VALERIA GIL
Especialistas en cirugía coinciden en que la habilitación de nuevos equipos tecnológicos no puede estar sometida a la burocracia estatal. Solicitan la creación de una agencia de evaluación científica para otorgar las autorizaciones.
La polémica que generó la decisión del Ministerio de Salud Pública (MSP) de impedir el uso de un robot quirúrgico al Hospital Británico, por no haber cumplido con un trámite de habilitación, abrió un debate sobre los criterios empleados a la hora de definir el ingreso de las tecnologías avanzadas.
La autorización de equipos está a cargo de la comisión de habilitación de productos, que funciona en la órbita de la Dirección General de la Salud (Digesa), encabezada por el médico Yamandú Bermúdez. Para autorizar la instalación de aparatos se tienen en cuenta los impactos clínicos y económicos de la tecnología, según se informa en la página web del MSP.
Para los médicos, los criterios que sigue el ministerio a la hora de definir el ingreso de un nuevo equipo "no son lógicos", sino que hacen parte de una "ideología".
El cirujano Julio Trost- chansky, consejero del Colegio Médico Nacional, dijo a El País que cuando a nivel internacional un equipo es reconocido por su eficacia "no parece lógico que existan trabas burocráticas para ingresarlo".
Según explicó, tampoco es adecuado que el acceso a la tecnología esté condicionado "por su utilización en el sector público" o "por el riesgo de inversión que represente para un privado". En cambio, sostuvo que se deberían emplear criterios científicos para tomar cualquier decisión.
"La regulación debería correr por el hecho de si eso afecta o no al usuario, o si tiene o no una contraindicación", opinó Trostchansky.
El consejero médico insistió en que no se requiere de "burocracia estatal", sino que se necesita la creación de una agencia de evaluación tecnológica, que como en otros países, se ocupe de la habilitación de las nuevas tecnologías.
Para Trostchansky, la división que se ocupa de las habilitaciones dentro del MSP "produce un enlentecimiento que además incrementa la brecha tecnológica que hoy ya existe entre el sector público y privado. No me asustaría de la nueva tecnología, me asustaría de esa brecha", acotó.
El médico José Vera, directivo de la Sociedad Anestésico Quirúrgica (SAQ), dijo a El País que en su opinión personal la habilitación de equipos debe estar en manos de científicos.
"El ministerio podrá tener algún cuestionamiento burocrático, pero no científico. El caso del robot `Davinci` es un avance indiscutible, no veo a ninguna figura y menos al ministro (Jorge) Venegas en condiciones de decir que exista algún problema o dificultad como lo escuché decir ayer", argumentó Vera. El especialista insistió en que el MSP debe basar sus decisiones "en técnicos y expertos", que cuenten con la capacitación adecuada para opinar.
En ese sentido explicó que se puede impedir el uso de una técnica o el ingreso de un fármaco cuando los cinco profesores de cirugía o medicina interna entienden que algo es contraindicado para la salud.
"El aval tiene que ser un aval científico y debe ir más allá de los problemas burocráticos", sentenció.
En el caso particular del robot "Davinci", Vera opinó que el MSP "cometió un error en no permitir la presencia en el país de un avance tecnológico cuya utilidad está absolutamente comprobada en el mundo".
El médico remarcó que le preocupa el hecho de que un equipo dirigido al tratamiento de patologías complejas, como el cáncer de próstata, "no pueda llegar a todos, porque se limite su ingreso al país".
"Lo que tiene que preocupar al ministerio es que todos los uruguayos tengan acceso a la tecnología. Para el Uruguay, debe ser un orgullo la posibilidad de que sus ciudadanos no tengan que viajar al exterior para realizar este tipo de procedimientos", aseguró.
El profesor y cirujano grado cinco de la Cátedra Quirúrgica II del Hospital Maciel, José Luis Rodríguez, dijo a El País que "cuando se mezcla la burocracia con la ideología y la ciencia, el tema se transforma en algo absurdo".
El especialista entiende que "por más impedimento que exista desde el punto de vista formal, el ministerio no puede oponerse a un avance científico cuyos resultados están comprobados a nivel internacional".
Rodríguez remarcó que en el país "hay libertades individuales" y se preguntó: "¿Qué tiene que ver el gobierno con la posibilidad de adquirir una nueva tecnología?".
Desde el punto de vista técnico, consideró que las intervenciones realizadas por medio del robot "Davinci" son "muy útiles en la cirugía urológica y de cáncer de próstata".
Además, el profesor de cirugía dijo que "no es muy razonable que existiendo la posibilidad de ingresar una tecnología, exista una negativa a progresar". En ese sentido, comparó el impedimento de uso del robot con la decisión del MSP de no permitir la instalación de la tomografía por emisión de positrones (PET), cuando la solicitó el Sanatorio Americano.
En los mismos términos, explicó que si se hubiera esperado que la cirugía laparoscópica se desarrollara primero en la salud pública y luego en la privada, Uruguay sufriría un retraso de 10 años más de lo que ahora tiene en la técnica quirúrgica. "Lo que hacen es un absurdo", concluyó.
El MSP estudia la habilitación del equipo al Británico
El Ministerio de Salud Pública (MSP) se encamina a habilitar en los próximos días el uso del robot quirúrgico "Davinci" por parte del Hospital Británico.
El presidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa), Luis Enrique Gallo, dijo a El País que la autoridad sanitaria "aún se encuentra recabando información para tomar una decisión".
"No garantizo que sí se otorgará el permiso ni digo que no, obviamente que si es un buen aparato y va en la misma óptica de que es bueno para el sistema, no hay motivo para no habilitarlo. Pero yo no puedo asegurar de antemano que se va a habilitar, no soy yo quien debe definir esto, sino el ministro (Jorge Venegas)", explicó Gallo a El País.
Para otorgar la habilitación, el Ministerio de Salud Pública espera la entrega de un informe por parte del Hospital Británico.
El seguro privado ofreció a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) en diciembre de 2011 la firma de un convenio de complementación para prestar servicios a un precio módico.
Según informaron a El País fuentes del MSP, en las últimas horas hubo un acercamiento con el Hospital Británico para alcanzar un entendimiento.
Desde el MSP se sostiene que "no hay una posición contraria al empleo de la nueva tecnología". Sino que es competencia del Ministerio "ejercer la rectoría en materia de salud y racionalizar el uso de equipamientos dentro del territorio nacional", explicaron las fuentes.
Pasos para habilitar tecnología
La mutualista o seguro privado que quiera adquirir un nuevo equipo debe solicitarlo por escrito al Ministerio de Salud Pública.
Para obtener la autorización se requiere el llenado de un formulario en la página web del MSP.
El cuestionario debe entregarse en forma impresa y tiene que estar firmado por la dirección técnica de la institución solicitante.
En el formulario se deben indicar los datos básicos del centro de asistencia. Así como la cantidad de afiliados, la estructura por edad y sexo. Las direcciones de las sedes secundarias y la existencia de departamento técnico de mantenimiento y reparación de equipos médicos.
Dentro de los equipos de alto porte que necesitan autorización del MSP para poder funcionar se encuentran: tomógrafo, densitómetro óseo, resonador magnético, mamógrafo, angiógrafos, equipo radiológico (Arco en C), equipos de rayos X (incluye odontológicos), equipos de diálisis.
Cámara Gamma, bomba de cobalto, acelerador lineal de electrones, bombas de circulación extracorpórea, máquinas de anestesia, litotriptor extracorpóreo, analizador automático, ecocardiógrafo (incluye doppler) y equipos oftalmológicos.
En el formulario el prestador de salud debe exponer las utilidades principales del equipamiento solicitado y qué indicaciones clínicas tiene. Además se tiene que detallar el destino final de la tecnología y el nombre del médico responsable de la misma.
Para habilitar un equipo se tiene en cuenta la justificación de su uso. Esto se mide en base a los siguientes indicadores: las características de la población usuaria (edad, sexo, departamento e institución de procedencia) y sus características epidemiológicas (indicadores de morbilidad y mortalidad).
La mutualista o seguro privado deben detallar el equipo que poseen con la misma función al que desean incorporar. Asimismo tienen que informar sobre la cantidad de procedimientos que realizan con los aparatos al mes y si poseen convenios de arrendamiento o complementación con otros prestadores.
Además se deben describir las ventajas potenciales y los resultados más relevantes que se espera obtener con la incorporación del equipo.
En otro apartado se debe llenar la información referida a la evidencia sobre la eficacia, la efectividad, la seguridad del uso de la tecnología y los costos que tiene para la institución.
También se solicita un resumen de los principales cambios que debería realizar el centro asistencial para hacer factible el funcionamiento del equipo.
En última instancia, se pide un desarrollo de los fundamentos económico-financieros que avalen la viabilidad de la inversión, frente a las alternativas que ya utiliza.