentina, por parte del Dr. Recaredo Ugarte, director
de los Servicios Ganaderos del ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay, tuvo una
buena recepción. Ahora, la misma será trasladada a
Brasil y Paraguay, y los socios del pacto ampliado,
Bolivia y Chile.
El objetivo que persigue la iniciativa que el ministro
Gonzalo González, comisionó a llevar adelante al Dr.
Ugarte es tener un órgano técnico similar al Comité
Veterinario Permanente de la Unión Europea, que
integran los quince países socios del bloque. Por
extensión, el órgano que se pretende sea de carácter
permanente, tendría entre sus cometidos manejar el
relacionamiento con los Estados Unidos y otros
mercados de la región en materia sanitaria.
Este tema, y la pronta decisión uruguaya respecto al
tema de una eventual nueva autorización para que los
laboratorios vuelvan a elaborar vacunas contra la fiebre
aftosa en el territorio nacional, son los nuevos
elementos que emergen tras el sólido
reposicionamiento de Uruguay luego de la crisis de la
aftosa.
La reapertura de los mercados de Europa e Israel para
las carnes uruguayas, "el cual se consiguió, para
nuestra sorpresa" comentó Ugarte a El País, "tras dos
horas de negociaciones, vía telefónica, desde
Bruselas a partir del pasado 15 de octubre", la
presencia de misiones de Argelia, Perú y Colombia en
las semanas que siguen, y el "encargo directo del
ministro (de Ganadería, Gonzalo González) de hacer
gestiones para reactivar Chile", han colocado en el
centro de la escena al producto líder de las
exportaciones de Uruguay: la carne. El rubro se ha
convertido, una vez más, en el catalizador de las
esperanzas del Uruguay para comenzar a dejar atrás
tres años de recesión, se ha advertido en las últimas
semanas desde el gobierno.
La figura del Comité que propone Uruguay, es la de
"una institución rectora en materia sanitaria, una
especie de Comité Veterinario Permanente como el de
la Unión Europea, que tendría una forma jurídica
refrendada por los distintos países, con la autoridad
para proceder en el marco regional". Para Uruguay
"esto es muy importante", porque "su experiencia
actual es muy dolorosa y muy costosa, y no deseamos
volver a caer en ella".
VACUNAS. El otro aspecto relevante que marca el
nuevo escenario de debate internacional respecto de
la aftosa, refiere a la herramienta de la vacunación, lo
cual, además, es analizado por Uruguay para observar
una posible reautorización a elaborar inoculo en el
país.
En la reciente reunión del Comité Veterinario
Permanente de la Unión Europea, fue promovido por el
gobierno de Bélgica un planteo para "hacer en
Bruselas, en diciembre, una reunión continental, a
donde serán invitados aquellos países con experiencia
en la lucha contra la fiebre aftosa, como lo es
Uruguay". Lo que se pretende es que allí se analice el
"establecimiento de una estrategia futura común". En
tal sentido, Ugarte admitió que "existe una abrumadora
mayoría de países que están en contra del sacrificio
sanitario de los animales, por considerarlo de un valor
estratégico muy limitado". La idea es promover el uso
de la vacunación.
A su vez, Uruguay está considerando, "a través del
trabajo de una Comisión Especial de fiebre aftosa",
autorizar el retorno a la elaboración de vacuna en el
territorio nacional. "Ya existen algunas definiciones al
respecto, y ahora se lo discutirá con los otros sectores
interesados".
Cumplidas estas etapas, "habrá una decisión que
sería incluida en un decreto reglamentario". Este
aspecto es relevante, porque "marcará el momento en
el que en Uruguay sustituya la situación de
emergencia sanitaria, vigente desde abril pasado, por
una regular y regida por las normas corrientes" para el
futuro. Tal decisión "se tomará en el plazo corto"
anunció Ugarte, "porque hemos decidido que entre en
el decreto que propondremos al ministro que empiece
a regir a partir del 1º de noviembre de 2001".
EVALUACION. Tras su retorno de Europa, donde
participó en Bruselas de encuentros previos a la
reunión del Comité Veterinario Permanente, junto al Dr.
Carlos Correa y el Dr. Víctor Lyford-Pike, Ugarte no
dudó en manifestar su sorpresa "por el reconocimiento
que tuvo el país por lo que había hecho". Pero también
porque después que "los auditores expusieran a
Uruguay a la misión más dura que se ha hecho" hasta
ahora, "tuvieron la nobleza de expresar en su informe
preliminar que al Uruguay se le habían puesto una
cantidad de objeciones --y mencionaron
específicamente cada uno de los puntos--, y que los
mismos habían sido levantados". Además subrayaron
que "se estaba actuando en forma correcta", un mérito
que corresponde a "todos los sectores involucrados"
en la ganadería, afirmó.
DOS PUNTOS. La presencia uruguaya en Europa
significó además recoger directamente del Comité los
planteos que signarán el nuevo relacionamiento tras la
pasada crisis de la aftosa. "Si bien Uruguay presentó
un Plan de Contingencia Sanitaria" que define cómo se
hará frente a futuros posibles eventos de aftosa,
basado en el Plan de Contingencia Básico de
Panaftosa (Centro Panamericano de Fiebre Aftosa),
común a todos los países de la región, "la Unión
Europea ha solicitado que introduzcamos las cosas
que específicamente Uruguay está haciendo más allá
de este Programa".
Un segundo aspecto, fue "el deseo" expresado por las
autoridades sanitarias europeas de "que Uruguay
reimplante la planilla de contralor interno, como un
elemento de apoyo para la acción de los profesionales
encargados de dar salida a los ganados y que tienen
como destino las plantas de faena que operan para la
exportación".
Según precisó Ugarte, "estos fueron los dos únicos
aspectos planteados por Europa". En su opinión, es
"necesario dejar muy claro esto, porque en Uruguay
trascendió en la prensa que Europa había planteado
objeciones sanitarias, y eso no ocurrió". Por el
contrario "lo que hubo fue un ambiente de sorpresa y
admiración por el breve tiempo en el que Uruguay
derrotó a la aftosa".
Este punto quedó claramente expuesto "en el
resultado de la votación, que concluyó sin oposición a
la aprobación de la reapertura del mercado para
Uruguay", agregó el jerarca del MGAP. "El día antes de
la votación hablamos en Bruselas con los directores
de los servicios veterinarios de los 15 países socios", y
en ese momento "el único que nos dijo que tenía el
mandato de votar en contra fue Inglaterra", lo cual
respondía a "una decisión política".
Sin embargo y para "nuestra sorpresa, el día de la
votación finalmente lo hicieron a favor, o sea que los
argumentos que les acercamos, y los materiales que
pusimos a su disposición, sirvieron para que
Inglaterra, honestamente, votara a favor. No sabemos
cuál fue el país que se abstuvo, pero esto hay que
dejarlo claro: es muy difícil que en un Consejo de 15
países miembros se dé una votación así, sin ningún
voto en contra y con una sola abstención".
Controles serológicos
* "Uruguay podría dejar de vacunar en el 2003 si las
condiciones sanitarias en la región son las
adecuadas", insistió el Dr. Recaredo Ugarte, director
general de los Servicios Ganaderos del Ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca. El período de
vacunación de noviembre, "tendrá un costo de U$S 1
millón --U$S 900 mil de vacunas y el resto por la
operativa--", aclaró, y hasta "el año 2002 los costos de
la vacuna serán afrontados por el gobierno. Luego
habrá que ver qué se hará".
El jerarca confirmó que "el total de las vacunas
necesarias estarán disponibles" en el presente
período, "pues ya han sido compradas y
almacenadas". En el MGAP ya hay 2,4 millones de
dosis, y esta semana arribará 1,1 millones,
procedentes de Brasil y Colombia.
Más allá de las vacunaciones, Uruguay mantendrá el
criterio de hacer "una vigilancia serológica" a partir del
"sangrado de bovinos en predios que fueron focos,
luego en los que no fueron focos, después en predios
al azar y, finalmente, en los frigoríficos donde las
haciendas que ingresan permiten hacer un muy buen
muestreo". Con toda esta información, "definiremos la
estrategia futura".
Finalmente, el Dr. Ugarte manifestó su confianza en
que "antes de finales del año próximo no haya
actividad viral en Uruguay", pero precisó que "la
suspensión de la vacunación no sólo dependerá de
las condiciones del Uruguay, sino que básicamente va
a depender de las condiciones de la región".