"La Nueva Helvecia es un sentimiento suizo en Uruguay", dijo el vicepresidente del cantón de Ticino, Paolo Beltramelli, en una frase que provocó aplausos y alguna lágrima en los veteranos.
Con la Plaza de Los Fundadores colmada, se celebraron ayer los actos centrales del 150 aniversario de la Colonia Suiza.
El trabajo de más de dos años, de 120 personas de todas las comisiones de la ciudad, la conformación de ocho grupos para organizar la celebración, el apoyo del embajador de Suiza, Hans-Ruedi Bortis, junto a la alcaldesa María de Lima, mostró el sentimiento de solidaridad y respeto que prima en esta tradicional ciudad de inmigrantes, construida aquel 25 de abril de 1862 cuando arribaron los 70 suizos que, junto a otra avanzada anterior, conformaron este presente.
La ciudad amaneció embanderada con la presentación en cada frente de las casas del escudo representativo o de las banderas que conforman los 26 cantones de Suiza y que se representan en cada familia.
El vicepresidente del cantón de Ticino dijo, durante su alocución, que "Suiza se compone de 26 cantones y que la Nueva Helvecia tiene 26 cantones. Es maravilloso".
Las bandas del Ejército Nacional y de los granaderos friburgueses, representantes de su país, pusieron la nota de música y demostración de costumbres. Los himnos de Uruguay, Alemania, Austria, Suiza y Francia fueron entonados con energía. El aporte de coros de la ciudad, junto a grupos de bailes con danzas típicas, fueron amenizando una tarde que amenazaba con lluvia, pero que se mantuvo casi hasta el final.
El representante de las comisiones que trabajaron en la organización, Álvaro Naviliat, reclamó la necesidad de saneamiento. "Necesitamos de todas las autoridades el firme compromiso para asumir el tema como una necesidad imperiosa", señaló.
La autonomía financiera para el Municipio fue el otro gran tema que mencionó, en la necesidad de solicitar que se vuelquen en la ciudad los recursos que ella misma genera.
La alcaldesa María De Lima dijo a El País que el apoyo de las comisiones ha sido fundamental para lograr "este presente de fiesta que tiene conmocionada a la ciudad". Indicó que Nueva Helvecia es una población "solidaria, trabajadora y con mucha cultura". La titular del Municipio destacó el aporte de los inmigrantes y su trayectoria hasta "nuestros días y es nuestra responsabilidad trasladarla a las nuevas generaciones".
Desde el ministro de Educación, Ricardo Ehrlich, que destacó "el mensaje que dejan estos ciudadanos venidos a trabajar para conformar una parte del territorio de Uruguay", la senadora Lucía Topolansky, los senadores Jorge Larrañaga, Luis Alberto Lacalle, los diputados departamentales, el obispo Carlos Collazi, junto a autoridades civiles y militares presenciaron desde la primera fila los actos . Una gran torta elaborada por la Escuela del Hogar fue el reflejo final de una tarde llena de emociones.
Varias han sido las actividades celebradas hasta el momento: la firma de hermanamiento del Municipio de Nueva Helvecia (Colonia) con el Municipio de Quinto (Ticino) y el acuerdo entre Ticino y Lugano con el Centro Cultural de Colonia Suiza, la inauguración de la Expoláctrea, charlas, la Expo Cultural en el centro histórico de la ciudad, la inauguración del primer salón de artes plásticas "Francisco Siniscalchi".
Hoy sesionará en Nueva Helvecia el Congreso de Intendentes con la inauguración de la muestra sobre democracia directa por parte de la embajada suiza y la presentación al Congreso de la canciller de ese país europeo, Corina Casanova.
Los actos continuarán hasta el domingo.
Aquel abril de 1862
La introducción del telar mecánico en Europa dejó sin fuentes laborales a miles de personas. Entre 1845 al 1955 se destruyó la artesanía doméstica, las pequeñas fábricas y los talleres particulares. Malas cosechas, bajos precios y el ferrocarril que comenzó a transportar desde otros países mercadería más barata fue empeorando la situación y la enorme desocupación dio origen al traslado a América.
Uruguay ofrecía buen clima, tierra fértil, paz política, libertad de cultos y neutralidad. Charles Cournier fue el primer habitante suizo en estas zonas. Se estableció en 1858 y recibió de Doroteo García un campo para trabajar. Un viaje de 70 emigrantes se establece el 25 de abril de 1862. Ese fue el día de la fundación.