
|
||||||||
El presidente José Mujica, su entorno político y buena parte del Frente Amplio parecen haber decidido jugar el más peligroso de los juegos. Consiste en disparar, sistemática e insistentemente, misiles contra el vicepresidente Danilo Astori, su ministro Fernando Lorenzo y el equipo económico todo. Se trata de desgastarlos con variados ataques, cuestionamientos y ninguneos públicos de todo tipo y calibre, y de ver hasta dónde esta gente es capaz de soportar tanto "fuego amigo".
Vale todo. Si Astori y Lorenzo están en contra del Impuesto a la Concentración de Tierra, el tributo avanza. Si Astori y Lorenzo impulsan la bancarización, el planteo se tranca. Si Astori y Lorenzo quieren bajar el IVA a las compras con tarjeta de crédito, el presidente los critica duro en público, se disculpa más tarde en privado y sugestivamente aparecen luego de esta disculpa desde todos los sectores del Frente Amplio -incluyendo claro el MPP- voces que hablan de la necesidad de cambiar casi todo en este proyecto y hasta de diferir su tratamiento para el año entrante.
Desde el astorismo ya se lanzan bengalas. Se advierte que si el "fuego amigo" sigue, el sector podría abandonar sus posiciones gubernativas en masa. ¿Detendrá eso a los francotiradores? ¿O será precisamente lo que están buscando?
En la oposición y el empresariado la situación preocupa. Ven al vicepresidente, a su ministro de Economía y al equipo económico como una garantía de estabilidad en tiempos en que podrían avecinarse aguas turbulentas.
¿Pero acaso alguien puede sorprenderse por estos ataques que, desde dentro de la propia izquierda, se lanzan sobre Astori y su grupo? ¿Acaso se olvidaron ya los fortísimos ataques que los sectores que impulsaban la candidatura de Mujica lanzaron contra Astori durante las internas frenteamplistas de 2009?
¿Es que ya nos olvidamos de todo lo que le costó a Mujica aceptar que si no sumaba a Astori como compañero de fórmula la derrota del Frente Amplio a manos del Partido Nacional parecía segura? ¿O no se recuerda lo que fueron aquellas negociaciones para integrar la fórmula que luego ganaría las elecciones y que se selló con una foto en la que, ostensiblemente, ni Mujica ni Astori tenían ganas de darse aquel abrazo que todos los frenteamplistas deseaban y apenas si aceptaron posar juntos a regañadientes para mostrar que irían juntos, pese a todo?
Astori fue, para muchos en el Frente Amplio, un mal necesario. Un sapo duro de tragar al que hubo que digerir para transmitir la tranquilidad que se necesitaba para ganar las elecciones. Pero pasada las elecciones, al candidato del astorismo a la Intendencia de Montevideo lo arrollaron con un acuerdo interno en el Plenario Departamental. Y ese fue sólo el comienzo.
Astori y Lorenzo son un lujo y una garantía en un gobierno que pareciera no haber empezado todavía a gobernar. Por eso, juegan a desgastarlos.
¿Cómo termina este juego? ¿Entienden los que lo practican que están jugando con fuego?
elpepepregunton@gmail.com






El policía asesinado en un supermercado de Parque Batlle, fue ejecutado por dos menores, según el declaraciones de testigos y de ...
Con insultos, golpes y amenazas, los radicales trabaron el acuerdo que los moderados de Banca Oficial de AEBU habían alcanzado ...
En un monitoreo se detectó un nivel de alcalinidad mayor al permitido en una pileta de UPM (ex Botnia), por lo que la empresa ...
Cuatro viajes de Salto a Montevideo por $ 4.224 en pasajes, y una demora de cuatro meses en trámites, es lo que insume a un ...
El horrendo crimen fue cometido por un joven de 24 años de edad durante el pasado fin de semana, en una vivienda del barrio Villa ...